Browsing articles in "Salud"
Sin categoría
Oct 8, 2015

¿Tiene efectos benéficos la fiebre?

Fiebre

 La fiebre es un mecanismo de defensa finamente regulado al que nuestro organismo recurre cuando detecta algún factor externo, dañino para nuestra salud.

Cuando nuestra temperatura aumenta debido a la fiebre se producen combustiones por todas partes  y los desechos que se encuentran retenidos en nuestro organismo son degradados y consumidos en forma de energía como vía de eliminación.
Dicho de otra manera, todas aquellas toxinas que hemos acumulado y permanecen incrustadas en nuestro organismo, son degradadas debido a la combustión producida por la elevada temperatura interna.

A menudo, debido a una mala alimentación o al ambiente que nos rodea tendemos a generar toxinas que permanecen en zonas demasiado profundas y que en muchas ocasiones son demasiado grandes y no las podemos eliminar por las vías de evacuación o eliminación normales.
La fiebre permite que estas partículas disminuyan de tamaño, se desincrusten y puedan ser eliminadas.

Por tanto, podemos decir bien alto, que a pesar de los síntomas más o menos agudos que presentamos cuando tenemos fiebre, dichos síntomas forman parte de una reacción benéfica y sabia del cuerpo que nos permite realizar una limpieza y depuración interna.
Tras este proceso natural,  se podría decir que nuestro organismo ha llevado a cabo su “puesta a punto” para seguir funcionando correctamente.

Pero,  ¿qué sucede a nivel anatómico para que la fiebre pueda cumplir su función depurativa?
Pues bien, cuando nuestro sistema inmunológico aumenta la temperatura corporal, nuestro organismo se siente amenazado por el calor excesivo. Para compensar este calor y conseguir mantener su equilibrio térmico, el organismo responde con tres reacciones diferentes.

Vasos sanguíneos

 Por un lado, nuestros vasos sanguíneos se dilatan, es decir, aumentan su tamaño para, de alguna manera, abrirse al exterior y no retener tanto calor.

Al aumentar su tamaño, aumenta el flujo de sangre que pasa a través de ellos, la sangre circula con mayor facilidad, más rápido y al estar en movimiento constante permanece fresca, refrescando a su paso a los vasos sanguíneos.

Esta reacción de los vasos sanguíneos, se produce principalmente en los capilares. Recordemos que los capilares son los minúsculos vasos sanguíneos que conectan nuestros órganos con las venas y arterias principales de nuestro cuerpo.
Así pues, cuando estos capilares se dilatan, la sangre que irriga el resto del cuerpo consigue acceder hasta los rincones más inaccesibles del órgano en cuestión, llevándose consigo las toxinas acumuladas en su interior  para devolverlas a la corriente sanguínea y posteriormente ser eliminadas.
Algunos capilares que permanecían obstruidos por exceso de toxinas, al ser irrigados nuevamente por la sangre, vuelven a funcionar correctamente y quedan despejados para poder hacer llegar de forma óptima los nutrientes necesarios  al tejido orgánico que conectan.

 La segunda reacción, consiste en que la circulación de la sangre se acelera. Tal como se menciona en el párrafo anterior, la sangre va más rápido en un intento por impedir que permanezca demasiado tiempo en contacto con la fuente de calor, refrescando los tejidos sobrecalentados.
Pero esta velocidad, no sólo ayuda a refrescar, sino que además, permite el arrastre de los desechos incrustados en las paredes de los vasos.

 La tercera  y última reacción, la protagoniza nuestra piel, la cual comienza a transpirar más de la cuenta, para que el organismo pueda sacar al exterior el calor acumulado a través de la evaporación. Es decir, sudamos para perder calor y en el proceso eliminamos gran parte de las toxinas.

 Para conocer el nivel de desechos que está acumulando nuestro organismo, en kinesiología es posible realizar el test de toxinas y determinar si es necesario hacer una limpieza de “puesta a punto”.

Analía Iglesias (analia@sibuscas.com)

Kinepharma

¿Qué reacciones provoca el estrés en nuestro cuerpo y qué nutrientes remedian sus efectos?

 Estrés

El estrés es una respuesta automática de nuestro organismo ante circunstancias amenazadoras o desafiantes.

En la prehistoria, el hombre activaba esta respuesta espontanea del cuerpo cuando necesitaba huir de una presa o luchar para defenderse de cualquier peligro que le acechara.
En la actualidad son mucho más diversas las situaciones que ponen a nuestro organismo en alerta, para poder superar las dificultades, pero la reacción orgánica sigue siendo la misma.

Podríamos decir, que el estrés se produce cuando las circunstancias de nuestra vida, superan nuestra capacidad para afrontarlas y le exigimos a nuestro cuerpo un mayor esfuerzo, ya sea de índole física o psíquica.

Lamentablemente, es sumamente difícil, poder llevar una vida libre de estrés en todo momento, siempre hay ciertas cosas que nos pueden llegar a estresar durante el día.

Podemos decir, que existen tres tipos de estrés:

–  Estrés Interno: el que se da en el interior de nuestro cuerpo, a nivel orgánico.

– Estrés externo: es el más conocido, el estrés por causas externas a uno mismo que de repente nos estresan, como el pitido de un coche, o el ataque de un ladrón.

–  Estrés  psíquico: se genera ante situaciones tanto negativas en sí mismas como emocionantes.
Situaciones que generan emociones estresantes, como prepararse para un examen, la llegada de familia que hace tiempo que no ves,  un trabajo nuevo,  o bien, un estrés más negativo, como puede ser no tener trabajo, relaciones tóxicas, etc.

Indistintamente del tipo de estrés que padezcamos, los efectos en los órganos y funciones corporales se dan de forma similar.

Cabe destacar, el corazón y el sistema cardiovascular, como aquellos órganos del cuerpo que más esfuerzo ejercen ante estas situaciones. Pero también, nuestro sistema inmunitario ve reducida su capacidad, debido a que el organismo en una búsqueda de prioridades decide consumir más energía en otras funciones orgánicas que son imprescindibles para superar el peligro o situación estresante. Esto conlleva una disminución de las defensas contra infecciones de cualquier tipo o ante enfermedades diversas.

Adrenalina

En circunstancias de estrés, parte de la actividad del organismo se genera desde las glándulas suprarrenales. La función de ésta glándula es la de regular el metabolismo y mantener el organismo en situaciones de estrés a través de la síntesis principal de glucocorticoides; como el cortisol  y catecolaminas; adrenalina, noradrenalina y dopamina.

–   Los Glucocorticoides, son liberados cuando ciertos estímulos extremos como emociones intensas provocan un estado estresante.  El efecto de su liberación,  no parece ayudar contra el estrés, sin embargo, sí provoca una disminución de las funciones del sistema inmune, impidiendo la fabricación de células que producen los anticuerpos e inhibiendo los procesos inflamatorios que nos protegen de infecciones por virus, bacterias, hongos, etc.

–   La Adrenalina, es una hormona vaso-activa o vaso-dilatadora, secretada en situaciones de alerta que capacita al cuerpo para dar una respuesta rápida ante un peligro.  El aspecto negativo es que cuanta más adrenalina libera la suprarrenal, mayor será el estado de estrés.

–   La Noradrenalina, aumenta el estado de vigilia, agudizando el estado de alerta del individuo, de ahí la dificultad para conciliar el sueño.

–   La Dopamina, promueve el incremento de la frecuencia cardiaca y la presión arterial.

Por tanto, la glándula suprarrenal, desempeña un papel importante en las situaciones de estrés.

Existen una serie de nutrientes que son útiles para tratar el estrés y para ayudar a los órganos que intervienen en esta reacción.

Las vitaminas A, C y E, minerales como el selenio, germanio, zinc, cobre y manganeso, luchan contra los radicales libres que se producen ante el estrés. Estos antioxidantes se encuentran en los kiwis, ciruelas, tomates, hortalizas de color naranja, amarillo, rojo y verde oscuro, semillas de sésamo, de girasol y calabaza y el marisco.

La vitamina B5, C y el magnesio, son necesarios para el buen funcionamiento de las glándulas suprarrenales.
Por tanto, para ayudar a controlar los efectos del estrés al que nos exponemos diariamente, es importante incluir alimentos a nuestra dieta que contengan estos 3 nutrientes.

–   Alimentos conocidos ricos en vitamina C son el kiwi, los cítricos, las patatas y los pimientos.

–   Alimentos ricos en magnesio están los cereales, hortalizas de hoja verde, el germen de trigo, la soja, las almendras, el bacalao y la caballa.

–   Alimentos ricos en vitamina B5, son los cereales integrales, hortalizas de hoja verde, la carne y los lácteos.

A través de lo que ingerimos damos armas a nuestro organismo para defenderse y mantenerse en estado óptimo. Por tanto, no debemos relegar nuestra alimentación a un segundo término, de ella dependen muchos procesos orgánicos que de no realizarse correctamente ponen en riesgo nuestra salud.

Sep 17, 2015

¿Cómo pueden provocar las emociones negativas, enfermedades físicas?

El equilibrio psico-emocional  es un factor importante que se debe tener siempre en cuenta junto al tratamiento de cualquier dolencia o enfermedad.

A través de los meridianos de acupuntura las emociones se relacionan con el campo energético, con los órganos e incluso con la estructura corporal.

Tal como descubrió el Dr. John Diamond existe una  estrecha vinculación entre determinadas emociones y determinados órganos, pudiendo afectar a estos en caso de no dominar o controlar nuestro estado emocional.

Cada actitud emocional negativa bloquea la circulación energética de su meridiano correspondiente, afectando por declinación a los órganos relacionados con ese mismo meridiano.

Los conflictos psíquicos impiden el correcto funcionamiento de las corrientes energéticas corporales provocando una tensión responsable de perturbaciones en el funcionamiento normal de los órganos y que de perdurar en el tiempo acaban provocando lesiones importantes.

Realizar revisiones regularmente del estado de nuestros meridianos y el desbloqueo mediante acupuntura, flores de Bach o afirmaciones positivas, permitirá mantener en equilibrio nuestra energía vital y prevenir posibles consecuencias para nuestra salud.

Desde una vertiente psicosomática  podemos afirmar que son 4 las partes del cerebro que desempeñan un papel fundamental en la influencia que tienen nuestros pensamientos y sensaciones en el metabolismo y funcionamiento del cuerpo humano.

1-      El Córtex sería como nuestro ordenador, encargado de recibir toda la información que llega del exterior a través de nuestros sentidos.
Cada una de las informaciones transmitidas por los diferentes sentidos son recogidos  por una parte u otra del córtex.  Seguidamente, compara la información recibida con los datos que ya tiene archivados, (experiencia, conocimientos…) y los graba.

2-      El Tálamo, también recibe directamente información del exterior, pero en forma de estímulos sensitivos, tales como térmicos, químicos, etc. teniendo la facultad de exagerar los que considera relevantes e inhibiendo los que no lo son según su parecer.

3-      Posteriormente, le llega el turno al gran Hipotálamo, principal punto de integración entre el sistema nervioso y el endocrino, recibe los impulsos nerviosos desde el córtex y el tálamo y da la orden para que se generen todos los cambios necesarios en nuestro cuerpo.
Dicho de forma simple, el hipotálamo es el gran jefe que se encarga de dar órdenes para que todas las funciones y órganos corporales se pongan en marcha.

4-      La hipófisis, recibe las órdenes directas  del hipotálamo y se encarga de coordinar las acciones.
Concretamente, el hipotálamo le manda que libere hormonas o bien inhiba su liberación (en función de los mensajes que haya recibido previamente desde la corteza o desde el tálamo). Posteriormente,  la hipófisis coordinará y transmitirá esa misma orden hasta las diferentes glándulas del sistema endocrino.

Una de las glándulas realmente afectada por las emociones,  son las suprarrenales,  que producen una excesiva secreción de hormonas como el cortisol (hormona del estrés),  estrógenos y adrenalina. En concreto, las emociones suelen ir acompañadas de secreciones de adrenalina que en exceso, perturban el funcionamiento de otra importante glándula, la tiroides.

Las reacciones fisiológicas que se dan como resultado de todo este proceso, son idénticas a las desencadenadas impulsivamente ante una situación de peligro en la que nuestro cuerpo se prepara para defenderse, atacar o huir.

Si no conseguimos liberarnos del choque emocional, esta reacción fisiológica persistirá, conllevando alteraciones en nuestro organismo.

Llegados a este punto, es importante mencionar, la función que desempeña nuestro sistema nervioso autónomo (sistema Nervioso Simpático  y el Parasimpático) en la respuesta final de los diferentes órganos del cuerpo.

El sistema nervioso simpático es nuestro sistema de emergencia,  que se pone en marcha cuando tenemos que enfrentarnos a un estrés de cualquier índole, transmitiendo impulsos nerviosos hacia las zonas del cuerpo que se requieren para reaccionar y produciendo con rapidez cambios generalizados en todo el organismo.
Por su lado, el sistema nervioso parasimpático, sería como un contrapeso de la función simpática que ayuda a devolver al organismo a su estado normal.

En la siguiente tabla, se muestran las diferentes reacciones del cuerpo ante la activación del sistema nervioso simpático tras las órdenes mandadas desde el hipotálamo de nuestro cerebro.

Por tanto, hacer perdurar en el tiempo las emociones negativas, tales como tener una filosofía de vida contraproducente, prejuicios que nos limitan, responsabilidades que cargamos a nuestras espaldas, estrés, ansiedad, etc. , pueden provocar en el cuerpo efectos indeseables a largo plazo.

Con kinesiología se puede ayudar a desbloquear situaciones cotidianas actuales, traumas del pasado, mejorar la autoestima o cualquier bloqueo emocional que nos perturbe, consiguiendo que el organismo deje de estar en estado de alerta y vuelva a su homeostasis o equilibrio energético y funcional.

 

Analía Iglesias (analia@sibuscas.com)

Kinepharma

 

Nutrición y kinesiología

El ayuno, los suplementos dietéticos y los alimentos restablecen el equilibrio (homeostasis del cuerpo), ayudan a la desintoxicación y abordan posibles deficiencias en nutrición. Para un enfoque nutricional personalizado, es importante hacer  test Kinesiológico.

La nutrición y la kinesiología

La kinesiología se utiliza para obtener información sobre el sistema bioenergético del cuerpo y también para ayudar a descubrir los desequilibrios nutricionales ocultos, tales como carencias nutricionales, intolerancia a determinados alimentos, que puede  estar mermando de forma continua pero imperceptible la salud de nuestro paciente.

La terapia nutricional abordada desde la kinesiología puede ayudar a muchos problemas de salud, incluyendo:

  • Molestias digestivas.
  • Síndrome del intestino irritable.
  • Candidiasis.
  • Distensión.
  • Fatiga.
  • Migraña.
  • Fiebre De Heno.
  • Baja inmunidad.
  • Eczema.
  • Esterilidad.

La kinesiología es una herramienta de evaluación, que utilizará principalmente el test de intolerancias alimentarias al que uniremos los conocimientos aportados por la terapia nutricional y por las teorías de autores como Jean Seignalet, Catherine Kousmine o Hereber Shelton para ayudar a establecer las bases adecuadas de la correcta alimentación.

De esta forma estableceremos que es lo correcto para cada individuo a nivel alimentario dentro de unas normas generales (combinación adecuada de alimentos, genética alimentaria, alimentos prohibidos..) que nos ayudará a restablecer los desequilibrios nutricionales y establecer las bases para una correcta salud futura.

Nutrición  y sensibilidades a los alimentos

Se estima que el 45% de las personas sufren de síntomas de intolerancia. Cada uno de nosotros tiene una bioquímica única, un alimento en particular puede causar problemas de salud para un individuo y ser perfectamente asimilable para otro.

El término kinesiología se refiere al estudio de los músculos y el movimiento en el cuerpo. Por ello en el campo de la medicina natural, esta disciplina se utiliza en un contexto de diagnóstico en todos los ámbitos de la salud, los músculos se vuelven monitores de estrés y de los desequilibrios en todo el cuerpo. En el campo que nos afecta podremos detectar carencias nutricionales, intolerancias, combinaciones alimentarias adecuadas y preferencias alimentarias.

No olvidemos que  una mala alimentación puede acabar generando importantes problemas de inmunidad, sobre todo si no somos conscientes de ello y se mantiene en el tiempo. Ocurre con frecuencia que al no darnos cuenta de este daño, mantenemos nuestros malos hábitos durante largo tiempo hasta que el perjuicio para nuestro cuerpo ya es bastante alto y más difícil de corregir, de ahí la importancia de obtener un perfil nutricional de nuestro paciente. Muchas de las enfermedades de “causa desconocida” que padece éste, pueden desaparecer al corregir su alimentación.

Además de un mal funcionamiento general del sistema digestivo que puede incluso aumentar la toxicidad celular de nuestro organismo, impidiendo el correcto metabolismo celular, artículo de 27 de Noviembre de 2013 del Blog Kinepharma “Intoxicación celular y su tratamiento”. Las consecuencias de esto pueden ser entre otras:

  • Estreñimiento y diarrea.
  • Problemas digestivos.
  • Bajada de la inmunidad.
  • Problemas autoinmunes. (Enfermedad de crohn, enfermedades neurodegenerativas..)
  • Enfermedades degenerativas
  • Cáncer.

Este tipo de enfermedades en especial las autoinmunes causadas por una mala alimentación, viene, muy bien explicadas en el libro del médico e investigador francés Jean Seignalet “La alimentación: La tercera medicina”.

 

Ángel Salazar Magaña (angelsalamag@gmail.com)

Kinepharma.

Sin categoría

Beneficios del vegetarianismo

Ser vegetariano reporta muchos beneficios para la salud, siempre y cuando lo hagas correctamente. Pero ¿sabías que ser vegetariano no es tan simple como la eliminación de la carne de tu plato? Hay algunos nutrientes que se encuentran en los productos de origen animal que pueden faltar en una dieta vegetariana como proteínas, hierro, calcio y vitamina B12.

Tipos de vegetarianismo

Los vegetarianos son personas que basan su dieta principalmente en alimentos de origen vegetal. Hay diferentes tipos de vegetarianos:

  • Lacto-ovo-vegetariano: esta persona va a consumir alimentos lácteos y huevos, pero evita las carnes, aves y mariscos
  • Lacto-vegetariana: esta persona va a comer productos lácteos pero no huevos, carne, pollo o mariscos
  • Ovo-vegetarianos: esta persona va a comer huevos, pero no los productos lácteos, carne, pollo o mariscos
  • Vegano: esta persona no come ningún producto animal, incluyendo los huevos y los productos lácteos

Los beneficios para la salud de una dieta vegetariana equilibrada han sido durante largo tiempo investigados e incluyen la mejora en el riesgo de enfermedades del corazón y la reducción de algunos tipos de cáncer, aunque desde Kinepharma pensamos que influyen positivamente en todos.

Además los vegetarianos evidencian estar en un rango de peso más saludable con respecto a las personas que comen carne, así como tener la presión arterial más baja y son menos propensos a desarrollar diabetes.

Los cálculos biliares, estreñimiento y la enfermedad diverticular son también menos probables que se produzca en las personas que siguen esta corriente con respecto a los no vegetarianos. Muchas personas se están cambiando a una dieta vegetariana o vegana, por razones personales, tales como la salud, el medio ambiente, o porque no desean consumir productos de origen animal por respeto a los animales.

Beneficios del vegetarianismo

Si bien hay muchos beneficios para la salud de una dieta vegetariana o vegana, también puede haber algunos inconvenientes. Hay varios tipos diferentes de vegetarianismo que pueden caber debajo del término general de «vegetariano». Una persona puede ser un semi-vegetariano, es decir, una persona que está dispuesta a comer pollo y pescado, pero que no va a comer cualquier otra forma de carne.

Un vegano es el más estricto de todos los tipos de vegetarianismo. Alguien que está siguiendo una dieta vegana no consume ningún tipo de producto de origen animal o subproducto de este. Esto incluye la miel y la levadura. Muchos veganos también extienden sus opciones más allá de los alimentos que consumen, la elección de no usar o usar cualquier producto que proviene de un animal.

Una dieta vegetariana o vegana puede ser muy saludable y tener una gran cantidad de beneficios para la persona en la dieta. Algunos de los principales beneficios que se describen a continuación:

  • Un corazón saludable.
  • Piel saludable.
  • Consumo de mayor cantidad de antioxidantes.
  • Evitar alergias.
  • Evitar la diabetes y los problemas de la vesícula biliar.

Si bien hay muchos beneficios significativos asociados con todas las formas de vegetarianismo, puede haber algunos problemas si la persona no hace una dieta equilibrada.

La elección de no comer productos de origen animal significa que algunos nutrientes vitales que están contenidos dentro de estos puedan faltar en algunos vegetarianos o veganos que no reemplazan los nutrientes con fuentes vegetales adecuadas por lo que en algún momento puede ser necesario tomar algún suplemento vitamínico, mineral o de aminoácidos. Esto lo podremos comprobar con un kit de vitaminas, minerales y aminoácidos.

Ángel Salazar Magaña (angelsalamag@gmail.com)

Kinepharma.

¿Por qué son tan importantes los antioxidantes?

A medida que pasa el tiempo y cumplimos años, la síntesis de las enzimas Super-oxido-dismutasa (SOD) o la Glutatión-peroxidasa (GSPx), de gran actividad antioxidante, va decreciendo, a la vez que aumenta nuestra intoxicación celular; de ahí la importancia de los antioxidantes para combatir los radicales libres.

Ya vimos en nuestro artículo “Los mecanismos de desintoxicación del organismo” que en la fase de activación se oxidan los tóxicos gracias a una serie de enzimas llamadas citocromos P450. Los productos resultantes de este metabolismo son inestables y si no son metabolizados con rapidez dan lugar a radicales libres, produciendo lo que se conoce como estrés oxidativo que da lugar a innumerables problemas de salud.

El daño que los radicales libres producen en los tejidos, depende del balance entre las especies reactivas del oxígeno (entre ellas los radicales libres) y las defensas antioxidantes de que dispone todo organismo humano.

Estas defensas del sistema antioxidante operan contra  la acción dañina de los radicales libres. Lo importante para la salud de las personas es el balance oxidativo; es decir, que radicales libres y antioxidantes se equilibren de tal modo que el daño se minimice.

Desequilibrio oxidativo

Ahora bien, se puede perder el equilibrio entre radicales libres y antioxidantes cuando hay situaciones de estrés, mala nutrición, enfermedad, o como por desgracia ocurre en nuestros días por el exceso de adición a productos tóxicos como el tabaco, el alcohol o el café y es entonces cuando aparece el estrés oxidativo: ha habido pues una disminución de los sistemas defensivos del organismo y un aumento en la velocidad  de  generación  de  especies  reactivas  del oxígeno.

El sistema defensivo vemos que está muy relacionado con la oxidación que acompaña al proceso de envejecimiento. Si no tuviéramos un complejo sistema inmunológico sucumbiríamos frente a la ingente cantidad de elementos y factores externos e internos que nos atacan cada día.

Cuando nos preguntamos por qué el hierro se oxida cuando se expone a los elementos atmosféricos o una manzana se vuelve marrón al cortarla, nos estamos cuestionando sobre los efectos destructivos y dañinos de los oxidantes (radicales libres) que encontramos habitualmente en el medio ambiente. La oxidación causa lesiones similares en las células de nuestro organismo.

Principales antioxidantes

Cuando    nosotros    respiramos,    hacemos    la    digestión, practicamos ejercicio o simplemente dormimos, nuestro cuerpo produce agentes potencialmente perjudiciales denominados radicales libres. Las reacciones en  cadena de los radicales libres se producen cada día innumerables veces, empeorando esta situación otros agentes como el estrés o la contaminación ambiental. Pero la naturaleza nos ofrece medios para protegernos de estos agentes que se conocen como antioxidantes y que actúan contra los radicales libres. Entre los antioxidantes  más importantes se incluyen:

  • Los carotenoides como el beta caroteno.
  • La vitamina C.
  • La vitamina E.
  • La NAC (N-acetii-L-cisteina).
  • El glutatión.
  • La L-cisteina.
  • Selenio y Zinc componentes de de las enzimas Super-oxido-dismutasa (SOD) y de la Glutatión-peroxidasa (GSPx) respectivamente son importantísimos en la detoxificación celular y en la reducción de los radicales libres.
  • Componente que se encuentran en  plantas como el ginkgo biloba, el mirtilo, el vino tinto(piel de uva) y el té verde.

Para ver con más detalle la necesidad de antioxidantes en el test kinesiológico, lo podremos hacer utilizando la ampolla de radicales libres en un test básico, así como las ampollas de SOD, GPSx de un test de sistema endocrino además de las ampollas de minerales y vitaminas.

Ángel Salazar Magaña (angelsalamag@gmail.com)

Kinepharma.

Factores desencadenantes de patologías según la medicina china

Los agentes son aquellos factores que provocan una desviación de la linealidad u ortopatía de un individuo, es decir  que afectan a su salud, según la medicina china se diferencian entre:

  • Agentes externos, que en chino también se conocen como los seis excesos climáticos.
  • Agentes internos, también conocidos como las siete emociones (movimiento interno).
  • Agentes neutros entre los que se incluyen trastornos de la dieta, excesos en actividad o inactividad o excesos sexuales y lesiones externas.

Los seis excesos climáticos

  • Viento. Puede ser útil imaginarse que el paciente ha estado expuesto al viento, en este caso al igual que en los restantes agentes carece de importancia si este incidente se ha producido realmente. Los signos típicos de una agresión de viento externo son: dolor de cabeza, congestión nasal, flujo de lágrimas, ojos enrojecidos, dolor de garganta, tos irritativa, escalofríos. Si esto se profundiza todavía más se suman a ello dolores erráticos, neuralgias, molestias articulares, espasmos o incluso paresias, erupciones, prurito, fiebre. Corresponde a la función energética del hígado.
  • Frío. Una exposición profunda al frío da lugar a síntomas como fiebre sin sudor, dolor de cabeza, dolor de nuca, dolores corporales difusos, cubierta lingual blanca y húmeda. Cuando avanza a los meridianos: convulsiones, dolores en extremidades, cianosis labial y ungueal, extremidades frías. Cuando penetra más profundamente, dolor abdominal, diarreas, vómitos, lengua pálida cubierta lengua húmeda y pulso profundo. Corresponde a la función energética de riñón y pulmón.
  • Humedad. La aparición de síntomas de humedad es una clara señal de que no se dispone de suficiente fuerza de asimilación de la función energética de bazo. Humedad significa no elaborado, no aclarado, por lo que los desechos quedan. Se establece una diferencia entre signos de humedad de la zona superior: mareos, congestiona nasal, tez amarillenta, dificultades respiratorias y en la zona inferior: hinchazón abdominal trastornos ginecológicos, flujo turbio, así como humedad externa sudoración masiva, gran cansancio y abatimiento hinchazón, molestias articulares fijas, y humedad interna: sensación de presión en pecho y centro de abdomen, pérdida del apetito, nauseas y vómitos, diarreas etc. Corresponde a la función energética de Bazo.
  • Calor de verano asfixiante. Los signos típicos incluyen fiebre, obnubilación, falta de aliento, sudores masivos, sed intensa, lengua de color rojo profundo, cubierta lingual amarilla. Corresponde a la función energética de corazón.
  • Gran sequedad. Se establece una diferencia acción entre sequedad fría: dolor de cabeza leve, escalofríos, falta de sudor, tos, dolor de garganta, congestión nasal, cubierta lingual seca, y sequedad caliente: fiebre con sudor, dolor de garganta, tos seca, dolor en pecho, esputo mucosanguinolento escaso, sequedad de la nariz, cubierta lingual seca y amarilla. Corresponde a la función energética de pulmón.
  • Ardor. Los síntomas típicos son: fiebre alta, gran inquietud del paciente, sed intensa, dolor de garganta, enrojecimiento facial, escleróticas rojas, lengua de color rojo profundo, cubierta lingual amarilla, espesa, seca. Corresponde a la función energética de corazón.

Siete emociones

Como movimientos internos o conmoción interna, estas fuerzas son capaces de inducir una heteropatía como agente endógeno.

  • Ganas o anhelo. Esta expresión de sentimientos en el sentido de una vivencia excesiva de emociones corresponde a la función energética del corazón.
  • Rabia, agitación, ira. La excitación excesiva corresponde a la función energética hígado.
  • Preocupación. Da lugar a una repercusión en los acontecimientos rítmicos, en la función energética pulmón.
  • Pensar, meditar. Esta emoción caracteriza la fuerza de integración, la fuerza de transformación y la fuerza de asimilación del individuo. Por ello se corresponde con la función energética Bazo.
  • Luto. Corresponde a la función energética pulmón.
  • Miedo. El miedo y la ansiedad inhiben las manifestaciones de la vida y dar lugar a una parálisis de los movimientos internos. Por lo tanto el temor corresponde a la función energética riñón.
  • Susto, shock. Un acontecimiento de susto o shock bloquea el flujo Qi y afecta a las funciones energéticas corazón y riñón.

Aparte de los síntomas descritos para una mayor definición del diagnóstico energético se puede utilizar un kit de meridianos de acupuntura, en el cual se nos va a definir las ampollas que confirmen el diagnóstico adecuado.

(Este artículo está basado en el libro Atlas de acupuntura de Carl- Hermann Hempen).

 

Ángel Salazar Magaña (angelsalamag@gmail.com)

Kinepharma.

El ejercicio moderado mejora los tratamientos de cáncer

Una investigación de la Universidad Estatal de Kansas ofrece información alentadora para los pacientes con cáncer: Una caminata o un trote lento de forma regular pueden ser la clave para la mejora de los tratamientos de cáncer.

Brad Behnke, profesor asociado de fisiología del ejercicio, y sus colaboradores han demostrado que el ejercicio moderado de forma regular mejora la oxigenación del tumor, lo que puede mejorar los tratamientos en pacientes con cáncer. Behnke ha recibido una subvención de la Sociedad Americana del Cáncer de 750.000 dólares para estudiar el ejercicio moderado como una manera de ayudar a que los tratamientos de radiación sean más eficaces, especialmente para los tumores difíciles de tratar.

«Si podemos aumentar la eficacia del tratamiento de radiación, entonces el pronóstico del paciente habrá mejorado». «El ejercicio tiene efectos secundarios siempre positivos versus otros tratamientos que pueden tener efectos secundarios perjudiciales. El ejercicio es un tipo de terapia que beneficia a múltiples sistemas en el cuerpo, y puede cambiar permanentemente el entorno dentro del tumor.»

El Instituto Nacional del Cáncer de EEUU, recomienda el ejercicio para pacientes con cáncer y  aquellos que han superado la enfermedad, pero pocas investigaciones muestra lo que ocurre dentro de los tumores durante dicho ejercicio. Eso llevó Behnke a combinar su experiencia en la fisiología integrativa con la investigación del cáncer. También ha recibido el apoyo del Centro de Investigación del Cáncer de la universidad de Johnson.

«Me interesé en saber lo que pasa dentro del tumor durante y después del ejercicio como un medio para mejorar los resultados del tratamiento», dijo Behnke.

Para las últimas investigaciones, Behnke está utilizando modelos de tumores de cáncer de próstata, para encontrar formas de mejorar el suministro de oxígeno a los tumores. Cuando un tumor es hipóxico, o tiene bajo nivel de oxígeno, a menudo es muy agresivo. Debido a que el oxígeno es importantísimo para esta enfermedad ya que ayuda a destruir las células cancerosas. Como resultado, los tumores con baja oxigenación a menudo son resistentes a las terapias tradicionales de cáncer, como la radioterapia y las intervenciones. De forma que la respiración de oxígeno concentrado, está siendo utilizado para mejorar su suministro a las células cancerígenas antes del tratamiento.

«Si mejoramos todos los sistemas en el cuerpo: los pulmones, el corazón y los vasos sanguíneos con el ejercicio, podemos aprovechar la disfunción vascular en el tumor y mejorar el flujo de sangre en él», según Behnke. «El tumor se convierte en el camino de menor resistencia debido al elevado requerimiento cardiaco del ejercicio, lo que se traduce en un aumento sustancial en la oxigenación del tumor durante y después del mismo.»

Pero la clave es el ejercicio moderado. Demasiado poco de ejercicio puede tener ningún efecto, pero el exceso de ejercicio puede tener un efecto negativo y puede cerrar el flujo sanguíneo a la región del tumor o poner en peligro el sistema inmunológico.

Entendiendo el ejercicio moderado como una actividad que utiliza entre el 30 y el 60 por ciento de la capacidad aeróbica de la persona, según Behnke. La actividad en si no debe ser estresante y es algo que la mayoría de las personas pueden llevar a cabo, como una caminata o un trote lento.

La investigación también ha demostrado que el ejercicio moderado puede ayudar a los pacientes con cáncer a contrarrestar algunos de los efectos secundarios del tratamiento – como el bajo recuento de sangre, fatiga, caquexia y la pérdida de masa muscular, lo que ha llevado a muchos investigadores a catalogar esta terapia como «terapia de ejercicio aeróbico» para los pacientes con cáncer.

«Realmente no hay ningún efecto secundario negativo de ejercicio de intensidad moderada», dijo Behnke. «El ejercicio a menudo se prescribe para mejorar los efectos secundarios del cáncer y el tratamiento, pero lo que el ejercicio hace dentro del tumor, ya es de por sí, muy beneficioso.»

Recomendamos leer el artículo de Kinepharma de 28 de diciembre de 2012, “Los tres aspectos fundamentales a testar en cáncer”.

Ángel Salazar Magaña (angelsalamag@gmail.com)

Kinepharma.

Los mecanismos de desintoxicación del organismo

El organismo posee la capacidad de limpiarse de todas las impurezas y toxinas que va acumulando a lo largo del proceso vital. El órgano más importante de realizar esta “limpieza” es el hígado. La detoxificación es un proceso metabólico que permite transformar esas toxinas en productos que pueden ser eliminados directamente a través de los intestinos o del riñón.

La mayor parte de las toxinas son liposolubles, cuando hay un exceso de ellas y no pueden transportarse directamente por la sangre son almacenadas en el tejido adiposo. La finalidad de la detoxificación hepática es hacer solubles estas moléculas para que puedan ser eliminadas.

La actividad metabólica asociada a esta limpieza requiere muchísima energía, según el doctor Fievet, el 80% de la energía (ATP) necesaria para el funcionamiento del organismo. En este proceso distinguimos tres fases:

  • Fase I: Activación.
  • Fase II: Conjugación.
  • Fase III: Transporte y eliminación.

En la fase de activación se oxidan los tóxicos liposolubles a través de una serie de enzimas llamadas citocromos P450. Los productos de este metabolismo son inestables y si no son metabolizados rápidamente dan lugar a los llamados radicales libres, produciendo lo que se conoce como estrés oxidativo que da lugar a innumerables problemas de salud.

Por este motivo la fase de conjugación reduce los productos oxidados en la fase anterior, a través de antioxidantes captadores de radicales libres como las enzimas Super-oxido-dismutasa (SOD) o la Glutatión-peroxidasa (GSPx). Estas enzimas dependen enormemente de los minerales Zn, Cu, Mn y Se, así como de la vitamina C y las de grupo B.

La fase I de activación es más eficaz cuanto más regularmente estamos expuestos a un tóxico, pero no olvidemos que el resultado de la misma son compuestos inestables altamente peligrosos para la salud. Por ello paradójicamente puede agravar el efecto pernicioso de un tóxico como es el caso de los adictos al café o al alcohol, de ahí su peligro.

En este último caso la persona que padece alcoholismo crónico percibe cada vez menos las consecuencias físicas de un gran consumo, mientras va acumulando cada vez más derivados tóxicos, acetaldehído en el caso del alcoholismo.

Además debido a la acumulación de estos derivados y la falta de enzimas de la fase II de conjugación, se metabolizarán más lentamente estos compuestos, con lo que estaremos dañando al organismo a través de un exceso de radicales libre que afectarán a nuestra salud provocando un mayor desgaste y envejecimiento del organismo: enfermedades degenerativas, cáncer, problemas cutáneos etc. Esto aún puede ser más grave si la persona no dispone del número de enzimas adecuados o si tiene una deficiente alimentación, como es el caso de muchos alcohólicos.

Detección de toxicidad en el organismo

Todo esto lo podemos ver con más detalle en el test kinesiológico, a través de la ampolla de radicales libres en un test básico, así como la de SOD, GPSx de un test de sistema endocrino o las ampollas de minerales y vitaminas.

Pero también hay una serie de síntomas que nos pueden ayudar a identificar este problema:

  • Lengua blanca o pastosa.
  • Migrañas.
  • Mal aliento.
  • Tez pálida o amarillenta.
  • Trastornos digestivos (insuficiencia biliar).
  • Cansancio.
  • Trastornos de sueño (despertar entre la 1 y las 3 de la mañana).

Lo principal es detener las fuentes de tóxicos, lo que dará una tregua al hígado para eliminar un mayor número de toxinas pero también habrá que mejorar la alimentación, la mineralización a través de enzimas “vivos” (fruta fresca y verduras), vitaminas, aminoácidos azufrados (en especial la taurina) y sobre todo beber mucha agua de buena calidad.

Para mayor información sobre la depuración del organismo, recomendamos leer el artículo de kinepharma de 3 de Marzo de 2015  «La depuración«.

Ángel Salazar Magaña (angelsalamag@gmail.com)

Kinepharma.

La verdad sobre el colesterol

El colesterol NO es una de las principales causas de infartos y accidentes cerebrovasculares (infartos cerebrales), esto es completamente falso.

Las estatinas prescritas para este “síntoma” son los fármacos utilizados para combatir el colesterol. En España, la mitad de la población adulta tiene el colesterol alto. De ellos, el 50% lo sabe y, de éstos, casi la mitad está siendo tratada con fármacos para reducirlo.

Pero el colesterol no es el responsable directo de los problemas cardiovasculares sino que en realidad es una defensa del organismo ante un problema. Por tanto las personas que están tomando estatinas ponen en peligro su salud, porque a demás de eliminar el colesterol cuando es necesario,  pueden experimentar una interminable lista de efectos secundarios: insuficiencia cardiaca, dolores musculares, pérdidas de memoria, lesiones en el hígado, etc.

Un estudio publicado por el American Heart Journal en 2009, con 137.000 pacientes ingresados por crisis cardiacas demostró que alrededor del 75% de estos pacientes tenía unos niveles de colesterol “normales”.

Esto lo analizamos en el artículo de Kinepharma de 3 de diciembre de 2003 “Nutrición en las enfermedades cardiacas” en la que el Dr. Dwight Lundell, jefe del Servicio de Cirugía Coronaria del Banner Heart Hospital concluye, que sin inflamación en el cuerpo, no es posible que se acumule colesterol en las paredes de los vasos sanguíneos y se den enfermedades cardíacas.

Y el principal causante de la inflamación es la sobrecarga de hidratos de carbonos simples y procesados así como el exceso de consumo de aceites vegetales de mala calidad presentes en muchos alimentos procesados.

¿Qué sentido tiene entonces esta prescripción?

¿Por qué médicos, ni hospitales ni empresas farmacéuticas, ni tantos profesionales de la medicina, nos dicen la verdad acerca de las estatinas?

¿Por qué no nos informan que los medicamentos que disminuyen la tasa de colesterol provocan tantos efectos secundarios, sin proteger contra las enfermedades cardiovasculares? Existen varios motivos:

En primer lugar, los cientos de grandes cardiólogos y catedráticos de Medicina que deberían reconocer públicamente que llevan treinta años equivocados. Hoy en día, a las personas que se muestran críticas o en desacuerdo con esta tendencia se las tacha de apóstatas, ignorantes, y se las deja en ridículo. El extraordinario libro del cardiólogo francés Michel de Lorgeril sobre la prevención de infartos por medios naturales, ha sido completamente ignorado por la prensa.

Sin embargo, Michel de Lorgeril, reputado investigador del Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia (CNRS), ha escrito cientos de artículos en las más prestigiosas revistas científicas. Su libro contiene la información más actual sobre este estudio, así como numerosos consejos vitales y tranquilizadores para aquellas personas que temen por su corazón y sus arterias. En vista de lo importantes que son estas conclusiones para millones de enfermos en todo el mundo, el silencio de los medios de comunicación es inexplicable.

En segundo lugar, la medicina se ha convertido en un negocio, y si no se consumen medicamentos, priorizando la prevención, o la cura por medios naturales, no se hace dinero.

Efectos de las estatinas y de la falta de colesterol

Uno de los efectos más perjudiciales para la salud de las estatinas, es la pérdida de la coenzima Q10, fundamental para que nuestros músculos funcionen, en especial el corazón. Es anecdótico intentar curar el corazón eliminando las reservas de CoQ10. Deberíamos compensarlo rapidamente tomando suplementos de CoQ10 y en la actualidad muy pocos médicos informan de ello a sus pacientes.

Generalmente los médicos y científicos suelen tratar con desprecio al colesterol, esto lo vemos a diario lo que se refleja en toda la sociedad, incluso en anuncios de la televisión, pero lo cierto es que es un componente básico del cuerpo humano. De hecho, una tasa de colesterol demasiado baja está directamente relacionada con problemas de salud, especialmente hemorragias cerebrales (infartos) y un mayor riesgo de padecer cáncer.

Innumerables estudios científicos han analizado la relación de sufrir cáncer con el colesterol. Por lo que es peligroso y malo para la salud buscar tener unos niveles bajos mediante una alimentación pobre en grasas o peor aún con medicamentos.

Además el colesterol es necesario para tener un nivel óptimo de vitamina D ya que el colesterol es su ingrediente básico, lo que explicaría  el vínculo entre una tasa baja de colesterol y cáncer; La carencia crónica de vitamina D puede favorecer los  tumores cancerígenos.

Durante cuatro años se llevó a cabo una investigación en el consumo de dos medicamentos contra el colesterol, la Simvatastina y el Ezetimibe. Las conclusiones fueron tajantes: los resultados en los pacientes que habían tomado ambos de forma conjunta, el riesgo de muerte por cáncer se había incrementado un 45%. Esto resultados sorprendentemente nunca se han tenido en cuenta.

 

Parte de este artículo está basado en una artículo de Juan-M. Dupuis (Jean-Marc Dupuis) redactor jefe del e-letter gratuito “Tener S@lud”.

Angel Salazar (angelsalamag@gmail,com)

Kinepharma

  • Español
  • Francés
  • Italiano
  • Portugués, Portugal

Archives