¿Qué reacciones provoca el estrés en nuestro cuerpo y qué nutrientes remedian sus efectos?

 Estrés

El estrés es una respuesta automática de nuestro organismo ante circunstancias amenazadoras o desafiantes.

En la prehistoria, el hombre activaba esta respuesta espontanea del cuerpo cuando necesitaba huir de una presa o luchar para defenderse de cualquier peligro que le acechara.
En la actualidad son mucho más diversas las situaciones que ponen a nuestro organismo en alerta, para poder superar las dificultades, pero la reacción orgánica sigue siendo la misma.

Podríamos decir, que el estrés se produce cuando las circunstancias de nuestra vida, superan nuestra capacidad para afrontarlas y le exigimos a nuestro cuerpo un mayor esfuerzo, ya sea de índole física o psíquica.

Lamentablemente, es sumamente difícil, poder llevar una vida libre de estrés en todo momento, siempre hay ciertas cosas que nos pueden llegar a estresar durante el día.

Podemos decir, que existen tres tipos de estrés:

–  Estrés Interno: el que se da en el interior de nuestro cuerpo, a nivel orgánico.

– Estrés externo: es el más conocido, el estrés por causas externas a uno mismo que de repente nos estresan, como el pitido de un coche, o el ataque de un ladrón.

–  Estrés  psíquico: se genera ante situaciones tanto negativas en sí mismas como emocionantes.
Situaciones que generan emociones estresantes, como prepararse para un examen, la llegada de familia que hace tiempo que no ves,  un trabajo nuevo,  o bien, un estrés más negativo, como puede ser no tener trabajo, relaciones tóxicas, etc.

Indistintamente del tipo de estrés que padezcamos, los efectos en los órganos y funciones corporales se dan de forma similar.

Cabe destacar, el corazón y el sistema cardiovascular, como aquellos órganos del cuerpo que más esfuerzo ejercen ante estas situaciones. Pero también, nuestro sistema inmunitario ve reducida su capacidad, debido a que el organismo en una búsqueda de prioridades decide consumir más energía en otras funciones orgánicas que son imprescindibles para superar el peligro o situación estresante. Esto conlleva una disminución de las defensas contra infecciones de cualquier tipo o ante enfermedades diversas.

Adrenalina

En circunstancias de estrés, parte de la actividad del organismo se genera desde las glándulas suprarrenales. La función de ésta glándula es la de regular el metabolismo y mantener el organismo en situaciones de estrés a través de la síntesis principal de glucocorticoides; como el cortisol  y catecolaminas; adrenalina, noradrenalina y dopamina.

–   Los Glucocorticoides, son liberados cuando ciertos estímulos extremos como emociones intensas provocan un estado estresante.  El efecto de su liberación,  no parece ayudar contra el estrés, sin embargo, sí provoca una disminución de las funciones del sistema inmune, impidiendo la fabricación de células que producen los anticuerpos e inhibiendo los procesos inflamatorios que nos protegen de infecciones por virus, bacterias, hongos, etc.

–   La Adrenalina, es una hormona vaso-activa o vaso-dilatadora, secretada en situaciones de alerta que capacita al cuerpo para dar una respuesta rápida ante un peligro.  El aspecto negativo es que cuanta más adrenalina libera la suprarrenal, mayor será el estado de estrés.

–   La Noradrenalina, aumenta el estado de vigilia, agudizando el estado de alerta del individuo, de ahí la dificultad para conciliar el sueño.

–   La Dopamina, promueve el incremento de la frecuencia cardiaca y la presión arterial.

Por tanto, la glándula suprarrenal, desempeña un papel importante en las situaciones de estrés.

Existen una serie de nutrientes que son útiles para tratar el estrés y para ayudar a los órganos que intervienen en esta reacción.

Las vitaminas A, C y E, minerales como el selenio, germanio, zinc, cobre y manganeso, luchan contra los radicales libres que se producen ante el estrés. Estos antioxidantes se encuentran en los kiwis, ciruelas, tomates, hortalizas de color naranja, amarillo, rojo y verde oscuro, semillas de sésamo, de girasol y calabaza y el marisco.

La vitamina B5, C y el magnesio, son necesarios para el buen funcionamiento de las glándulas suprarrenales.
Por tanto, para ayudar a controlar los efectos del estrés al que nos exponemos diariamente, es importante incluir alimentos a nuestra dieta que contengan estos 3 nutrientes.

–   Alimentos conocidos ricos en vitamina C son el kiwi, los cítricos, las patatas y los pimientos.

–   Alimentos ricos en magnesio están los cereales, hortalizas de hoja verde, el germen de trigo, la soja, las almendras, el bacalao y la caballa.

–   Alimentos ricos en vitamina B5, son los cereales integrales, hortalizas de hoja verde, la carne y los lácteos.

A través de lo que ingerimos damos armas a nuestro organismo para defenderse y mantenerse en estado óptimo. Por tanto, no debemos relegar nuestra alimentación a un segundo término, de ella dependen muchos procesos orgánicos que de no realizarse correctamente ponen en riesgo nuestra salud.

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