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Sep 30, 2016

¿Cuentas con los niveles adecuados de calcio?

alimentos con calcio

La mayoría de nosotros asociamos el calcio con huesos fuertes. Sin embargo, hay muchos otros aspectos que desconocemos sobre los efectos del calcio en nuestro organismo y sobre aquellos otros minerales necesarios para la adecuada absorción del mismo. Por ejemplo, el magnesio es imprescindible para tener huesos fuertes y sanos ya que sin este el calcio no podría ser metabolizado.

Aproximadamente el 95% del calcio que ingerimos está destinado a la mineralización de los huesos y dientes. El 1% restante se invierte en otras funciones, como por ejemplo; coagular la sangre o regular las contracciones y relajaciones del corazón así como de los demás músculos del cuerpo. También sirve para liberar la energía de los alimentos que ingerimos y ayuda al cuerpo a utilizar el hierro disponible.

Los huesos a pesar de ser una estructura sólida, no permanece inalterable y estática sino que la estructura del hueso  va cambiando y remodelándose constantemente con el tiempo.

Todo el calcio que  absorbe nuestro cuerpo, ya sea a través de la dieta o de suplementos alimenticios, se almacena o deposita en el hueso, de tal manera que se va formando hueso nuevo y el hueso antiguo es reabsorbido y excretado. Cada vez que nuestro organismo necesite normalizar su cantidad de calcio, será extraído del hueso.

Tal como la mayoría de nosotros sabemos, nuestro cuerpo alcanza su madurez esquelética a los 30 años aproximadamente. Llegados a este punto, la cantidad de calcio que se deposita en los huesos es igual a la cantidad que reabsorbemos.

Por tanto, a partir de los 30 conviene proveerse del calcio necesario para que cuando nuestro organismo  reabsorber el mineral  del hueso, este no se debilite y pierda más densidad de la debida.

Si desde nuestra infancia proveemos a nuestros huesos de calcio y otros nutrientes relevantes para el sistema esquelético como lo son, la vitamina D, la vitamina K o el Magnesio, estamos estimulando la formación de hueso nuevo que nos protegerá de la osteoporosis al llegar a cierta edad.

La osteoporosis provoca  que los huesos se vuelvan porosos, haciendo la estructura ósea mucho más frágil y sensible a fracturas.

osteoporosis, calcio

En el caso de las mujeres,  durante la menopausia y postmenopausia, debido a la disminución  de estrógenos se acelera la pérdida de masa ósea. La ingestión de alimentos o  suplementos nutricionales que contengan calcio y Vitamina D, nos ayudará a prevenir estos efectos.

Así pues, si nos preocupamos, mientras aún estamos a tiempo, de estar bien nutridos y de hacer ejercicio regular, podremos cumplir años sin notar tanto los efectos de la edad.

A parte de su vinculación con la salud ósea, el calcio también ayuda a disminuir el síndrome premenstrual. Se ha podido comprobar en diversas investigaciones los beneficios de este mineral en el alivio de sus síntomas (dolores, cólicos, estado de ánimo).

Esto se debe a que las hormonas ováricas afectan al metabolismo del calcio y los estrógenos afectan  a su absorción intestinal, pudiendo darse una “hipocalcemia”. Esta deficiencia de calcio puede ser revertida tomando suplementos.

Solemos asociar el calcio con los productos lácteos, sin embargo, también lo podemos encontrar en las almendras, las semillas de sésamo, las semillas de mostaza, el marisco, las habas, las tortas de maíz, los orejones, las algas marinas y muchos otros alimentos.

Sep 23, 2016

Por qué incluir algas marinas a nuestra dieta

algas marinas

Los alimentos procesados, las sustancias químicas utilizadas en los cultivos y los malos hábitos de alimentación conllevan que nuestro organismo se debilite debido a la falta de nutrientes que a la larga acarrean efectos adversos para la salud.

Las algas marinas son un buen complemento para paliar las posibles carencias nutricionales que tengamos. Nos revitalizan y rejuvenecen. Cuentan con todos los nutrientes básicos que necesita nuestro cuerpo, y además nos depuran y desintoxican por dentro.

Respecto a los valores nutricionales de las algas marinas:

– Son ricas en proteínas y de gran calidad pues contienen gran parte de los aminoácidos esenciales (nuestro organismo no puede sintetizarlos sino que debe asimilarlos a través de la alimentación).

Además, estos aminoácidos son fáciles de digerir debido a la composición de las algas; ricas en enzimas y sales minerales.

Respecto a las diferencias con la proteína animal, podemos decir que las algas se digieren hasta 5 veces más rápido, no contienen colesterol, grasas saturadas, residuos antibióticos, pesticidas ni hormonas de síntesis.

– Es un alimento bajo en carbohidratos y azúcares, ideal para la etapa de crecimiento, periodos de convalecencia, embarazo y durante una dieta adelgazante. Entre los carbohidratos que contiene se encuentra el manitol, un estimulante hepático y levemente laxante, que no aumenta la glucosa en sangre, por tanto, también es un complemento ideal para diabéticos.

Son poco calóricas y los azúcares son de tipo mucilaginoso.

– Gracias a los polisacáridos de las algas, también tienen la facultad de reducir la presencia de metales pesados en nuestro organismo. Los metales pesados se sienten atraídos por el sulfuro. Nuestras enzimas son ricas en sulfuro, con lo cual los metales pesados se combinan con estas y producen efectos tóxicos.

Las algas marinas impiden que se lleve a cabo esta unión protegiendo nuestro organismo.

incluir algas a tu dieta

 – El contenido en grasa está alrededor del 5% y son principalmente ácidos grasos poliinsaturados, factor que favorece la reducción del “colesterol malo” y el incremento del “colesterol bueno”.

– Las algas tienen un alto porcentaje de vitaminas C, E, del grupo B y provitamina A.

Especial atención a su riqueza en vitamina B12 para aquellos que sean vegetarianos o vegetalianos.

Es aconsejable consumirlas en crudo o después de haberlas tenido en remojo (en el caso de las desecadas) para poder aprovechar todo su aporte vitamínico.

– Respecto a las sales minerales y oligoelementos de las algas marinas;

En cuanto a los minerales son ricas en calcio, sodio, hierro, potasio, fósforo y magnesio.  Algunos tipos de algas tienen una composición de hasta un 35% de su peso en seco en sales minerales. Realmente, hay pocos alimentos con un aporte mineral tan elevado.

Si cocemos las algas, las sales minerales se quedarán en el líquido, así que no olvidemos aprovechar el caldo para hacer sopas o tisanas.

Por otro lado, son ricas en oligoelementos, los cuales como ya sabemos, parecen desempeñar una función clave en todos los procesos metabólicos vitales, además de ayudar a prevenir el envejecimiento.

Los oligoelementos que componen las algas marinas, les aportan sus propiedades desintoxicantes. Algunos de los oligoelementos más presentes son el yodo, el cinc, el silicio, el cobalto, el cromo y el manganeso.

– La clorofila, pigmento que da el color  verde a las plantas y algas, es otra de las sustancias beneficiosas de estos superalimentos. Sirve para evitar el estreñimiento, ayuda a reparar los tejidos dañados, disminuye el colesterol y los triglicéridos, reduce el mal aliento, desintoxica y tiene propiedades anticancerígenas.

 Como vemos, introducir las algas marinas como ingrediente en nuestros platos nos asegura un cuerpo sano sin apenas esfuerzo.

Sep 16, 2016

Sin enzimas nuestro organismo no podría mantenerse vivo

enzimas

Si disponemos de todas las enzimas necesarias, nuestra energía vital y sistema inmunológico mejoran considerablemente. Por tanto, si centramos el cuidado de nuestra salud en el cuidado y mantenimiento de todas nuestras enzimas tendremos un organismo sano.

Las enzimas actúan como catalizadores de las reacciones químicas del organismo. En otras palabras, cada cambio químico que se produce en nuestro cuerpo es ejecutado gracias a la acción de las enzimas. Teniendo en cuenta, que el funcionamiento entero del mismo, viene determinado por continuas reacciones químicas, la importancia de las enzimas es vital.

El objetivo final de estas reacciones químicas es fabricar la energía que deben utilizar nuestras células para cumplir con las funciones que tienen encomendadas ya sea en el sistema digestivo, en el sistema cardiovascular, en el pulmonar, en el inmunitario, etc.

Existen tres grupos diferentes de enzimas; las digestivas, las nutritivas y la metabólicas. Hoy, os mencionaremos algunas de las enzimas digestivas más conocidas.

Como su mismo nombre indica, las enzimas digestivas, son las encargadas de la digestión de los alimentos.

La amilasa, es un tipo de enzima digestiva que forma parte del jugo pancreático. Tiene la función de hidrolizar el almidón. Este carbohidrato es el principal para muchas especies y sin la amilasa no podríamos digerirlo correctamente. En la mayoría de especies la fuente principal de amilasa se encuentra en el páncreas, sin embargo, algunos seres vivos, como es el caso del hombre, o animales como el cerdo,  la tienen, también, en la saliva.

La bromelina, es otra enzima digestiva, muy conocida por ser uno de los componentes enzimáticos de la piña, es muy beneficiosa para la circulación sanguínea, ayuda a disolver los posibles coágulos y a fluidificar la sangre.

Es por esta razón que previene futuras patologías de aparato circulatorio, como trombosis, o ataques cardiacos y  ayuda a reducir la presión sanguínea.

lactasa, intolerancia a la lactosa

La lactasa,  es la enzima digestiva más polémica de los últimos años. Numerosas investigaciones demuestran la disminución paulatina de la lactasa en nuestro organismo desde que dejamos de amamantarnos.

La gran mayoría de los bebés cuentan con esta enzima que permite dividir la lactosa en glucosa y galactosa para que pueda ser absorbida por la sangre. Hace 50 años, la mayoría de profesionales creían que estas enzimas existían de igual forma tanto en niños como en adultos.

Pero, investigaciones posteriores han ido contradiciendo esta creencia y concluyendo que aproximadamente un 75% de las personas adultas demuestran ser intolerantes a la lactosa, debido a esta  ausencia de lactasa.

Parece ser que la ausencia de enzimas digestivas necesarias para metabolizar la leche de vaca no es una anomalía, sino más bien una norma en la población adulta, convirtiéndose en un alimento perjudicial, salvo que esté fermentado, como ocurre con el yogur.

La lipasa, es otra enzima digestiva que forma parte de los componentes del jugo pancreático. Su función consiste en hidrolizar las grasas. Los lípidos o triglicéridos, no pueden ser absorbidos por la mucosa intestinal a menos que intervenga esta importante enzima.

Esto es sólo una breve explicación de algunas clases de enzimas. Sin embargo, en nuestro interior se encuentran trabajando alrededor de 5000 clases diferentes. De estas 5000 clases de enzimas, unas 3000 son fabricadas por bacterias intestinales, esto quiere decir, que en el test kinesiológico, conviene comprobar tanto el estado de la capacidad enzimática como el de la flora intestinal.

 

Sep 9, 2016

¿Por qué los oligoelementos logran resultados tan sorprendentes sobre nuestra salud?

oligoelementos

Los oligoelementos son metales y metaloides que se encuentran normalmente en nuestro organismo en pequeñas cantidades interviniendo en numerosas funciones en pequeñas dosis y resultando imprescindibles para la vida.

Estos importantes elementos funcionan como catalizadores, es decir, como sustancia química que con su mera presencia logran acelerar o hacer que se produzca una reacción química a menor temperatura y con un gasto mínimo de energía.

Un ejemplo de ello, lo tenemos en las proteínas de la carne, para poder degradarlas necesitamos la enzima pepsina, que actúa como catalizadora, acelerando esa reacción en un par de horas. Si no fuera por la pepsina, este tipo de proteínas tardarían en degradarse unos 3 meses.

Pues bien, los oligoelementos, influyen en la composición de diversos sistemas enzimáticos, sin los cuales se produciría un bloqueo de las reacciones químicas, conllevando diferentes perturbaciones con sus síntomas correspondientes.

Por muy diversas causas, muchas de las reacciones químicas de nuestro cuerpo pueden estar extremadamente ralentizadas o  bloqueadas; debido a nuestro estilo de vida, hábitos de alimentación, la polución, el stress, los medicamento de síntesis, alcohol, tabaco, conservantes, etc.

función catalizadora

Sin embargo, si este bloqueo sólo afecta a una pequeña proporción de estas reacciones no pone en peligro el buen funcionamiento del cuerpo. El problema surge, cuando esta proporción aumenta, los bloqueos producirán una carencia y esta, una enfermedad declarada o síntoma patológico visible. Así pues, entre las funciones más importantes de los oligoelementos, se encuentra, por tanto, su función catalizadora.

 Por otro lado, los oligoelementos tienen una participación directa en los cambios metabólicos de todos aquellos procesos vitales indispensables para que nuestro organismo funcione de forma óptima.

Pero, sin duda, la característica esencial  de los oligoelementos, por la que adquieren gran importancia como terapia holística, es su facultad para modificar y fortalecer el terreno individual y exclusivo de cada persona, favoreciendo, de esta forma, la autodefensa ante cualquier agente o amenaza.

Menetrier, uno de los primeros en estudiar los oligoelementos científicamente, consideró tras sus meticulosas investigaciones con pacientes, que los resultados positivos que se obtenían con esta terapia no podían relacionarse sólo con cubrir con oligoelementos los problemas carenciales de los mismos, sino que debía tenerse en cuenta también los terrenos orgánicos de cada persona.  Llegados a este punto, entran en escena los 4 grupos homogéneos de pacientes con terrenos orgánicos similares, bien conocidos como “las diátesis”.

Los oligoelementos más importantes son el Manganeso, Azufre, Cobre, Magnesio, Selenio, Zinc, Cromo, Yodo, Fósforo, Cobalto y Silicio. Algunos de los cuales se asocian para tratar las diferentes diátesis.  Por ejemplo; el  “Manganeso-Cobre”, “Manganeso-Cobalto” o el “Zinc –Cobre”, entre otras.

Para testar la carencia o necesidad de oligoelementos, contamos con la ampolla de falta de oligoelementos y minerales que contiene cuprum a la 200 CH y cobaltum a la 200 CH respectivamente, y que podemos encontrar en un kit de testaje básico.

 

Sep 2, 2016

¿Por qué elegir las proteínas vegetales?

proteínas de origen animal y vegetal

Las proteínas de nuestro cuerpo constituyen gran parte de la masa corporal y para que dispongamos de forma constante y pueda ir renovándose tenemos que ingerir continuamente a través de la alimentación. La alimentación es la única forma de proveernos de cada uno de los aminoácidos esenciales que forman las proteínas pues nuestro cuerpo no es capaz de sintetizarlas. Al contrario de lo que ocurre en el caso de las plantas, ellas consiguen sintetizarlos incluso a través del agua.

Por tanto, al ingerir los alimentos, nos llegan las proteínas ya formadas, bien sea directamente a través de los alimentos vegetales o bien comiendo animales que anteriormente hayan comido plantas.

La conclusión de que a fin de cuentas todas las proteínas proceden de las plantas, ha motivado muchos movimientos por una alimentación mejor y más saludable, ya que quizá es más sencillo recurrir al principio de la cadena alimentaria, al vegetal, en lugar de cuidar animales para después comer su carne.

Un detalle a tener en cuenta es que por cada kilo de proteína animal se necesitan siete de proteína vegetal.

Las necesidades proteicas que recomienda la RDA están alrededor de 0.8g/Kg de peso a partir de los 19 años y de 1g/kg entre los 11 y los 14 años, aunque para los atletas se recomiendan hasta 2g/kg.

Si vamos a realizar una actividad de resistencia también se necesitará una cantidad de proteínas extra debido a la oxidación de aminoácidos “de cadena ramificada” en el músculo.

Nuestro cuerpo asimila sólo aminoácidos y no proteínas completas, por tanto, el organismo no puede distinguir si estos aminoácidos provienen de proteínas de origen animal o vegetal.

Al comparar ambos tipos de proteínas, podemos concluir que las de origen animal son moléculas mucho más grandes y complejas, por lo que contienen mayor cantidad y diversidad de aminoácidos. En general, su valor biológico es mayor que las de origen vegetal.

Sin embargo, son más difíciles de digerir, debido a que existe un mayor número de enlaces entre aminoácidos por romper.

proteína vegetal

Si combinamos de forma adecuada las proteínas vegetales, legumbres con cereales o lácteos con cereales, se puede obtener un conjunto de aminoácidos equilibrado.

Las proteínas del arroz contienen todos los aminoácidos esenciales, pero son escasas en lisina. Si lo combinamos con legumbres como las lentejas o los garbanzos, abundantes en lisina, la calidad biológica y aporte proteico resultante es mayor que el de la mayoría de los productos de origen animal.

También conviene tener en cuenta, que las proteínas animales, contienen compuestos  presentes en los tejidos del animal, como amoniaco, ácido úrico, que este no pudo eliminar antes de ser sacrificado. El metabolismo de los vegetales es distinto y no contienen este tipo de compuestos.  Podemos evitar los tóxicos de la carne, consumiendo las proteínas de origen animal a partir de huevos, leche y sus derivados.

La proteína animal, como bien sabemos, contiene grasas de origen animal, en su mayor parte saturadas, factor de riesgo para las enfermedades  cardiovasculares. Por el contrario, el pescado, aporta minerales, vitaminas y grasas poliinsaturadas presentes en los azules.

En definitiva, se recomienda que una tercera parte de las proteínas que comamos sean de origen animal, pero es perfectamente posible estar bien nutrido sólo con proteína vegetal.

Siempre, por supuesto, teniendo en cuenta la forma de combinar los alimentos en función de sus aminoácidos. Así como suplir el posible déficit de vitamina B12 o de minerales como el hierro, sencillamente añadiendo algas o huevos a la alimentación, además de mantener la flora intestinal adecuada, es más que suficiente para evitar carencias de esta importante vitamina.

 

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