Browsing articles from "febrero, 2015"

Salud huesos versus alimentación

Debido a que nuestro anterior artículo sobre “Factores importantes en la osteoporosis” ha causado cierta polémica, querríamos aprovechar para hacer una serie de puntualizaciones y ya de paso hablar de la salud de los huesos en relación a la alimentación.

La explicación convencional al deterioro de la densidad ósea que se da fundamentalmente en la mujer es que una vez que deja de tener la menstruación produce muy poco estrógeno, el cual ayuda mantener el calcio en los huesos, de ahí que muchas veces se recomienda que las mujeres sigan una terapia de reimplantación hormonal. Pero pensamos, esto se aleja mucho de la verdad, veamos dos argumentos:

  • Los análisis de restos óseos de nuestros antepasados, demuestran que la mujeres con las menopausia no sufrían habitualmente, una disminución de la densidad de los huesos. Por lo tanto esto es un fenómeno más reciente que se produce particularmente en la sociedad occidental.
  • El estrógeno, que estimula a los osteoclastos, no ayuda a crear huesos nuevos sino que sólo detienen la pérdida de hueso viejo. La progesterona, por otra parte, estimula a los osteoblastos que si produce nueva materia ósea. El tomar progesterona natural aumenta la densidad de los huesos cuatro veces más que el estrógeno.

Pero ahora se está empezando entender que no es la falta de estrógeno, sino el exceso relativo de estrógeno comparado con la progesterona Lo que precipita la osteoporosis, ya que cuando se pierde ovulación no se produce progesterona.

Pero los cambios hormonales no son los únicos factores importantes ya que ciertos habitos alimentarios están muy relacionados con el aumento de riesgo de tener osteoporosis y quizás su importancia sea mayor si consideramos que los efectos de una mala alimentación se van acumulando durante toda la vida.

Aunque las personas que tienen niveles bajos de calcio se pueden beneficiar si aumenta su ingesta, no existe ninguna asociación directa entre la osteoporosis y los niveles del de calcio. Tribus Bantú  en África, por ejemplo consumen una media de 400 mg de calcio el día, muy por debajo de los niveles recomendados para las mujeres con menopausia y sin embargo no padecen esta enfermedad. Por el contrario los esquimales que consumen grandes cantidades de calcio, presentan una incidencia excepcionalmente alta de osteoporosis ¿porque existe esta diferencia? La respuesta puede ser el consumo excesivo de proteína. Artículo del Blog Kinepharma “El espesamiento de la sangre” del 23 de Julio de 2014

Ya hemos hablado en innumerables ocasiones de que las proteínas son formadoras de ácidos, y que el cambio que producen en el PH de la sangre debe ser neutralizado principalmente por dos agentes alcalinos que son el sodio y el calcio. Esto quiere decir que cuanta más proteína o alimentos acidificantes se consuman más calcio se necesitará, así de simple.

Esto ya ha sido demostrado, una dieta excesivamente proteica, da lugar a deficiencia de calcio pero además si se lleva una dieta alta en proteínas, ninguna cantidad de calcio corregirá el desequilibrio.

Investigaciones publicadas en el American Journal of Clinical  Nutrition demostró en un ensayo con niveles de consumo diario de proteína de 80 g, y 240 g diarios que la pérdida total de calcio fue mucho más alta en el grupo que seguía una dieta alta en proteínas 137 mg por 37 mg de pérdida de calcio en los que seguían la dieta más baja de proteína. También se concluyó  que las dietas altas en calcio probablemente no sean capaces de prevenir la pérdida ósea inducida por unas dietas acidificantes.

En otro estudio, un consumo de 95 g al día de proteínas produjo una pérdida media de calcio de 58 mg lo que significa una pérdida del 2% del total del calcio óseo al año, o un 20% en cada década. Los efectos negativos producidos por demasiadas proteínas han sido claramente demostrados en pacientes con osteoporosis. Un gran número de investigadores médicos creen ahora que llevar una dieta rica en proteína o alimentos acidificantes, que producen ácidos durante toda una vida puede ser la principal causa de osteoporosis.

Ángel Salazar Magaña (angelsalamag@gmail.com)

Kinepharma.

La obesidad en kinesiología

La obesidad es un síntoma resultado de la excesiva absorción corporal que da lugar a un almacenamiento mayor de grasa y proteínas, de lo que necesita nuestro organismo para sobrevivir saludablemente. Esto puede dar lugar a innumerables problemas de salud, uno de los cuales es la diabetes tipo 2.

La obesidad puede ser debido a:

  • Comer demasiado y/o demasiado de las cosas «malas» exceso de sal, grasas y azúcar y no lo suficiente de las cosas «buenas» como verduras, frutas y fibra.
  • La vida sedentaria.
  • Toxicidad celular debida fundamentalmente a la alimentación, por la cual el cuerpo envuelve la toxina en la grasa y la almacena a distancia de las zonas donde pueda hacer daño.
  • Problemas emocionales, nos hacen “retener” y protegernos a través de la “acumulación”. El peso excesivo representa la necesidad de protección. Buscamos protección de heridas, desaires, crítica, abuso, etc. La obesidad refleja nuestro temor a la vida.
  • Estrés

Muchas de estas causas pueden solucionarse simplemente educando a las personas, no sólo en lo que a comer (y beber) respecta, sino en lo que supone, ser conscientes de que cualquier conflicto que pasa por la mente  puede conducir al individuo a comer de esa forma. Pero también puede ser:

  • Un simple hábito
  • No saber realmente lo que se consume
  • Conflicto fundamental o apego emocional – ejemplo simple – el pensamiento consciente «Quiero bajar de peso» pensamiento inconsciente «Si pierdo peso voy a necesitar ropa nueva y no me lo puedo permitir»
  • Trauma pasado acerca de la imagen y la autoestima

La Kinesiología puede ayudar en este proceso, mediante la observación de la respuesta muscular a pruebas simples, puede ver donde se encuentra el desequilibrio en el cuerpo y también si está ocurriendo algún conflicto.

Si hay tóxicos, metales pesados, estrés emocional, causas estructurales o energétias que afectan al circuito, el test muscular de AR (Arm Reflex) nos lo dirá, indicando un desequilibrio. Una vez encontrado el desequilibrio, nos indicará qué factores son los causantes y lo que le ayudará a reequilibrar los mismos.

Pueden ser miles de causas: un alimento en particular que de intolerancia, problemas estructurales o causas energéticas, todo lo investigaremos, acotando cada vez más y más el problema.

Un enfoque kinesiológico para el control de peso, implicaría primero una historia clínica completa del cliente, incluyendo detalles de sus hábitos alimentarios. La primera cita se utiliza para equilibrar a la persona en el campo prioritario afectado. Una vez que el cuerpo está en equilibrio, la Kinesiología puede mostrar al cliente el efecto de comer ciertos alimentos, para poder desecharlos a tiempo.

Si el problema prioritario está en el nivel químico, podría ser que hubiera suplementos nutricionales que ayudaran de forma rápida en este problema: el cromo, la raíz de regaliz (buen complemento para ayudar a regular el azúcar en la sangre), o como por ejemplo el complejo B y la vitamina C que son excelentes suplementos para equilibrar el exceso de peso provocado por estrés adrenal,  o como los enzimas digestivos que ayudan al cuerpo a absorber los nutrientes y descomponer los alimentos para obtener energía, también los oligoelementos como el cromo, potasio, cinc-cobre o litio entre otros pueden ayudar a mejorar este problema.

Si el problema de peso es por causas del estrés emocional, las Flores de Bach pueden ayudar enormemente: si tienen miedo de perder el control (cherry plum), o si se siente culpable por  algún motivo (pine), o si están constantemente repitiendo los mismos patrones negativos (chesnut bud).

Toda la información se puede obtener desde la prueba del test muscular y con un buen kit de trabajo, como un kit de flores de Bach para el caso en que el problema derive de causa emocional.

Ángel Salazar (angelsalamag@gmail.com).

Kinepharma.

 

Consumo de proteína y enfermedad cardiovascular

En contra de la teoría clásica de que las calorías no ingeridas se almacenan solo en forma de grasa, sean hidratos de carbono, grasas o  proteínas,  el exceso de proteínas y su acumulación es el principal factor de inflamación y enfermedad cardiovascular. Cuando ocurre esto el organismo deriva las proteínas no asimiladas a las membranas basales de las paredes capilares y a los tejidos conectivos que rodean a la célula.

El resultado es un engrosamiento de las paredes de los vasos sanguíneos, lo perjudica su función que es la de hacer llegar oxígeno, agua y nutrientes a la célula y retirar los productos de desechos del metabolismo celular. Esto se comenta en el artículo del Blog Kinepharma de 23 de julio 2014 “El espesamiento de la sangre”.

Los análisis del tejido conectivo de personas obesas han demostrado que no solo tienen un exceso de grasas sino también grandes cantidades de densa fibra de colágeno (por ello siempre decimos el enorme error que supone la suplementación a través de colágeno, por el contrario el silicio sería lo adecuado, ya que en caso de exceso es eliminado por la orina).

Esta acumulación continua de proteína en los vasos acaba dañándolos y provocando la consiguiente respuesta defensiva: la inflamación. En un estudio pionero publicado en el New England Journal of Medicine en 2002 médicos de Brigham y Boston, demostarron que una simple prueba de sangre denominada Proteína C-reactiva, PCR permitirá predecir que pacientes son susceptibles de sufrir un infarto de miocardio o un derrame cerebral. Pero cuidado en el análisis de PCR, ya que esta proteína se multiplica hasta por diez cuando se está combatiendo una gripe o un resfriado.

Añadiríamos que si además utilizamos la variable de la homocisteina, el análisis sería mucho más completo. Esta sustancia favorece la formación de pequeños coágulos que dan lugar a las lesiones de las arterias ya que es fruto del metabolismo normal del aminoácido metionina que abunda en  las carnes rojas y los productos lácteos.  Blog Kinepharma, 11 diciembre de 2013 “Ampolla de Homocisteina”.

Por tanto si se consumen regularmente grandes cantidades de proteínas animales, como carne de cerdo, vaca y pollo, pescado, huevos, leche, queso, etc. la capacidad del organismo para descomponer y eliminar con seguridad toda la proteína u homocisteína se ve cada vez más mermada. No hay que olvidar que estos restos de proteina se unen a los más de 30 millones de celulas que mueren cada día en nuestro organismo y estas están compuestas en su mayor parte por proteinas y grasas.

Puesto que el consumo excesivo de proteína espesa la sangre, incrementa el riesgo de que se formen coágulos, el cuerpo se ve obligado a almacenar la proteína sobrante. Una vez agotada la capacidad de almacenamiento de estas membranas en los vasos, si se mantiene el consumo excesivo de proteína animal, el cuerpo empieza a almacenarlo en las paredes de las arterias.

Ahora es cuando las principales arterias coronarias se tornan más gruesas y sufren lesiones y pierden eficacia. A medida que se destruyen y cortan el suministro de oxígeno al corazón, el individuo respira con dificultad y puede sentir dolor y adormecimiento de las extremidades, pudiéndose producir un infarto de miocardio en cualquier momento. De este modo el almacenamiento de la proteína sobrante en el cuerpo es como una bomba de relojería que puede saltar en cualquier momento y realmente esto ocurre ya que nuestros hábitos alimentarios van por ese camino, por eso las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en occidente.

Por eso el ayuno cada vez va tomando mayor protagonismo en la detoxificación del organismo. El hecho de dejar de comer un día o dos, o simplemente no tomar proteinas durante unos días, o de forma generalizada en una de las tres comidas, como la cena (permite estar toda la noche eliminando su exceso), ayuda al cuerpo a eliminar los restos de proteina e incluso reutilizar la misma una vez conseguido el proposito de equilibrar su exceso. Esto se notará en una mayor calidad de vida, mayor longevidad y menos enfermedades cardiovasculares.

Para el testaje utilizaríamos las ampollas de PCR y homocisteina, teniendo en cuenta que la primera aunque muy significativa en la detención de futuros problemas cardiovasculares hay que usarla como hemos dicho anteriormente, siempre fuera de procesos infecciosos como gripes o catarros. Ambas ampollas las podemos encontrar en un kit de enfermedades del sistema circulatorio.

Ángel Salazar (angelsalamag@gmail.com).

Kinepharma.

 

Factores importantes en la osteoporosis

En contra de lo que hace habitualmente el médico para frenar la descalcificación de los huesos que consiste en aportar dosis altas de calcio, lo que debe hacerse es mejorar la asimilación del mismo, sobre todo en personas mayores de 50 años.

Los excesos de nutrientes como el sodio, el fósforo ó el flúor, el consumo excesivo de productos lácteos, proteínas de origen animal y azúcares, o la deficiencia de minerales como el magnesio, zinc, o el boro desequilibran el organismo y dificultan la acumulación de calcio en los huesos.

Además una suplementación excesiva de este mineral, cuando el organismo no es capaza de asimilarlo correctamente puede tener graves consecuencias,  como acumulación de calcio en las arterias, las articulaciones u órganos como el riñón o el hígado.

Veamos cuales son los principales factores que determinan futuros problemas de osteoporosis:

  • Ser mujer, estadísticamente las mujeres son dos veces más propensas que los hombres a sufrir fracturas debido a la osteoporosis, al tener menor masa ósea y al vivir más años. Es muy importante también la rápida bajada de los niveles de estrógenos que se producen en la menopausia, influye en la pérdida de masa ósea. Todas aquellas enfermedades, trastornos o procesos biológicos como la menopausia que disminuyen los niveles de estrógenos.
  • La alimentación no saludable como aquella que contiene un exceso de proteínas, alimentos refinados carentes de enzimas vivas, las que generan exceso de acidez como las proteínas animales, las grasas animales, los alimentos fritos, el café, el exceso de sal y azúcar blanca, los aditivos, la falta de agua. Esta alimentación provoca una acidez tisular o acidosis que hace que lo organismo utilice la reservas de elementos minerales alcalinos como el magnesio, el calcio, etc, robándoselo a huesos y articulaciones.
  • Una falta de vitamina D provocada por una mala alimentación, o por la falta de luz solar, artículo Kinepharma enero 2015 «Beneficios de la luz solar«.
  • Estilo de vida inactivo, con falta de ejercicio físico o falta de oxigenación en espacios al aire libre.
  • Ser de raza caucásica o asiáticas aunque las mujeres estadounidenses de origen africano y las hispanas también tienen un riesgo considerable de padecer la enfermedad.
  • Tener un cuerpo pequeño y delgado con pesos en torno a 50 kilos.
  • Alimentación pobre en sales minerales y calcio.
  • El uso de glucocorticoides, medicamento para convulsiones como la epilepsia, hormonas liberadoras de gonadotropina para el tratamiento de la endometriosis, antiácidos que contienen aluminio, así como ciertos tratamientos para el cáncer de mama y próstata pueden causar pérdida de masa ósea.
  • Hipertiroidismo o problema con la glándula paratiroides.
  • Los diuréticos medicamentos o plantas medicinales que regulamos eliminar la acumulación de líquidos en el cuerpo y hacen que los riñones eliminen más calcio y otros minerales.
  • El consumo excesivo de alcohol ya que reduce la formación de hueso e interfiere con la funciones del cuerpo para absorber el calcio.
  • Las personas que experimentan graves procesos de depresión tienen mayores tasas de pérdida de masa ósea.
  • Fumar ya que disminuye los estrógenos y desmineraliza.
  • La falta de testosterona en hombres.

Test

Para hacer el podemos emplear varías ampollas una de ellas por supuesto será la de calcio, también podemos emplear la ampolla de glándula paratiroides para ver si está bien ya que si no podrían existir problemas en la correcta regulación de la absorción del calcio en la sangre.

Este análisis puede ser visto desde muchos ángulos por ejemplo podemos tener una confirmación muy clara del diagnóstico, utilizando ampollas muy diversas, como la de acidez, sabemos que concretamente un pH ácido va a implicar que tengamos un exceso de acidez en la sangre que se va compensar con las reservas minerales de los huesos. También podemos ver si hay una necesidad de vitamina D, que afectará no solo a la absorción de calcio, sino también a la inmunidad de la persona.

También podemos utilizar la ampolla de estrógenos o desequilibrios hormonales en la mujer (una falta de estrógenos provocará descenso en la masa ósea) y la de falta de testosterona en el hombre también de esta forma podremos saber si el desequilibrio hormonal, como casi seguro ocurrirá puede causar problema de descalcificación en los huesos, muchas de estas ampollas las podremos encontrar en un Kit básico ampliado.

Una vez confirmado la existencia de osteoporosis podemos ver que huesos están más afectados y para ello podremos utilizar un Kit de zona sacro-iliaca y lumbar para ver el coxis, el hueso sacro etc y vigilar el proceso.

Ángel Salazar Magaña (angelsalamag@gmail.com)

Kinepharma.

  • Español
  • Francés
  • Italiano