La melatonina y su importante papel en el funcionamiento del cuerpo humano
En la década de los 80 comenzaron a descubrirse las numerosas funciones que la melatonina desarrollaba en el cuerpo humano, dejando al mundo científico asombrado ante el número de órganos y de funciones fisiológicas que parecen estar regulados por la melatonina.
La melatonina se fabrica en la glándula pineal (ubicada en el centro de nuestro cerebro), a partir de una sustancia llamada triptófano. El triptófano es un aminoácido, uno de los veintidós compuestos orgánicos que construyen las bases de la vida humana. Los aminoácidos actúan como reguladores de las actividades vitales del organismo y a su vez, constituyen el principal componente del que se forman los huesos, músculos y otros tejidos diversos.
El triptófano, es uno de los 8 aminoácidos que nuestro cuerpo no produce, debiendo ser ingerido a través de los alimentos.
Para contar siempre con reservas de triptófano en nuestro organismo, debemos incluir legumbres, granos y semillas en nuestra dieta. Una vez, ingerido, es transformado en serotonina y, posteriormente, esta es transformada por la glándula pineal en melatonina.
En los últimos años las investigaciones han ido demostrando que el papel que representa la glándula pineal en el cuerpo no es tan pasivo como se creía que junto a la melatonina parecen jugar un papel considerable en el funcionamiento del organismo:
- En la glándula pituitaria actúa como “hormona maestra” estimulando la emisión de una gran variedad de hormonas.
- En el cerebro actúa como inductor del sueño, ralentizando la actividad cerebral.
- En el corazón y el sistema circulatorio reduce la formación de coágulos, con lo cual, disminuye el riesgo de infartos y trombosis.
- En la corriente sanguínea, potencia la habilidad de las células de formar anticuerpos.
- En el intestino facilita la absorción de las vitaminas, minerales y nutrientes contenidos en el alimento.
- En el sistema reproductor regenera la actividad sexual, regulando su funcionamiento.
- Y, en el cuerpo en general, la melatonina actúa directamente sobre las células como un poderoso antioxidante, protegiéndolas de los radicales libres.
La producción de melatonina por la glándula pineal es inhibida por la luz, lo que quiere decir que por el día los niveles de esta hormona disminuyen drásticamente y se elevan hasta diez veces más por la noche. Esto es debido a que su fabricación está regulada por el conocido “ciclo circadiano”.
La glándula pineal tiene una conexión directa con los ojos, de modo que la oscuridad le indica que debe comenzar a producir melatonina. Cuando sentimos sueño, es que la pineal ha comenzado a convertir serotonina en melatonina y la está liberando en la corriente sanguínea.
Cuando la hormona va circulando por el cuerpo va dando la orden para que se realicen ciertos cambios en el organismo que nos preparan para el sueño. Los ritmos del corazón y de la digestión se ralentizan, la temperatura del cuerpo desciende, la presión sanguínea y el estado general de alerta disminuyen.
Con la edad, el cuerpo tiende a producir cada vez menos melatonina, pero también existen otro tipo de desordenes físicos (como problemas de próstata, artritis, alteraciones cardiacas, etc.) y psicológicos (como la depresión, el estrés o la ansiedad), que producen una reducción de esta hormona.
Para comprobar el funcionamiento adecuado a nivel orgánico de la glándula pineal, podemos utilizar un kit de testaje endocrino y aminoácidos, y comprobar, a su vez, si existe la carencia o no de serotonina, de melatonina y de triptófano.
Analía Iglesias (analia@sibuscas.com)
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¿Sabes que existe una estrecha relación entre el sistema endocrino y los 7 chakras?
La palabra chakra en sánscrito quiere decir “rueda del conocimiento”. Los chakras son centros energéticos en movimiento distribuidos alrededor de nuestro cuerpo. Cada uno de ellos, rige diferentes órganos, glándulas, funciones fisiológicas, emociones, sentimientos y pensamientos.
A pesar de que no podemos tocarlos, su importancia es vital, puesto que interconectan los puntos vitales de todo individuo: Las emociones, la mente, la salud física y el espíritu.
A nivel físico, los chakras están vinculados con el sistema endocrino, formado por aquellos órganos encargados de producir y secretar sustancias denominadas hormonas hacia la circulación sanguínea, con la finalidad de transmitir mensajes a los órganos para que cumplan con una función determinada. De esta forma, se consiguen regular las actividades vitales de nuestro organismo.
A la vez que están vinculados al sistema endocrino, también lo están a las emociones. De tal manera que, cuando alguno de estos centros energéticos está bloqueado por alguna causa, ya sea física o emocional, se pueden encontrar disfunciones en los órganos o en la psique, correspondientes a las áreas que domina dicho chakra o centro energético.
En definitiva, cada uno de los 7 chakras rigen glándulas del sistema endocrino, pero a su vez distintas funciones psíquicas y áreas emocionales de la persona.
El tamaño aproximado de un chakra es de 10 cm y su forma según los hindúes se parece a un nenúfar o flor de loto.
Pero para que este nenúfar florezca es necesario que la serpiente Kundalini despierte. Esta serpiente es una metáfora de la sabiduría, dicha sabiduría permanece dormida en la base de nuestra columna, esperando a ser despertada. Dicho despertar se refiere al momento en que nosotros necesitamos ampliar nuestra conciencia, aprender y adquirir mayor sabiduría.
Al hablar de la Kundalini, nos estamos refiriendo al Primer Chakra, llamado Muladdhara o Chakra raíz, ubicado, como hemos dicho en la base de la columna, en el coxis.
Este primer Chakra regula las glándulas suprarrenales, que se encuentran encima de los riñones. Dichas glándulas secretan diferentes hormonas de gran importancia como las que regulan el metabolismo de las grasas, proteínas o carbohidratos y controlan el equilibrio de la sal en los líquidos corporales. También, es la glándula que produce la adrenalina, conocida como la hormona primitiva de la supervivencia, por preparar al organismo para una huida ante una amenaza.
Por otro lado, el color de este chakra es el rojo. Esto quiere decir que si a través de un test kinesiológico detectamos un desequilibrio en el primer chakra, puede aplicarse el tratamiento de color. Para ello, podemos utilizar cualquier objeto, gafas o luz de color rojo, que permita al paciente respirar relajadamente mientras se concentra en ese color.
También se relaciona el Chakra raíz con la tierra, que simboliza la seguridad material, los instintos sexuales y el dinero.
Si tenemos este chakra en armonía, nos mostramos seguros de nosotros mismos, nos respetamos tanto a nosotros mismos como a los demás. Se desarrolla el sentido práctico y la alegría de vivir.
Si, por el contrario, el Chakra raíz está desarmonizado, la persona se siente insegura, tiene una baja autoestima y tiende a la agresividad.
Puedes detectar cualquier desarmonización realizando un test kinesiológico con el kit de chakras y tratar el desequilibrio con terapia de color, de sonido o cualquiera de los tratamientos energéticos conocidos, que durante el test muscular nos dé una respuesta afirmativa, mostrándose como una solución al problema.
Por otro lado, si existe un problema en los chakras, sería interesante realizar un test del sistema endocrino para comprobar si este se ha visto afectado de alguna manera. Para ello, tienes disponible el kit de testigos del sistema endocrino.
Analía Iglesias (analia@sibuscas.com)
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Descubre porqué es tan beneficiosa la acupresión
Al hablar de acupresión nos estamos refiriendo a aquel conjunto de técnicas, consistentes según la Medicina tradicional China, en golpear ligeramente o presionar suavemente con los dedos determinados puntos de acupuntura. Debido a esto, también son conocidas como “Técnicas de Presión del Meridiano”.
Pero, ¿cual es la diferencia entre acupresión y acupuntura?
Las técnicas de acupresión, permiten que cualquier persona a través del golpeteo o manipulación de dichos puntos, pueda centrarse interiormente en el tema concreto que quiere trabajar, pensando en él o enunciándolo en voz alta. De esta forma, se puede trabajar con mayor precisión en la razón por la que esa persona se siente mal, ya sea, por una fobia, depresión, irritación, dolor físico, etc.
Por tanto, la finalidad de estas técnicas es el alivio o la eliminación de molestias emocionales, psíquicas o corporales.
La acupresión empezó a utilizarse en occidente en los años 60, momento en el cual la cultura china fue abriéndose camino más allá de sus fronteras. Desde un primer momento, fascinó el descubrimiento o la presentación de un sistema de flujos de energía, similar al sistema circulatorio, nervioso o linfático que envolvía al cuerpo y que era especialmente reactivo en ciertos puntos (puntos de acupuntura).
Actualmente, las técnicas de acupresión, forman parte de la llamada “psicología energética”. Esta faceta de la psicología demuestra que existe una conexión directa entre el sistema energético del cuerpo, la psique, las emociones y la conducta.
Por tanto, el sistema meridiano o el sistema de flujos de energía, no es uno más de los que componen el organismo (linfático, circulatorio, muscular, etc.) sino que cumplen una función esencial en la resolución de los problemas de salud. Esto es así porque es el sistema que sirve de conexión entre lo físico y la parte más mental, emocional y espiritual, desempeñando un papel central en el procesamiento y la transmisión de emociones y sensaciones corporales negativas como el dolor.
Según Roger Callahan, pionero de la psicología energética, “La causa de todas las emociones negativas o enfermedades yace en la perturbación del sistema energético del cuerpo”
Con lo cual, por ende es también el sistema desde donde se puede subsanar el problema.
Cuando una sensación o una emoción, un dolor físico o un suceso de nuestro entorno es demasiado fuerte como para asimilarlo, el sistema de meridianos puede dejar de procesar dicho impulso y bloquearse, es decir, claramente se produce un cortocircuito en el sistema, dejando de funcionar correctamente.
Lo más complejo de nuestro sistema energético es que cuando surge un problema en un punto, logra afectar a otros meridianos con los que se comunica. Y, posteriormente este cortocircuito es almacenado junto con la sensación o pensamiento que ha provocado el problema, volviéndose a activar y a provocar un nuevo cortocircuito cada vez que la persona vuelva a tener la misma sensación o el mismo pensamiento. Con la acupresión es posible modificar esta mala conexión grabada y reactivar el circuito para que no vuelva a suceder.
Pero ¿para qué clase de problemas es útil la acupresión?
La acupresión puede emplearse para problemas muy dispares, como por ejemplo para poner fin a miedos y fobias, para el tratamiento de pérdidas de memoria crónicas, para emociones negativas como la tristeza, la culpa o la ira, para el tratamiento del dolor de espalda, cualquier molestia muscular, el estrés, para mejorar la circulación linfática, etc.
Para la efectividad del tratamiento, es importante tener en cuenta que cuanto más claro se tenga, cual es el problema que queremos solucionar, más eficaz o rápido resultará corregir dicho problema, o lo que es lo mismo, cuanto mejor sepas el nombre del archivo que buscas, antes lo encontrarás para poder modificarlo.
¿Cómo se deben realizar las pulsaciones?
Generalmente las pulsaciones se realizan con dos dedos, en concreto con los dedos índice y corazón y se ejecutan de 5 a 8 golpeteos. De todas maneras, se puede continuar un poco más si es necesario para lograr la corrección.
Para practicar la acupresión también se viene utilizando la alfombra de acupresión, compuestas por púas de fibra natural, que al colocarse bajo nuestro cuerpo, provoca una estimulación nerviosa de los puntos principales a nivel reflexológico activando los meridianos de acupuntura del cuerpo.
Analía Iglesias (analia@sibuscas.com)
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Cómo tratar la fobia con kinesiología
El miedo es una emoción en cierta forma adaptativa al entorno que nos rodea. Gracias a esta emoción innata hemos logrado sobrevivir a muchas situaciones de riesgo, es decir, el miedo siempre ha sido un método de supervivencia, ya que pone en alerta a las personas y a los animales frente a una amenaza.
Sin embargo, en ocasiones se hace disfuncional, y el miedo se vuelve patológico o se convierte en fobia.
El miedo patológico es aquel que supera un cierto umbral de normalidad, donde el ser humano se bloquea y se vuelve incapaz de reaccionar de forma adaptativa de acuerdo con las circunstancias.
La fobia consiste en un miedo muy intenso hacia algo que en realidad constituye una amenaza mínima o nula que puede desembocar en un ataque de pánico y llevar a un sufrimiento extremo.
La persona que la padece evita por todos los medios encontrarse con los objetos o en las situaciones fóbicas. Esta sensación de huida es incontrolable y afecta, en según qué casos, a la calidad de vida de la persona que la padece.
A pesar de que los adultos con fobias son conscientes de que tales temores son irracionales, con frecuencia consideran que el hecho de enfrentarse, o simplemente pensar en tener que enfrentarse al objeto o situación que produce la fobia, conlleva una ansiedad intensa o un ataque de pánico.
Entre las fobias más comunes se encuentra el pánico a las alturas, escaleras mecánicas, túneles, conducir en carreteras, espacios cerrados como en ascensores, agujas, agua, volar, serpientes, perros, arañas o heridas sangrientas.
Este pánico y ansiedad intensa producidos por la fobia, provocan síntomas o reacciones físicas, tales como:
– Sudoración
– Respiración anormal o jadeo
– Latido del corazón acelerado
– Temblor
– Sofocos o escalofríos
– Sensación de ahogo
– Dolores u opresión en el pecho
– Mariposas en el estómago
– Alfileres y agujas
– Sequedad de boca
– Confusión y desorientación
– Náuseas
– Mareo
– Dolor de cabeza
A través de un test kinesiológico podemos tratar las fobias para lograr que la persona deje de padecer ese miedo irracional y paralizante.
Antes de comenzar el test, deberemos comprobar si existe un “Reverso psicológico”, es decir, si la persona no logra superar la fobia porque de forma inconsciente le resulta útil o beneficiosa para conseguir algún fin, por ejemplo; conseguir llamar la atención, recibir amor, descansar, consideración, etc.
Una vez eliminada cualquier razón inconsciente beneficiosa, la persona que padece de fobia, deberá decir en voz alta una frase en positivo, que identifique el miedo intenso que le produce tal fobia, como por ejemplo “me siento tranquilo cuando miro hacia abajo desde las alturas”.
Tras pronunciar la frase testaremos los brazos. Si se ha producido un AR, nos encontraremos ante una fobia y fijaremos la información para trabajar en ella.
Todas las fobias afectan a un meridiano en concreto. Para poder tratar la fobia, primero deberemos encontrar qué meridiano está siendo afectado por esa fobia.
Para ello, podemos utilizar el test de meridianos, colocando los filtros uno a uno sobre el paciente hasta encontrar el que nos modifique el AR, que será el que deberemos tratar.
Para el tratamiento de la fobia:
En primer lugar, testaremos las flores de Bach que nos aportan las emociones o sensaciones necesarias para corregir la fobia.
En segundo lugar, deberemos hacer tapping en el primer punto de acupuntura del meridiano afectado.
El tapping se hará en ambos lados del cuerpo y simultáneamente. Mientras realizamos el tapping, la persona debe repetir la frase positiva utilizada al principio del test, es decir “me siento tranquilo cuando miro hacia abajo desde las alturas”.
Después de 1 o 2 minutos realizando el tratamiento, volveremos a testar repitiendo la frase.
Si se ha corregido el AR, querrá decir que se ha logrado el resultado esperado.
Analía Iglesias (analia@sibuscas.com)
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Cómo librarte rápidamente de un resfriado
Los cambios de estación y los cambios bruscos de temperatura suelen ir acompañados de los inesperados resfriados y sus molestos síntomas. Por ello, antes de que te pille desprevenido, queremos darte algunos consejos para que puedas librarte este año de él o bien, si ya estás pasando por ello, puedas recuperarte mucho más rápido.
Lo primero y más importante, es mantener nuestro sistema inmunológico en estado óptimo para que cuando llegue un invasor, como puede ser un virus o una bacteria, éste pueda ser atacado y destruido.
Durante una infección, tanto el agente vírico que nos invade como el propio sistema inmunológico producen radicales libres para destruirse mutuamente. Esto conlleva la generación de muchas toxinas que si no se eliminan, van a permanecer en ese lugar, debilitando esa zona y creando un foco tóxico.
La forma idónea de eliminar todas estas toxinas es a través de los nutrientes antioxidantes. Junto con este grupo de nutrientes, deberemos añadir, tan pronto sepamos el tipo de agente invasor, dependiendo de si es un virus o una bacteria, tomando un antivírico o bien un antibacteriano.
La vitamina C, es un nutriente especialmente potente contra los virus y el ajo, es un estupendo antibacteriano, antibiótico y antivírico también.
El tratamiento, se debe empezar cuanto antes, tan pronto notemos los primeros síntomas, así podremos restaurar nuestra salud antes de que se produzca una infección.
Así pues, si al despertarnos una mañana, nos sentimos más cansados de lo normal, con dolor de cabeza, picazón en la garganta, la nariz parcialmente tapada y con cierta espesura mental, es muy probable que estemos siendo atacados por un invasor.
En aquellos casos, en los que el ataque es violento, se suele producir fiebre, ya que nuestro sistema inmunológico se desenvuelve mejor en un ambiente cálido. Si sucede esto, deberemos colaborar con nuestro sistema de defensa y mantenernos en lugares cálidos y dejar al cuerpo descansar.
Durante la infección, es mejor hacer comidas ligeras compuestas de alimentos naturales, crudos o poco cocinados, estos aportan mucha energía y no sobrecargan más al organismo de tóxicos. Debemos tener en cuenta que en este proceso vírico, el cuerpo está trabajando mucho por eliminar los productos de desecho. Para ayudarlo, es bueno beber mucha agua o infusiones depurativas o diuréticas.
Cuando hay congestión, solemos respirar por la boca, resecando las membranas mucosas de las vías respiratorias. Esto no es positivo, ya que los virus se desarrollan mejor en ambientes secos. Por tanto, si mantenemos las vías respiratorias húmedas, tomando líquidos, los virus no prosperan. Y, si además de tomar líquido, éste es caliente, también ayudamos a nuestro sistema inmunitario a ganar la lucha contra el virus.
Es recomendable evitar la sal, ya que retiene líquidos y con ellos las mucosidades y tóxicos. También conviene reducir los alimentos grasos, pues producen más mucosidades; lácteos, huevos o carne.
Tanto para prevenir como para curar el resfriado, deberemos tomar abundantes zumos de fruta, en mayor medida de cítricos, por su alto contenido en vitamina C. Los virus, no pueden sobrevivir en un ambiente lleno de vitamina C.
Tan pronto como notemos los primeros síntomas es recomendable tomar un poco de ajo crudo (por su contenido en alicina) o cebolla (por su contenido en quercitina), de esta forma lo ahuyentaremos y si se hace a tiempo es posible que ni siquiera lleguemos a enfermar.
Tal como se ha demostrado en diferentes investigaciones, ambos alimentos logran destruir los virus causantes del resfriado y de la gripe. Si no te gusta el sabor del ajo, puedes comprarlo en capsulas y conseguirás el mismo efecto beneficioso.
A parte de la vitamina C, otras sustancias que logran desintoxicar el organismo de los radicales libres, son la vitamina A y betacarotenos, vitamina E y oligoelementos como el zinc o el selenio. Ambos son componentes de las enzimas Super-oxido-dismutasa (SOD) y de la Glutatión-peroxidasa (GSPx) respectivamente, de gran relevancia para la detoxificación celular y la reducción de los radicales libres.
Para ver con más detalle la necesidad de antioxidantes en el test kinesiológico, lo podremos hacer utilizando la ampolla de radicales libres en un test básico. Las ampollas de SOD, GPSx de un test de sistema endocrino, así como, las ampollas de minerales y vitaminas.
Analía Iglesias (analia@sibuscas.com)
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¿Cómo proteger nuestro campo electromagnético o aura?
Nuestro campo electromagnético está formado por partículas de energía que permanecen en suspensión alrededor de nuestro cuerpo tomando una forma oval.
Esta cubierta áurica sobresale del cuerpo aproximadamente 1 metro alrededor de nosotros, extendiéndose por encima de la cabeza, y más allá de los pies, hundiéndose en el suelo. Podríamos decir, que el campo electromagnético, es nuestra propia fuerza vital. Es la energía que irradiamos según nuestros pensamientos, emoción, sentimientos, etc.
El campo electromagnético, es conocido de diferentes maneras en función de la cultura, por ejemplo; los chinos a la energía la llaman Chi, los japoneses la llaman Ki, los polinesios la llaman Mana, los indios de Norteamérica la llaman Orenda, los hindúes la llaman Prana, los hebreos la llaman Ruach, los países islámicos la llaman Baraka, los esotéricos la llaman cuerpo astral y los sanadores más actuales y occidentales como Wilhelm Reich lo llaman energía orgónica.
Nuestro campo electromagnético o aura humana está constantemente interactuando con otros campos energéticos, de su entorno. Empezando por los que irradia la misma naturaleza, en sus montañas, playas, ríos, minerales, plantas hasta, por supuesto, los campos electromagnéticos de los animales y de otras personas.
Si no fomentamos la armonía entre todos los campos energéticos con los que interactuamos cada día, nuestras fascias se encogen o bloquean, por el choque energético y la no-asimilación armónica con otros campos energéticos.
Hay personas más sensibles a los campos electromagnéticos de su entorno, debido a que la cobertura de su campo abarca más espacio alrededor de sí mismo, interfiriendo fácilmente en los de otras personas.
Por un lado, esto es bueno porque la persona es capaz de conectar fácilmente con las vibraciones positivas pero también es malo porque absorbe las negativas de su entorno más cercano. Por ejemplo, en un ascensor o en un autobús.
Para averiguar, cómo de amplia es nuestra aura o campo electromagnético y poder controlar su tamaño en función del entorno, puedes realizar un test kinesiológico muy sencillo.
Como testigo para este test, se puede utilizar azúcar, ya sea en forma de sobre o de terroncito, como queramos. El campo electromagnético del azúcar gira a la derecha igual que el del ser humano, con lo cual cuando la aproximamos a nuestro cuerpo, ambos campos se repelen. Por esta razón, el azúcar nos debilita y provoca una respuesta estresante del cuerpo.
Pues bien, para medir hasta donde llega nuestro campo electromagnético, pondremos el sobre de azúcar sobre la persona tumbada boca arriba a una distancia de un metro y medio aproximadamente e iremos bajando poco a poco testando cada una de las veces hasta que nos dé un AR. Cuando suceda esto, significará que hemos topado con nuestro campo electromagnético y que éste ha emitido la respuesta estresante que nos provoca el azúcar.
Si consideramos que la amplitud de nuestra aura es muy grande, imaginaremos durante un minuto el color que creemos que tiene esta e iremos reduciendo su tamaño hasta llegar al punto que creemos que es adecuado para protegernos.
Posteriormente podemos volver a testar para comprobar si hemos conseguido reducir nuestro campo electromagnético. Con este sencillo test, os daréis cuenta que con la simple imaginación se puede modificar el aura para amoldarse a las circunstancias, en función de si se quiere estar más receptivo o menos.
En nuestro artículo “Corrección del aura y sus alteraciones, del 26 de mayo de 2015, puedes aprender también cómo afectan las cicatrices y los accidentes a nuestro campo electromagnético y cómo podemos corregirlo.
Si no logramos controlar nuestra aura, podemos utilizar el kit de chacras para averiguar si alguno de los chacras se está viendo afectado por alguna interferencia electromagnética o bien por nuestros propios pensamientos, emociones o sentimientos y darle tratamiento.
Analía Iglesias (analia@sibuscas.com)
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Cómo tratar un trauma psíquico con kinesiología.
El trauma psíquico es una experiencia que permanece archivada en la memoria de la persona tras haber sufrido un episodio doloroso en el pasado.
Solemos asociar la palabra trauma a algo masivo y evidente, sin embargo, debemos recordar que también puede ser algo pequeño y acumulativo.
En muchos casos, la depresión, ansiedad y síntomas psicosomáticos tienen su origen en un trauma no resuelto.
Cuando nos enfrentamos a lo que percibimos como ineludible o como una amenaza abrumadora para nuestra vida, instintivamente nos preparamos para luchar o huir, si por alguna razón, no podemos ejecutar ninguna de estas respuestas por que ponemos en peligro nuestra vida, el cerebro, pasa por alto nuestros impulsos e instintos, llevándonos a la inmovilización o congelación y es esta congelación, la que produce los síntomas.
El cuerpo al no poder llevar a cabo su respuesta instintiva de luchar o escapar a lo que percibe como amenazante e ineludible, deja estancada en el cuerpo la energía y sustancias químicas que genera, esto es lo que produce el trauma o las consecuencias del estrés postraumático y lo que generará síntomas de diversa índole:
- Físicamente: Sensaciones de dolor persistente en el cuerpo, fatiga crónica, dolor en el pecho o espalda, tensión muscular, fibromialgia, migrañas, nauseas, gastritis, ulcera, hiperexcitación, hipervigilancia, intrusión de imágenes del trauma, pesadillas, repuestas de sobresalto exageradas, ataques de pánico, hipersensibilidad al sonido, olor y tacto.
- Emocionalmente: Cambios de temperamentos bruscos, capacidad reducida de manejar estrés, dificultad de relacionarse con otros, aislamiento, llanto frecuente, reacciones emocionales exageradas que no puede controlar. Dificultad para controlar el temor o terror aun después del evento. Sentimientos de desesperanza, impotencia, desespero, depresión, pierde interés por la familia trabajo y otras cosas que antes le causaban placer.
- Mentalmente: Paranoia, pensamientos obsesivos y compulsivos, confusión, dificultad de concentración, poca tolerancia a las diferencias.
Hay muchas personas que no son conscientes de sus traumas, pero, sí conviven con sus síntomas, pues bien, a través de un test kinesiológico para el Trauma psíquico, podremos ayudar a la persona a ser consciente y a restituir el equilibrio de su psique.

Test kinesiológico para el Trauma Psíquico
Si el paciente solicita un tratamiento emocional, comprobaremos si ha padecido algún trauma que aún lo desequilibra.
Para ello, colocaremos la ampolla de psique del Kit de Testaje básico ampliado sobre el paciente y si nos da AR, significará que la persona necesita tratar un trauma del pasado.
Tras fijar la información en AR, solicitamos a la persona que diga su edad y vaya bajando años hasta que uno de ellos, elimine el AR.
Cuando llegue a ese año, fijamos de nuevo información y preguntamos al paciente sobre posibles situaciones difíciles a nivel emocional en ese momento de su vida.
Para ayudar en la búsqueda, testaremos diferentes emociones o ámbitos de la vida de la persona.
Seguidamente, realizaremos el Test de Flores de Bach para buscar las flores relacionadas con la emoción del trauma pasado y le daremos tres gotitas en estado puro de la flor de Bach que ha salido.
Posteriormente, continuaremos realizando la técnica de Integración de emociones. Recordemos que esta técnica consiste en tocar los puntos neurovasculares del estómago del paciente a la vez que le pedimos a este que recuerde el suceso traumático y lo visualice.
Después de unos minutos, realizamos la técnica conocida como Liberación de Tensión Emocional, en la que el paciente deberá dejar la mente en blanco y respirar de forma relajada. Para ello, colocaremos la mano izquierda en su frente y la mano derecha en su occipital, manteniendo durante unos minutos la posición. Con esta técnica, conseguiremos liberar la tensión que ha provocado la vivencia traumática.
Para finalizar, hacemos el control de terapia para comprobar si el tratamiento es suficiente o si necesita algo más. Si es suficiente, volveremos a la edad actual, mencionándola en voz alta por el propio paciente.
Seguidamente testamos y comprobamos que no nos haya cambiado el indicador.
Importante decir, que no es posible tratar varios traumas en una misma sesión. Sólo podremos centrarnos en uno. En días posteriores, volveremos a realizar el test para profundizar en la siguiente capa emocional, es decir, para encontrar un trauma anterior al tratado en la primera sesión.
Analía Iglesias (analia@sibuscas.com)
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¿Puede la kinesiología aplicada regular nuestro reloj interno?
Al hablar de ritmos biológicos o biorritmos, nos referimos a ese reloj interno que todos los seres vivos poseemos y que nos permite seguir un ritmo constante de actividad para mantener la homeostasis o el equilibrio en el funcionamiento interno de nuestro organismo.
Existe un ritmo diario, semanal y anual que nos regula sin que seamos conscientes de ello. Sin embargo, romper con la regularidad de este reloj interno, puede causarnos a largo plazo, serios trastornos a nivel físico o psíquico.
Personas que por su tipo de trabajo, viajan a menudo y están sometidos a continuos cambios de horario o personas que cambian de turno de trabajo cada semana o cada mes, pueden acabar descontrolando a su reloj interno y dar lugar a ciertos problemas de salud.
Estos trastornos pueden ser de índole muy diversa; síntomas de fatiga, desorientación e insomnio, desórdenes psiquiátricos y neurológicos, así como trastorno bipolar y algunos desórdenes del sueño, y hasta degenerar en posibles patologías viscerales que a largo plazo pueden conllevar a consecuencias adversas multisistémicas.
Este ritmo biológico nos indica cuándo es momento de reposar y cuando debemos ponernos en marcha, o lo que es lo mismo, cuando debemos dormir y cuando empezar la actividad.
Nuestro sistema nervioso se encarga de detectar los cambios de luz a lo largo del día, dando la orden a nuestra glándula pineal de secretar melatonina al detectar la oscuridad.
Todos los seres vivos, seguimos un ritmo interno. Las plantas abren sus flores cuando amanece y se cierran al oscurecer, retirando gran parte de las sustancias contenidas en sus partes visibles hacia las raíces o a los bulbos durante la noche. Los animales, como por ejemplo las aves migratorias siguen unos ciclos exactos y precisos en sus migraciones anuales.
Así pues, nosotros, también, debemos saber escuchar a nuestro reloj interno, y ofrecernos un periodo de descanso cuando sea necesario. Con ello, recuperaremos la energía consumida y permitiremos que nuestro sistema siga funcionando correctamente.
Y, es que, por mucho que nos empeñemos en forzar nuestra maquina, nuestra energía no es ilimitada y al igual que nuestro coche necesita repostar, nosotros requerimos de un descanso semanal y anual mediante el cual podamos aminorar el curso de incesante actividad y descansemos ya sea física o mentalmente.
Si rompemos este ritmo natural, el cuerpo nos exigirá de una u otra forma que volvamos a él, ya sea mediante la fatiga o mediante alguna patología.
La kinesiología aplicada entiende que existe una relación entre los músculos, los órganos y los meridianos de acupuntura. Dicha vinculación, nos permite conocer al realizar el test de un músculo concreto, tanto el estado de debilidad o fortaleza de ese músculo como el del órgano y meridiano asociado.
Pues bien, la kinesiología aplicada es una estupenda herramienta para restituir la energía de aquellos órganos y meridianos que han dejado de seguir el ritmo biológico y no están funcionando en simbiosis con el resto de órganos.
El cuerpo en un intento de optimizar la energía disponible y aportar toda la necesaria para cada uno de los órganos, cuenta con el llamado ritmo circadiano periférico o de los órganos. Este ritmo, se refiere al horario natural preestablecido de mayor actividad para cada uno de los órganos de nuestro cuerpo.
Este ritmo circadiano periférico, es el que da lugar y sentido a la rueda muscular con la que se trabaja la kinesiología aplicada.
Analía Iglesias (analia@sibuscas.com)
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¿Para qué personas es recomendable la soja?
La soja es una planta de la familia de los guisantes, tiene su origen en Asia y viene siendo utilizada desde hace miles de años. Fue a partir del 1950 cuando su cultivo empezó a tener relevancia a nivel mundial.
Existen tres tipos, la soja verde y la soja amarilla, como las más conocidas y la soja roja o azuki, menos común, pero que procede igual que las otras dos del centro de China y de Corea.
Este alimento vegetal destaca principalmente por su alto contenido en proteínas de buena calidad, quedando por encima de las carnes de habitual consumo.
Consumiendo 100 gramos de soja, estamos adquiriendo 34,74 gramos de proteínas, mientras que si nos comemos 100 gramos de carne de ternera, sólo llegamos a los 20 gramos de proteínas. Por esta razón, el consumo de soja adquiere tanta relevancia en las dietas vegetarianas, ya sea en forma de legumbre, germinada, como queso (tofu), en aceite o en leche.
La semilla de la planta, o semilla de la soja contiene una hormona similar a los estrógenos, de gran utilidad para la menopausia en mujeres y andropausia en los hombres.
En esta etapa de la vida, el cuerpo sufre muchos cambios hormonales y uno de los más relevantes es la disminución de los niveles de estrógeno. La soja ayuda a compensar la carencia de una forma natural.
También, es recomendable realizar un test kinesiológico del sistema endocrino para comprobar y conseguir regular estos desequilibrios hormonales que sobre todo genera cierto malestar en la mujer.
Otro gran beneficio de la soja es su alto contenido en fibra. Por cada 100 gramos de soja, se consiguen 20 gramos de fibra, en este aspecto es un gran aliado para muchos problemas de salud:
- El elevado aporte de fibra contribuye a prevenir o a revertir el estreñimiento.
- Hace más lento el paso de la glucosa o azúcar a la sangre, no produciendo picos de glucosa que desregulan el nivel de glucosa en los diabéticos. Por tanto, es un alimento muy adecuado para el tratamiento de la diabetes.
- Reduce los niveles de colesterol y evita la arteriosclerosis.
Por su contenido en isoflavonas, la soja es un alimento cardioprotector. Es rica en ácidos grasos poli insaturados, es decir, grasas buenas. Se recomienda tomar su aceite a partir de los 40 años pues tiene efectos beneficiosos contra la hipercolesterolemia, ateromatosis, arteriosclerosis, hipertensión arterial, problemas circulatorios e hiperuricemia.
También, es el nutriente más rico en lecitina después del huevo y el sésamo. Desde el año 1952, se descubrió que la lecitina favorecía de manera importante la cura de lesiones cerebrales, y actualmente se utiliza con gran efectividad y éxito en problemas cardiovasculares y del sistema nervioso. Además, contribuye a la limpieza del hígado y a purificar lo riñones.
Con un 23,5% de hidratos de carbono es totalmente recomendable para la dieta de un diabético o de un obeso.
Es muy rica en minerales alcalinizantes como potasio, fósforo, calcio, magnesio, hierro, azufre, flúor, cobre y zinc.
Además ofrece un gran aporte vitamínico al ser rica en vitamina A, B, E, D y K, siendo muy adecuado su consumo en embarazadas, para el crecimiento, para las hemorragias, diarrea crónica o enfermos hepáticos.
Por su bajo contenido en sodio y cloro, la soja, es un buen aliado para las dietas sin sal. Por otro lado, es pobre en almidón, no contiene gluten, ni lactosa, con lo cual es un alimento permitido para celiacos o intolerantes a la lactosa.
Cabe decir, que las semillas de soja son difíciles de digerir, es decir son de digestión larga, y debido a ello, pueden causar flatulencia. Este pequeño inconveniente, no es exclusivo de la soja, sino que es propio de todas las legumbres y se debe a su cubierta celulósica.
Por ello, se recomienda dejarlas en remojo antes de su cocción para que se ablanden un poco, seguidos de una buena cocción. Al comerlas, debemos masticarlas y ensalivarlas bien para facilitar la digestión.
Analía Iglesias (analia@sibuscas.com)
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¿Tiene efectos benéficos la fiebre?
La fiebre es un mecanismo de defensa finamente regulado al que nuestro organismo recurre cuando detecta algún factor externo, dañino para nuestra salud.
Cuando nuestra temperatura aumenta debido a la fiebre se producen combustiones por todas partes y los desechos que se encuentran retenidos en nuestro organismo son degradados y consumidos en forma de energía como vía de eliminación.
Dicho de otra manera, todas aquellas toxinas que hemos acumulado y permanecen incrustadas en nuestro organismo, son degradadas debido a la combustión producida por la elevada temperatura interna.
A menudo, debido a una mala alimentación o al ambiente que nos rodea tendemos a generar toxinas que permanecen en zonas demasiado profundas y que en muchas ocasiones son demasiado grandes y no las podemos eliminar por las vías de evacuación o eliminación normales.
La fiebre permite que estas partículas disminuyan de tamaño, se desincrusten y puedan ser eliminadas.
Por tanto, podemos decir bien alto, que a pesar de los síntomas más o menos agudos que presentamos cuando tenemos fiebre, dichos síntomas forman parte de una reacción benéfica y sabia del cuerpo que nos permite realizar una limpieza y depuración interna.
Tras este proceso natural, se podría decir que nuestro organismo ha llevado a cabo su “puesta a punto” para seguir funcionando correctamente.
Pero, ¿qué sucede a nivel anatómico para que la fiebre pueda cumplir su función depurativa?
Pues bien, cuando nuestro sistema inmunológico aumenta la temperatura corporal, nuestro organismo se siente amenazado por el calor excesivo. Para compensar este calor y conseguir mantener su equilibrio térmico, el organismo responde con tres reacciones diferentes.
Por un lado, nuestros vasos sanguíneos se dilatan, es decir, aumentan su tamaño para, de alguna manera, abrirse al exterior y no retener tanto calor.
Al aumentar su tamaño, aumenta el flujo de sangre que pasa a través de ellos, la sangre circula con mayor facilidad, más rápido y al estar en movimiento constante permanece fresca, refrescando a su paso a los vasos sanguíneos.
Esta reacción de los vasos sanguíneos, se produce principalmente en los capilares. Recordemos que los capilares son los minúsculos vasos sanguíneos que conectan nuestros órganos con las venas y arterias principales de nuestro cuerpo.
Así pues, cuando estos capilares se dilatan, la sangre que irriga el resto del cuerpo consigue acceder hasta los rincones más inaccesibles del órgano en cuestión, llevándose consigo las toxinas acumuladas en su interior para devolverlas a la corriente sanguínea y posteriormente ser eliminadas.
Algunos capilares que permanecían obstruidos por exceso de toxinas, al ser irrigados nuevamente por la sangre, vuelven a funcionar correctamente y quedan despejados para poder hacer llegar de forma óptima los nutrientes necesarios al tejido orgánico que conectan.
La segunda reacción, consiste en que la circulación de la sangre se acelera. Tal como se menciona en el párrafo anterior, la sangre va más rápido en un intento por impedir que permanezca demasiado tiempo en contacto con la fuente de calor, refrescando los tejidos sobrecalentados.
Pero esta velocidad, no sólo ayuda a refrescar, sino que además, permite el arrastre de los desechos incrustados en las paredes de los vasos.
La tercera y última reacción, la protagoniza nuestra piel, la cual comienza a transpirar más de la cuenta, para que el organismo pueda sacar al exterior el calor acumulado a través de la evaporación. Es decir, sudamos para perder calor y en el proceso eliminamos gran parte de las toxinas.
Para conocer el nivel de desechos que está acumulando nuestro organismo, en kinesiología es posible realizar el test de toxinas y determinar si es necesario hacer una limpieza de “puesta a punto”.
Analía Iglesias (analia@sibuscas.com)
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