Porqué necesitamos cromo para regular el azúcar y para adelgazar
El cromo es bien conocido por su importante función en el metabolismo de los azúcares y las grasas.
Este oligomineral mejora la eficiencia de la insulina, hormona que dirige el traslado de los azucares y las grasas hacia el interior de las células de nuestro cuerpo para que puedan ser utilizados o almacenados como energía.
Si nuestros niveles de cromo son bajos la insulina no puede actuar correctamente, pudiendo dar lugar a las condiciones idóneas para la aparición de la diabetes mellitus, la obesidad y las enfermedades cardiacas.
Incorporar cromo a nuestra dieta para ayudar a controlar la diabetes, puede hacernos también bajar de peso y reducir los niveles de colesterol. El cromo parece preservar o incrementar la masa corporal no grasa y, a su vez, ayuda a perder grasas.
Algunas investigaciones sostienen que el consumo de cromo podría ayudar al aumento de la musculatura o bien mantenerla a la vez que pierdes grasas. Teniendo en cuenta el papel del cromo en el metabolismo de los azucares y las grasas, esta teoría parece posible.
Seguir una dieta sana y hacer ejercicio es crucial en cualquier plan de pérdida de peso y grasas, aún así, los estudios revelan que el cromo desempeña un potencial papel en la disminución de la proporción de la grasa respecto al músculo.
Pero sin duda el cromo es realmente conocido por su capacidad para mejorar la eficiencia de la insulina.
La insulina es la hormona de nuestro cuerpo que ayuda a trasladar los azucares y las grasas hasta nuestras células. Posteriormente, las células utilizarán o consumirán estos azucares y grasas para funcionar y realizar sus tareas orgánicas o bien, las almacenarán en forma de energía.
Digamos que la insulina es la llave que abre la puerta de la célula para que entre la glucosa que está en el exterior (en el torrente sanguíneo). Por tanto, cuando no se produce suficiente insulina (diabetes tipo 1) o cuando la célula no reconoce a la insulina (diabetes tipo 2), la glucosa (azucares y grasas) no puede ser introducida en las células, provocando que lo niveles de glucosa en sangre sean muy altos y además que la célula no tenga su alimento o combustible para funcionar.
Numerosos estudios clínicos han demostrado que los suplementos de cromo mejoran la actividad de la insulina en las personas con diabetes. Esto es muy positivo, ya que la baja producción de insulina y la falta de sensibilidad a la insulina son problemas serios en este trastorno tan habitual en la actualidad.
El cromo es necesario, por tanto, para la metabolización de la glucosa. Este se encuentra en alimentos, tales como ciruelas, frutos secos, espárragos, carnes orgánicas, hongos y granos enteros. Sin embargo, la ingesta diaria necesaria no suele alcanzarse.
Además, si consumimos gran cantidad de alimentos azucarados y carbohidratos refinados, como dulces, pastas o pan blanco, la insulina pierde efectividad.
En definitiva, La ausencia de cromo en nuestro organismo parece aumentar el riesgo de resistencia a la insulina, conllevando a largo plazo el desarrollo de una diabetes, enfermedades coronarias, así como tendencia a la obesidad abdominal.
Por tanto, ya sea para optimizar tu dieta o bien como complemento en el trastorno de la diabetes, es importante revisar nuestros niveles de cromo, así como realizar un test completo del sistema endocrino para detectar las posibles deficiencias a nivel de glándulas suprarrenales y páncreas.
Analía Iglesias (analia@sibuscas.com)
Kinepharma
Las Isoflavonas y sus potentes beneficios en el hombre y la mujer
Tanto la soja como algunos derivados, tofu y tempeh (semillas de soja a las que se añade un hongo específico para su fermentación), parecen influir favorablemente en el cáncer de matriz y de mama.
Las isoflavonas bloquean las enzimas que promueven el crecimiento de tumores y también pueden hacer la función de hormonas.
La soja, contiene las isoflavonas; genisteina y daidzeina, conocidas por sus efectos beneficiosos para prevenir este tipo de cáncer. Actualmente, el estudio de las isoflavonas ha experimentado un creciente interés y se ha convertido en asunto de intensa investigación.
Lo que más destaca de las isoflavonas es su facultad para actuar a la vez como estrogénicas y antiestrogénicas. Esta doble actividad le confiere una serie de cualidades que permiten regular el balance hormonal de la mujer, pudiendo prevenir la osteoporosis y actuar como potentes antioxidantes que protegen frente al desarrollo de cáncer de mama. Las isoflavonas causan este efecto porque compiten con el propio estrógeno del cuerpo por ocupar los mismos sitios receptores de las células, de tal manera, que algunas de las enfermedades inducidas por un exceso de estrógenos, pueden disminuirse de esta manera.
Las isoflavonas, como decíamos, por su naturaleza, pueden tener también actividad estrogénica, con lo cual, si, durante la menopausia el nivel natural de estrógenos cae, las isoflavonas pueden compensar esta disminución, uniéndose a los mismos sitios del receptor de la célula que ocuparían los estrógenos. Esto aliviará los síntomas de la menopausia, tales como sofocos, fatiga, sudor nocturno, cambios en el estado de ánimo e incrementa la densidad ósea en las mujeres.
Además, tiene potentes propiedades antioxidantes, comparables a la vitamina E, contribuyendo a prevenir el daño que genera el radical libre en el ADN, y por tanto reduciendo el riesgo a largo plazo de cáncer.
La mejor manera de consumir las isoflavonas, es utilizando las semillas de soja en sus numerosas variantes y el trébol rojo. También, se encuentran en menor cantidad, en el té verde, guisantes, lentejas, garbanzos y cacahuetes.
Para conocer cómo se encuentra nuestro estado hormonal, es recomendable realizar un test kinesiológico del sistema endocrino, de esta manera, tendremos la certeza de cuáles son nuestras carencias a nivel hormonal y darle a nuestro organismo las isoflavonas y todo lo necesario para regular estos desequilibrios hormonales propios de la menopausia.
Las isoflavonas también reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares, inhibiendo el crecimiento de las células que forman la placa que obstruye las arterias.
También, igual de importante es su función preventiva ante problemas de próstata. Comiendo alimentos ricos en isoflavonas, la persona se está protegiendo contra la hipertrofia de la glándula prostática.
Además los estudios demuestran que retardan el crecimiento de cáncer de próstata y eliminan las células cancerosas inicialmente formadas.
Para un diagnostico más concreto sobre las hormonas sexuales, puedes utilizar el kit del test de hormonas sexuales, que permite detectar cualquiera de los problemas hormonales más habituales.
Diversos estudios basados en poblaciones indican una estrecha relación entre consumo de isoflavonas y una reducción del riesgo de cáncer. También, ha quedado latente la relación entre la baja existencia de osteoporosis en países como Japón y China y el consumo habitual de la soja.
Analía Iglesias (analia.ig@sibuscas.com)
Kinepharma
Numerosas investigaciones demuestran la importancia de la vitamina C
Las vitaminas antioxidantes, concretamente la Vitamina C y la E, han sido objeto de exhaustivas investigaciones en los últimos años.
El aporte de altas dosis suplementarias de dichas vitaminas es un método efectivo y seguro para reducir el impacto del envejecimiento en el cuerpo.
Desde 1951, se han publicado alrededor de 10.000 estudios sobre la vitamina C, en los cuales se ha podido evidenciar científicamente el uso de esta vitamina para lograr una vida más larga y para prevenir y sanar enfermedades como el Alzheimer, el cáncer o patologías cardiovasculares.
En 1960, Linus Pauling, dos veces laureado premio Nobel, empezó a recomendar el uso de altas dosis de vitamina C o ácido ascórbico, para reducir los síntomas del resfriado y la gripe.
Algunos años después, Pauling, realizó un estudio sobre pacientes con cáncer en estado terminal, comprobando que al suministrar diariamente a dichos pacientes 10 gramos de vitamina C por vía intravenosa, se lograba prolongar el periodo de supervivencia de meses a años. También observó que tales dosis ayudaban a reducir el severo dolor que experimentaban los pacientes. Posteriormente se han seguido realizando investigaciones, obteniendo resultados favorables al respecto.
El ser humano, no puede fabricar la vitamina C por sí mismo, del conjunto de todos los mamíferos que caminan, nadan o vuelan, nosotros pertenecemos al pequeño grupo que no sintetiza vitamina C a partir de la glucosa en el hígado. Por eso, es tan importante ingerirla de manera regular.
Partiendo de que los animales que producen vitamina C lo hacen en proporción al peso de sus cuerpos, la equivalencia en humanos según estos datos, sería entre 10 y 12 gramos de vitamina C al día, mientras que la dosis mínima recomendada diariamente para un adulto es de 60 a 100 miligramos.
Como vemos, la dosis recomendada de vitamina C, está muy por debajo de lo que el resto de seres vivos sintetizan por sí mismos.
A parte de la conocida acción antioxidante de la vitamina C, existen muchas reacciones bioquímicas que requieren de su participación, por ejemplo:
-Para sintetizar el colágeno; el tejido del que están hechos nuestros huesos, la piel, los vasos sanguíneos y hasta los músculos.
-Para absorber bien el hierro y sobretodo es importante para que podamos metabolizar el calcio.
-Se ha demostrado su eficacia combatiendo las infecciones víricas y bacterianas.
Y, además, de acuerdo a estudios recientes, se ha podido demostrar que:
– Una dosis de 500miligramos/ día puede reducir la Presión arterial un 10%.
– Suplementos de 1000 miligramos diarios, pueden ayudar a revertir el daño en los vasos sanguíneos debido al colesterol. Es decir, mejora la elasticidad de los mismos.
-Numerosos estudios han demostrado que también protege contra el derrame cerebral y de los daños que pueda causar el mismo.
-Dosis alta de entre 1000 a 10.000 miligramos al día, ayudan al organismo a resistir la gripe.
-Las cremas ricas en vitamina C, reducen las arrugas finas y la aspereza típica de la piel envejecida, mejora la tonicidad y la complexión de la tez.
-Ayudan a prevenir la osteoporosis (según los datos de un estudio realizado a mujeres de mediana edad y ancianas, que gracias a la toma de suplementos tenían una densidad ósea mucho mayor que la resta).
Para ver con más detalle la necesidad de antioxidantes en nuestro organismo, entre ellos la vitamina C, podemos realizar un test kinesiológico utilizando la ampolla de radicales libres del kit para Test básico ampliado. Las ampollas de SOD y GPSx de un test de sistema endocrino, así como, las ampollas de vitaminas y minerales.
La importancia del zinc y cómo testar su déficit con kinesiología
Este importante oligoelemento fue descubierto en 1869 como factor esencial de crecimiento de las plantas y se aisló por primera vez en 1886 en las algas marinas como el fucus, posteriormente se encontró en los cereales, en las leguminosas y en casi 100 plantas comestibles de hoja verde.
Pero, hasta 1950 no se averiguó que nuestro cabello y sangre contenían zinc, comprobando que numerosas personas padecían serias carencias.
Causas de las carencias
El mayor problema que existe ante la carencia de zinc respecto a otros oligoelementos es la dificultad para diagnosticarla, ya que los síntomas suelen ser comunes a otras enfermedades.
Lo más común es que la causa de la deficiencia sea la falta de absorción del mineral, muy frecuente en los niños y ancianos.
Los niños alimentados con leches artificiales suelen tener carencias de zinc, pero se puede evitar aportando suplementos de minerales o bien utilizando leches enriquecidas.
El alcohol también provoca carencias debido a una mayor eliminación del ingerido. Lo mismo sucede con la toma continuada de ciertos medicamentos, entre ellos los anticonceptivos.
¿Para qué es importante el zinc?
El zinc es necesario para el óptimo desarrollo de importantes funciones orgánicas. Entre ellos, para el correcto funcionamiento del aparato genital, especialmente el masculino, interviniendo en la formación del líquido seminal y el buen funcionamiento de la próstata.
También protege a los ácidos nucleicos ADN y RNA, así como la membrana de las células.
Estimula el sistema inmunitario a través de los linfocitos T-4.
Regula el páncreas, la hipófisis y los órganos genitales.
Es importantísimo para el crecimiento de los niños.
Mantiene las glándulas suprarrenales en buen estado y su capacidad de adaptación.
Mantiene los órganos del gusto, el olfato y la visión en buen estado.
Previene el envejecimiento prematuro.
Si al realizar el test de órganos detectamos anomalía en cualquiera de las glándulas, en el páncreas o en la hipófisis, conviene realizar el test kinesiológico de deficiencias para comprobar si el problema se debe a la falta de zinc.
Algunos de los síntomas que nos permiten detectar su carencia son:
Manchas blancas en las uñas.
Mala cicatrización de las heridas.
Infecciones de repetición.
Sentido del gusto poco desarrollado.
Perdida brusca del olfato.
Anorexia
Retraso del crecimiento infantil.
Escasa producción de semen
Infertilidad masculina.
Caída del cabello.
Anemia.
También conviene realizar el test de deficiencias de minerales y oligoelementos para comprobar los niveles de zinc, en personas alcohólicas, en casos de dismenorrea, de enfermedades hepáticas y renales, estrés, diabetes, caída del cabello, acné, así como, sobre todo, en casos de trastornos de fertilidad, impotencia o frigidez, siendo reconocido como el oligoelemento de la reproducción.
Test kinesiológico de deficiencias de minerales y oligoelementos
Para detectar la falta de minerales contamos con el testigo general de minerales y oligoelementos en el kit para el Test básico ampliado.
En caso de detectar un problema en el campo químico de nuestro paciente, podemos colocar este testigo en el chakra del ombligo. Si modifica el AR, estaremos ante una carencia de minerales o de oligoelementos.
Para averiguar si estamos ante un caso de falta de zinc, fijaremos información y utilizaremos el filtro de zinc del kit de minerales, si nos cambia de nuevo el AR, nos indicará que la persona tiene déficit de zinc.
Analía Iglesias ( analia@sibuscas.com)
Kinepharma
Los beneficios del selenio en la prevención del cáncer
El selenio es un mineral esencial y eficaz antioxidante que debemos tener siempre en cuenta e introducirlo de forma habitual en nuestra dieta.
Entre las cualidades de este conocido mineral, podemos destacar la mejora de la metabolización de la vitamina E, contribuyendo a su máximo aprovechamiento por nuestro cuerpo.
También es realmente efectivo en la prevención de patologías cardiacas y en la prevención de infecciones víricas.
Sin embargo, una de las facultades más destacadas y estudiadas en mayor profundidad es la protección contra el cáncer de próstata.
El selenio ha sido clasificado entre los agentes quimiopreventivos, gracias a su capacidad para detener el cáncer antes de que este coja mayor fuerza.
En los años noventa, se realizó un estudio a 974 con antecedentes de cáncer de próstata. Se separaron a los individuos en dos grupos de estudio, administrando 200 microgramos de selenio a uno de los grupos y un placebo al otro.
Tras 6 años de tratamiento se constató que el grupo al que se administró selenio, solo se desarrollaron 13 casos de cáncer de próstata, mientras que en el grupo placebo se dieron 35 casos.
También se redujo el porcentaje de las personas tratadas con selenio, en estudios sobre la incidencia de este mineral en el cáncer de pulmón y colorrectal.
Por tanto, queda patente, que introducir en nuestra dieta este importante mineral puede contribuir a prevenir la aparición de esta enfermedad. Lo que no parece quedar claro, es si tales beneficios se deben al hecho de que el cáncer pueda disminuir o agotar las reservas de selenio en el organismo estimulando su desarrollo, o si, el selenio actúa por si sólo como remedio contra el cáncer.
Los estudios dirigidos a investigar los efectos del consumo de los suplementos alimenticios a largo plazo, sugieren que los niveles bajos de selenio incrementan el riesgo de desarrollar la enfermedad.
Por otro lado, en estudios in vitro, se ha podido comprobar que la selenometionina, una forma común de selenio, causa la muerte celular de las células del cáncer de próstata, mientras que las células prostáticas permanecen en perfecto estado frente a la actuación del selenio.
También existen evidencias de que este mineral, protege a nuestro ADN, las proteínas y las grasas del cuerpo del daño oxidativo, gracias a su acción antioxidante. Teniendo en cuenta que es la oxidación de las células lo que expone al cuerpo al desarrollo del cáncer, muchos científicos comparten la idea de que tanto el selenio, como otros antioxidantes, tales como la vitamina E, son realmente beneficiosos para protegernos de la aparición de células cancerígenas.
Algunos alimentos ricos en selenio son el ajo, la cebolla, el arroz integral, la harina de avena, el salvado, así como los huevos, el marisco, el pollo y el hígado.
De todas maneras, en ocasiones, la falta de minerales en la tierra de cultivo o la perdida de selenio en el procesamiento de los alimentos, puede conllevar un déficit de selenio en la dieta, con lo cual es conveniente controlar si existen carencias de selenio, vitamina E o cualquier otro antioxidante y en caso afirmativo administrar algún suplemento alimenticio.
Para detectar las posibles carencias de minerales o vitaminas, podemos realizar el test kinesiológico utilizando el kit de testigos de minerales y de vitaminas.
Analía Iglesias (analia@sibuscas.com)
Kinepharma
La importancia de las vitaminas en la prevención y mejora de patologías
Las vitaminas a diferencia de los fármacos químicos, funcionan conjuntamente con el organismo para el correcto desarrollo de todas las funciones vitales.
En un estado óptimo de salud, nuestro cuerpo necesita dosis muy pequeñas de vitaminas para cubrir sus necesidades básicas, sin embargo, existen causas por las que una persona puede tener alguna carencia vitamínica.
Nuestro cuerpo, no puede fabricar casi ninguna de ellas, con lo cual debemos obtenerlas en mayor medida a través de nuestra dieta.
El supuesto de déficit vitamínico más común proviene de una alimentación inadecuada o pobre en nutrientes, sin embargo, también se pueden detectar carencias debido a complicaciones en el aparato digestivo que derivan en problemas de absorción de dichos nutrientes.
Podemos diferenciar claramente dos grupos de vitaminas, en función de sus características:
Vitaminas hidrosolubles, es decir, solubles en agua.
Estas son eliminadas por la orina y debemos consumirlas a diario si queremos cubrir el porcentaje necesario para el buen funcionamiento orgánico.
Serían vitaminas hidrosolubles la vitamina C y las vitaminas del complejo B.
Vitaminas Liposolubles, es decir, solubles en grasa.
Estas permanecen almacenadas en nuestro interior mucho más tiempo, con lo cual, es más difícil que el cuerpo tenga déficits.
Son vitaminas liposolubles, la vitamina A, D, E y K.
Pero, las vitaminas no sólo ayudan al funcionamiento de la mayoría de acciones bioquímicas del organismo, manteniendo en estado óptimo nuestra salud, sino que con el tiempo se están demostrando sus grandes cualidades para revertir y curar muchas enfermedades.
Por ejemplo, la eficacia probada en investigaciones científicas, de la vitamina E en pacientes con problemas cardiacos, reduciendo el porcentaje de ataques cardiacos en un 70% respecto al grupo placebo.
Las vitaminas pueden ser la solución a muchos tipos de problemas, revertiendo o ralentizando el desarrollo de muchas enfermedades, sin embargo, no cabe decir, que de incluir en nuestra dieta diaria, alimentos que nos proporcionen una buena fuente de vitaminas y minerales, repercutirá favorablemente en nuestro futuro.
Si nos acostumbramos a llevar una dieta rica en frutas y verduras, comprobaremos que con los años tendremos menor tendencia a enfermarnos en comparación con los demás. Por ejemplo, patologías tan habituales, como las relacionadas con un nivel de colesterol elevado, presión sanguínea alta o dolores de huesos y de articulaciones en general.
El proceso de envejecimiento se da en mayor o menor medida en función del estado de nuestras células. Teniendo en cuenta que estas se mantienen enérgicas y vivaces gracias, en gran parte a los efectos positivos de las vitaminas, podemos lograr que nuestros órganos y sistemas estén regulados por células sanas y no dañadas, consiguiendo de esta manera, un corazón que bombea con más fuerza, un páncreas poco sufrido o una piel más cuidada y flexible.
La kinesiología es un buen sistema para determinar si nuestro cuerpo tiene carencias vitamínicas. Para ello, puedes realizar el test de vitaminas con el kit de testigos de todas ellas y recomendar el tratamiento con suplementos vitamínicos, si fuera necesario.
Analía Iglesias (analia@sibuscas.com)
Kinepharma
Cosas interesantes que debes saber sobre los aminoácidos
Las proteínas son aquellas moléculas indispensables para la formación de las hormonas, enzimas, anticuerpos y neurotransmisores de nuestro organismo. Confieren la estructura a nuestros cuerpos y células y participan como herramienta en el control y regulación de todas las regulaciones químicas de la base de la vida.
Las proteínas están formadas por la unión de muchas moléculas pequeñas, llamadas aminoácidos, que se unen como si se tratara de los eslabones de una cadena. Las cadenas pueden tener un número muy variable de eslabones, y hay proteínas formadas por miles de aminoácidos unidos entre sí.
Hay proteínas formadas por cadenas de menos de 100 aminoácidos y otras por más de mil. Sin embargo, existen sólo, 24 tipos diferentes de aminoácidos en función de su composición química.
Esta particular composición química otorga a cada tipo de aminoácido propiedades bien distintas, por ejemplo; aminoácidos de carga positiva, aminoácidos de carga negativa, aminoácidos con aversión al agua (hidrófugos), con afinidad por el agua (hidrófilos), de tamaño más grande o más pequeño, etc.
En función de la suma de los diferentes aminoácidos que formen la cadena proteica, la proteína adquirirá una forma u otra, por ejemplo, los aminoácidos que huyen del agua, se ocultarán o plegarán hacia el interior de la cadena para no entrar en contacto con el agua y los aminoácidos afines al agua permanecerán más en la superficie.
Hay científicos que asimilan las proteínas con las herramientas, pudiendo disponer de proteínas que adquieren forma de martillo, de tuerca o de llave inglesa y cada herramienta será útil para un aspecto diferente del organismo.
La rutina diaria, genera un desgaste continuo de las proteínas de los tejidos y es preciso repararlas, cuando el cuerpo no recibe diariamente las proteínas que necesita para la formación de los tejidos, busca en sus propios tejidos las proteínas que le faltan, produciéndose una desintegración de las proteínas orgánicas.
De los 24 aminoácidos que contienen las proteínas alimentarias, existen 10 que nuestro organismo no puede sintetizar, son los llamados aminoácidos Esenciales. Deberemos integrarlos en nuestra dieta para poder ingerirlos habitualmente.
Entre los 10, es importante destacar, la Lisina y el Triptófano, que debemos vigilar en mayor medida, ya que hay alimentos que no los contienen en cantidades suficientes para cubrir las necesidades nutritivas del cuerpo humano y si se da una carencia de los mismos, no podremos formar nuestras propias proteínas en la cantidad precisa por este déficit.
Se ha reconocido que los aminoácidos esenciales necesitan administrarse de forma casi simultánea para que el efecto fisiológico tenga lugar. Algunos científicos afirman que 1 hora de retraso es suficiente para que la utilización de los otros sea imposible, mientras que otros investigadores consideran que el margen oscila entre las 4 y 6 horas.
La falta de un sólo aminoácido esencial produce la pérdida de apetito, irritabilidad nerviosa y sensación de fatiga. Pero en cuanto se suple esta carencia desaparecen los síntomas.
Alimentos ricos en LISINA; los huevos, lácteos, soja, carne, pescado, legumbres y la mayoría de hortalizas y verduras.
No contienen casi, los cereales y semillas oleaginosas.
Alimentos ricos en Triptófano: los huevos, las espinacas y la leche materna.
No contienen demasiado, las carnes, pescados, cereales, legumbres (menos la soja), semillas oleaginosas y la mayoría de verduras.
Test kinesiológico
Para detectar la carencia de aminoácidos, deberemos realizar el test de aminoácidos con los testigos para cada tipo de aminoácido. También, es posible detectar la falta de aminoácidos, tocando el punto 25VG del paciente y si se produce un cambio en el AR, es que hay alguna carencia de aminoácidos.
Analía Iglesias (analia@sibuscas.com)
Kinepharma
Cómo librarte rápidamente de un resfriado
Los cambios de estación y los cambios bruscos de temperatura suelen ir acompañados de los inesperados resfriados y sus molestos síntomas. Por ello, antes de que te pille desprevenido, queremos darte algunos consejos para que puedas librarte este año de él o bien, si ya estás pasando por ello, puedas recuperarte mucho más rápido.
Lo primero y más importante, es mantener nuestro sistema inmunológico en estado óptimo para que cuando llegue un invasor, como puede ser un virus o una bacteria, éste pueda ser atacado y destruido.
Durante una infección, tanto el agente vírico que nos invade como el propio sistema inmunológico producen radicales libres para destruirse mutuamente. Esto conlleva la generación de muchas toxinas que si no se eliminan, van a permanecer en ese lugar, debilitando esa zona y creando un foco tóxico.
La forma idónea de eliminar todas estas toxinas es a través de los nutrientes antioxidantes. Junto con este grupo de nutrientes, deberemos añadir, tan pronto sepamos el tipo de agente invasor, dependiendo de si es un virus o una bacteria, tomando un antivírico o bien un antibacteriano.
La vitamina C, es un nutriente especialmente potente contra los virus y el ajo, es un estupendo antibacteriano, antibiótico y antivírico también.
El tratamiento, se debe empezar cuanto antes, tan pronto notemos los primeros síntomas, así podremos restaurar nuestra salud antes de que se produzca una infección.
Así pues, si al despertarnos una mañana, nos sentimos más cansados de lo normal, con dolor de cabeza, picazón en la garganta, la nariz parcialmente tapada y con cierta espesura mental, es muy probable que estemos siendo atacados por un invasor.
En aquellos casos, en los que el ataque es violento, se suele producir fiebre, ya que nuestro sistema inmunológico se desenvuelve mejor en un ambiente cálido. Si sucede esto, deberemos colaborar con nuestro sistema de defensa y mantenernos en lugares cálidos y dejar al cuerpo descansar.
Durante la infección, es mejor hacer comidas ligeras compuestas de alimentos naturales, crudos o poco cocinados, estos aportan mucha energía y no sobrecargan más al organismo de tóxicos. Debemos tener en cuenta que en este proceso vírico, el cuerpo está trabajando mucho por eliminar los productos de desecho. Para ayudarlo, es bueno beber mucha agua o infusiones depurativas o diuréticas.
Cuando hay congestión, solemos respirar por la boca, resecando las membranas mucosas de las vías respiratorias. Esto no es positivo, ya que los virus se desarrollan mejor en ambientes secos. Por tanto, si mantenemos las vías respiratorias húmedas, tomando líquidos, los virus no prosperan. Y, si además de tomar líquido, éste es caliente, también ayudamos a nuestro sistema inmunitario a ganar la lucha contra el virus.
Es recomendable evitar la sal, ya que retiene líquidos y con ellos las mucosidades y tóxicos. También conviene reducir los alimentos grasos, pues producen más mucosidades; lácteos, huevos o carne.
Tanto para prevenir como para curar el resfriado, deberemos tomar abundantes zumos de fruta, en mayor medida de cítricos, por su alto contenido en vitamina C. Los virus, no pueden sobrevivir en un ambiente lleno de vitamina C.
Tan pronto como notemos los primeros síntomas es recomendable tomar un poco de ajo crudo (por su contenido en alicina) o cebolla (por su contenido en quercitina), de esta forma lo ahuyentaremos y si se hace a tiempo es posible que ni siquiera lleguemos a enfermar.
Tal como se ha demostrado en diferentes investigaciones, ambos alimentos logran destruir los virus causantes del resfriado y de la gripe. Si no te gusta el sabor del ajo, puedes comprarlo en capsulas y conseguirás el mismo efecto beneficioso.
A parte de la vitamina C, otras sustancias que logran desintoxicar el organismo de los radicales libres, son la vitamina A y betacarotenos, vitamina E y oligoelementos como el zinc o el selenio. Ambos son componentes de las enzimas Super-oxido-dismutasa (SOD) y de la Glutatión-peroxidasa (GSPx) respectivamente, de gran relevancia para la detoxificación celular y la reducción de los radicales libres.
Para ver con más detalle la necesidad de antioxidantes en el test kinesiológico, lo podremos hacer utilizando la ampolla de radicales libres en un test básico. Las ampollas de SOD, GPSx de un test de sistema endocrino, así como, las ampollas de minerales y vitaminas.
Analía Iglesias (analia@sibuscas.com)
Kinepharma
¿Para qué personas es recomendable la soja?
La soja es una planta de la familia de los guisantes, tiene su origen en Asia y viene siendo utilizada desde hace miles de años. Fue a partir del 1950 cuando su cultivo empezó a tener relevancia a nivel mundial.
Existen tres tipos, la soja verde y la soja amarilla, como las más conocidas y la soja roja o azuki, menos común, pero que procede igual que las otras dos del centro de China y de Corea.
Este alimento vegetal destaca principalmente por su alto contenido en proteínas de buena calidad, quedando por encima de las carnes de habitual consumo.
Consumiendo 100 gramos de soja, estamos adquiriendo 34,74 gramos de proteínas, mientras que si nos comemos 100 gramos de carne de ternera, sólo llegamos a los 20 gramos de proteínas. Por esta razón, el consumo de soja adquiere tanta relevancia en las dietas vegetarianas, ya sea en forma de legumbre, germinada, como queso (tofu), en aceite o en leche.
La semilla de la planta, o semilla de la soja contiene una hormona similar a los estrógenos, de gran utilidad para la menopausia en mujeres y andropausia en los hombres.
En esta etapa de la vida, el cuerpo sufre muchos cambios hormonales y uno de los más relevantes es la disminución de los niveles de estrógeno. La soja ayuda a compensar la carencia de una forma natural.
También, es recomendable realizar un test kinesiológico del sistema endocrino para comprobar y conseguir regular estos desequilibrios hormonales que sobre todo genera cierto malestar en la mujer.
Otro gran beneficio de la soja es su alto contenido en fibra. Por cada 100 gramos de soja, se consiguen 20 gramos de fibra, en este aspecto es un gran aliado para muchos problemas de salud:
- El elevado aporte de fibra contribuye a prevenir o a revertir el estreñimiento.
- Hace más lento el paso de la glucosa o azúcar a la sangre, no produciendo picos de glucosa que desregulan el nivel de glucosa en los diabéticos. Por tanto, es un alimento muy adecuado para el tratamiento de la diabetes.
- Reduce los niveles de colesterol y evita la arteriosclerosis.
Por su contenido en isoflavonas, la soja es un alimento cardioprotector. Es rica en ácidos grasos poli insaturados, es decir, grasas buenas. Se recomienda tomar su aceite a partir de los 40 años pues tiene efectos beneficiosos contra la hipercolesterolemia, ateromatosis, arteriosclerosis, hipertensión arterial, problemas circulatorios e hiperuricemia.
También, es el nutriente más rico en lecitina después del huevo y el sésamo. Desde el año 1952, se descubrió que la lecitina favorecía de manera importante la cura de lesiones cerebrales, y actualmente se utiliza con gran efectividad y éxito en problemas cardiovasculares y del sistema nervioso. Además, contribuye a la limpieza del hígado y a purificar lo riñones.
Con un 23,5% de hidratos de carbono es totalmente recomendable para la dieta de un diabético o de un obeso.
Es muy rica en minerales alcalinizantes como potasio, fósforo, calcio, magnesio, hierro, azufre, flúor, cobre y zinc.
Además ofrece un gran aporte vitamínico al ser rica en vitamina A, B, E, D y K, siendo muy adecuado su consumo en embarazadas, para el crecimiento, para las hemorragias, diarrea crónica o enfermos hepáticos.
Por su bajo contenido en sodio y cloro, la soja, es un buen aliado para las dietas sin sal. Por otro lado, es pobre en almidón, no contiene gluten, ni lactosa, con lo cual es un alimento permitido para celiacos o intolerantes a la lactosa.
Cabe decir, que las semillas de soja son difíciles de digerir, es decir son de digestión larga, y debido a ello, pueden causar flatulencia. Este pequeño inconveniente, no es exclusivo de la soja, sino que es propio de todas las legumbres y se debe a su cubierta celulósica.
Por ello, se recomienda dejarlas en remojo antes de su cocción para que se ablanden un poco, seguidos de una buena cocción. Al comerlas, debemos masticarlas y ensalivarlas bien para facilitar la digestión.
Analía Iglesias (analia@sibuscas.com)
Kinepharma
¿Qué reacciones provoca el estrés en nuestro cuerpo y qué nutrientes remedian sus efectos?
El estrés es una respuesta automática de nuestro organismo ante circunstancias amenazadoras o desafiantes.
En la prehistoria, el hombre activaba esta respuesta espontanea del cuerpo cuando necesitaba huir de una presa o luchar para defenderse de cualquier peligro que le acechara.
En la actualidad son mucho más diversas las situaciones que ponen a nuestro organismo en alerta, para poder superar las dificultades, pero la reacción orgánica sigue siendo la misma.
Podríamos decir, que el estrés se produce cuando las circunstancias de nuestra vida, superan nuestra capacidad para afrontarlas y le exigimos a nuestro cuerpo un mayor esfuerzo, ya sea de índole física o psíquica.
Lamentablemente, es sumamente difícil, poder llevar una vida libre de estrés en todo momento, siempre hay ciertas cosas que nos pueden llegar a estresar durante el día.
Podemos decir, que existen tres tipos de estrés:
– Estrés Interno: el que se da en el interior de nuestro cuerpo, a nivel orgánico.
– Estrés externo: es el más conocido, el estrés por causas externas a uno mismo que de repente nos estresan, como el pitido de un coche, o el ataque de un ladrón.
– Estrés psíquico: se genera ante situaciones tanto negativas en sí mismas como emocionantes.
Situaciones que generan emociones estresantes, como prepararse para un examen, la llegada de familia que hace tiempo que no ves, un trabajo nuevo, o bien, un estrés más negativo, como puede ser no tener trabajo, relaciones tóxicas, etc.
Indistintamente del tipo de estrés que padezcamos, los efectos en los órganos y funciones corporales se dan de forma similar.
Cabe destacar, el corazón y el sistema cardiovascular, como aquellos órganos del cuerpo que más esfuerzo ejercen ante estas situaciones. Pero también, nuestro sistema inmunitario ve reducida su capacidad, debido a que el organismo en una búsqueda de prioridades decide consumir más energía en otras funciones orgánicas que son imprescindibles para superar el peligro o situación estresante. Esto conlleva una disminución de las defensas contra infecciones de cualquier tipo o ante enfermedades diversas.
En circunstancias de estrés, parte de la actividad del organismo se genera desde las glándulas suprarrenales. La función de ésta glándula es la de regular el metabolismo y mantener el organismo en situaciones de estrés a través de la síntesis principal de glucocorticoides; como el cortisol y catecolaminas; adrenalina, noradrenalina y dopamina.
– Los Glucocorticoides, son liberados cuando ciertos estímulos extremos como emociones intensas provocan un estado estresante. El efecto de su liberación, no parece ayudar contra el estrés, sin embargo, sí provoca una disminución de las funciones del sistema inmune, impidiendo la fabricación de células que producen los anticuerpos e inhibiendo los procesos inflamatorios que nos protegen de infecciones por virus, bacterias, hongos, etc.
– La Adrenalina, es una hormona vaso-activa o vaso-dilatadora, secretada en situaciones de alerta que capacita al cuerpo para dar una respuesta rápida ante un peligro. El aspecto negativo es que cuanta más adrenalina libera la suprarrenal, mayor será el estado de estrés.
– La Noradrenalina, aumenta el estado de vigilia, agudizando el estado de alerta del individuo, de ahí la dificultad para conciliar el sueño.
– La Dopamina, promueve el incremento de la frecuencia cardiaca y la presión arterial.
Por tanto, la glándula suprarrenal, desempeña un papel importante en las situaciones de estrés.
Existen una serie de nutrientes que son útiles para tratar el estrés y para ayudar a los órganos que intervienen en esta reacción.
Las vitaminas A, C y E, minerales como el selenio, germanio, zinc, cobre y manganeso, luchan contra los radicales libres que se producen ante el estrés. Estos antioxidantes se encuentran en los kiwis, ciruelas, tomates, hortalizas de color naranja, amarillo, rojo y verde oscuro, semillas de sésamo, de girasol y calabaza y el marisco.
La vitamina B5, C y el magnesio, son necesarios para el buen funcionamiento de las glándulas suprarrenales.
Por tanto, para ayudar a controlar los efectos del estrés al que nos exponemos diariamente, es importante incluir alimentos a nuestra dieta que contengan estos 3 nutrientes.
– Alimentos conocidos ricos en vitamina C son el kiwi, los cítricos, las patatas y los pimientos.
– Alimentos ricos en magnesio están los cereales, hortalizas de hoja verde, el germen de trigo, la soja, las almendras, el bacalao y la caballa.
– Alimentos ricos en vitamina B5, son los cereales integrales, hortalizas de hoja verde, la carne y los lácteos.
A través de lo que ingerimos damos armas a nuestro organismo para defenderse y mantenerse en estado óptimo. Por tanto, no debemos relegar nuestra alimentación a un segundo término, de ella dependen muchos procesos orgánicos que de no realizarse correctamente ponen en riesgo nuestra salud.
Recent Posts
Recent Comments
Archives
- marzo 2025
- febrero 2025
- enero 2025
- diciembre 2024
- noviembre 2024
- octubre 2024
- septiembre 2024
- agosto 2024
- junio 2024
- abril 2024
- marzo 2024
- febrero 2024
- enero 2024
- diciembre 2023
- noviembre 2023
- septiembre 2023
- julio 2023
- junio 2023
- mayo 2023
- abril 2023
- marzo 2023
- febrero 2023
- diciembre 2022
- noviembre 2022
- octubre 2022
- septiembre 2022
- julio 2022
- mayo 2022
- abril 2022
- febrero 2022
- enero 2022
- diciembre 2021
- noviembre 2021
- octubre 2021
- septiembre 2021
- julio 2021
- junio 2021
- mayo 2021
- abril 2021
- marzo 2021
- febrero 2021
- enero 2021
- diciembre 2020
- octubre 2020
- septiembre 2020
- agosto 2020
- julio 2020
- junio 2020
- mayo 2020
- abril 2020
- marzo 2020
- febrero 2020
- enero 2020
- diciembre 2019
- noviembre 2019
- octubre 2019
- septiembre 2019
- agosto 2019
- junio 2019
- mayo 2019
- abril 2019
- marzo 2019
- febrero 2019
- enero 2019
- diciembre 2018
- noviembre 2018
- octubre 2018
- septiembre 2018
- agosto 2018
- julio 2018
- junio 2018
- mayo 2018
- abril 2018
- marzo 2018
- febrero 2018
- enero 2018
- diciembre 2017
- noviembre 2017
- octubre 2017
- septiembre 2017
- agosto 2017
- julio 2017
- junio 2017
- mayo 2017
- abril 2017
- marzo 2017
- febrero 2017
- enero 2017
- diciembre 2016
- noviembre 2016
- octubre 2016
- septiembre 2016
- agosto 2016
- julio 2016
- junio 2016
- mayo 2016
- abril 2016
- marzo 2016
- febrero 2016
- enero 2016
- diciembre 2015
- noviembre 2015
- octubre 2015
- septiembre 2015
- agosto 2015
- julio 2015
- junio 2015
- mayo 2015
- abril 2015
- marzo 2015
- febrero 2015
- enero 2015
- diciembre 2014
- noviembre 2014
- octubre 2014
- septiembre 2014
- agosto 2014
- julio 2014
- junio 2014
- mayo 2014
- abril 2014
- marzo 2014
- febrero 2014
- enero 2014
- diciembre 2013
- noviembre 2013
- octubre 2013
- septiembre 2013
- agosto 2013
- julio 2013
- junio 2013
- mayo 2013
- abril 2013
- marzo 2013
- febrero 2013
- enero 2013
- diciembre 2012
- noviembre 2012
- octubre 2012
- septiembre 2012
- agosto 2012
- julio 2012


























