5 importantes nutrientes consumidos alrededor del mundo

China- Ginseng
En China, utilizan la raíz entera y el extracto de la planta del ginseng así que consiguen todas las ventajas de los compuestos naturales del ginseng y de sus ingredientes activos más potentes. El ginseng se clasifica como un «adaptógeno». Los adaptógenos son sustancias naturales que ayudan a regular las hormonas ya impulsar el sistema inmunológico, ayudando al cuerpo a reequilibrar y lidiar con el estrés persistente. El ginseng puede aumentar la energía, la claridad mental y la resistencia al estrés.
Cuba – Guayaba
La guayaba es una de los postres más habituales de la isla caribeña. Esta costumbre parece beneficiar a la presión arterial. En un estudio controlado de 120 pacientes con presión arterial alta, 61 pacientes comieron una guayaba cada día antes de una comida y los otros 59 no hicieron cambios en su dieta. Después de 12 semanas, los pacientes que comieron la guayaba diaria, tuvieron una reducción media de su presión arterial sistólica de nueve puntos, y su presión diastólica bajó ocho puntos.
El jugo de guayaba también se ha demostrado que reduce los niveles de azúcar en sangre de forma significativa. Siendo aconsejable vigilar los niveles de insulina, en caso de consumir diariamente, por si es necesario reducir la dosis.
Gambia – Papaya
Médicos pediatras en Banjul, Gambia, han descubierto que la pulpa de papaya es un excelente remedio contra las quemaduras. Esta contiene enzimas proteolíticas como la papaína y la quimopapaína, que ayuda a eliminar el tejido muerto, ayudando a mantener la herida limpia y prevenir las infecciones. Esta capacidad única también explica por qué se ha utilizado durante siglos para eliminar con éxito las verrugas y otras imperfecciones de la piel.

México – Semillas de Chía
El aceite de chía tiene la mayor proporción de ácidos grasos omega-3 de cualquier planta conocida. Tiene una larga historia de uso entre las culturas azteca y maya. Es rica en antioxidantes. Además, es una buena fuente de proteína y calcio, baja en sodio, contiene menos carbohidratos netos que otros granos, y es una excelente fuente de fibra soluble e insoluble.
Japón – Té verde
En Japón, el té verde es la bebida que más se consume, con una media de entre 8 y 10 tazas al día. Los polifenoles del té verde promueven niveles normales de colesterol e inhiben la agregación plaquetaria. Los estudios han demostrado que beber té verde puede ayudar a tratar y prevenir varias condiciones de salud, incluyendo el acné, la osteoartritis, el agrandamiento de la próstata, así como, reducir el riesgo de cánceres de colon, mama, ovario, próstata y pulmón. Impulsa el sistema inmunológico y ayuda al cuerpo a combatir la infección.
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La Kombucha: 7 Propiedades demostradas por la ciencia

El té fermentado conocido como kombucha se originó en China en el siglo III aC. Luego se dio a conocer en Rusia, India y Japón, donde se convirtió en un elemento básico entre los guerreros samurái.
La Kombucha se elabora a partir del té verde, negro o blanco. Se fermenta durante al menos una semana con azúcar y un cultivo de hongos que consiste en una mezcla de bacterias y levaduras. Es una bebida probiótica con bacterias útiles que apoyan la digestión y el sistema inmunológico. También contiene enzimas, aminoácidos, antioxidantes y polifenoles.
Recientemente, los investigadores de la Universidad de Letonia reunieron 75 estudios que atestiguan las propiedades probadas para la salud de la kombucha. Citaremos algunas de ellas:
Desintoxicante
Contiene cantidades sustanciales de ácido glucurónico, conocido por su capacidad desintoxicante. Se combina con toxinas tales como productos farmacéuticos y contaminantes ambientales, los convierte en compuestos solubles y así el cuerpo puede excretarlos. También ayudar a prevenir de la absorción de toxinas por los tejidos.
Antioxidante
La Kombucha contiene abundantes antioxidantes, incluyendo vitaminas E, C, beta-caroteno y otros carotenoides. Al igual que el té negro, también contiene polifenoles y otros compuestos con poderes antioxidantes. Pero, al estar fermentado, es mucho más poderoso que el té normal. Su actividad antioxidante se ha encontrado que es 100 veces mayor que la vitamina C y 25 veces mayor que la vitamina E. Por eso, beber Kombucha puede ayudar a curar enfermedades crónicas causadas por el estrés oxidativo.
Inmunidad
El estrés oxidativo suprime el sistema inmunológico pero los altos niveles de vitamina C que contiene, apoyan la inmunidad. Su poder antioxidante también protege contra el daño celular, las enfermedades inflamatorias, la inmunidad suprimida y los tumores.
Enfermedades gástricas
Se ha demostrado que cura eficazmente la ulceración gástrica. Los investigadores creen que el té fermentado protege el contenido de mucina del estómago. Su actividad antioxidante también protege el revestimiento del intestino.
Además, reduce la secreción de ácido gástrico que puede dañar la membrana mucosa. De hecho, se ha encontrado tan eficaz como el omeprazol pero sin efectos secundarios.
Toxicidad renal
Puede ayudar a eliminar el daño renal causado por contaminantes ambientales, siendo beneficioso para los pacientes que sufren de insuficiencia renal. Previene la calcificación en el riñón y la formación de cálculos renales.
Sistema nervioso
Contiene varios aminoácidos, alcaloides de metilxantina (cafeína, teofilina y teobromina), ácido ascórbico (vitamina C) y vitaminas B (incluido ácido fólico-B9), necesarios para el metabolismo normal del sistema nervioso. Puede ayudar con dolores de cabeza, nerviosismo y prevención de la epilepsia. También puede prevenir la depresión en los ancianos.
Infecciones resistentes a los antibióticos
Antibacteriano con propiedades para combatir enfermedades infecciosas como la difteria, la escarlatina, la gripe, la fiebre tifoidea, la fiebre paratifoidea y la disentería. Su alta acidez total lo hace efectivo contra Helicobacter pylori, Salmonella typhimurium, Staphylococcus aureus y Bacillus cereus.
Las algas, tu mejor aliado contra las carencias nutricionales

Las algas transforman, gracias a su clorofila, con la ayuda de la luz solar, el gas carbónico y el agua en oxígeno y en glucosa. Estamos hablando del proceso conocido como fotosíntesis.
Las algas extraen el CO2 de la atmósfera y expulsan oxígeno y gases sulfurosos que propician la condensación de las nubes. Gracias a ello, permiten regular el clima, disminuir el efecto invernadero y depurar el aire.
Por su alto valor nutritivo resultan ideales tanto para prevenir como para combatir enfermedades. Pero, ¿qué contienen las algas?
Las algas son un alimento muy rico en proteínas, que representan por término medio el 25% de su peso en seco. Dicha proteína es de gran calidad, ya que contienen gran número de aminoácidos esenciales, es decir, aquellos que nuestro organismo no puede sintetizar sin o que debe asimilar a través de la alimentación. Estos aminoácidos resultan fáciles de digerir debido a la particular composición de las algas, ricas en sales minerales y algunas enzimas. Debido a ello, tienen un coeficiente de digestibilidad de hasta el 95% y se digieren cuatro o cinco veces más deprisa que las proteínas animales. No contienen colesterol, grasas saturadas, residuos de antibióticos, pesticidas ni hormonas de síntesis como ocurre con la proteína de a carne.

Estos vegetales son relativamente pobres en carbohidratos y azúcares, lo que las convierte en un complemento ideal en estados de crecimiento, periodos de convalecencia, embarazo y durante una dieta adelgazante.
Entre los pocos carbohidratos que contiene, se encuentra el manitol, que es un estimulante hepático y ligeramente laxante que no incrementa la glucosa en sangre, por lo cual es totalmente apto para diabéticos.
Las algas son un alimento claramente poco calórico. Los azúcares que contienen son en su mayor parte mucilaginosos, es decir, tienen la propiedad de inflarse en el agua, pero no los asimila el organismo. Esta propiedad impide que se eleve el nivel de azúcar en sangre y, a su vez, es útil para quienes sufren estreñimiento.
Por otro lado, la toxicidad de los metales pesados a los que estamos expuestos diariamente se reduce por la presencia de los polisacáridos que contienen.
En lo referente a su contenido en grasas, las algas están por debajo del 5% de su peso en seco. Por tanto, tienen un bajo valor calórico. Los lípidos que contienen son fundamentalmente ácidos grasos poliinsaturados.
Además, las algas son ricas en:
– VITAMINAS; vitamina C, E, del grupo B (sobre todo en vitamina B12) y provitamina A.
– MINERALES; calcio, hierro, sodio, potasio, fósforo y magnesio.
– OLIGOELEMENTOS; yodo, zinc, silicio, cobalto, cromo y manganeso.
Analía Iglesias
analia@sibuscas.com
La Bromelina tiene beneficios cardiovasculares

La bromelina es una enzima digestiva extraída de la planta de la piña. Se denomina «proteasa», lo que significa que descompone las proteínas, reduciéndolas a sus bloques básicos de construcción.
Hace unos 500 años, Cristóbal Colón y su equipo «descubrieron» la piña en la isla caribeña de Guadalupe. Incluso entonces, se sorprendieron de sus usos medicinales. Los nativos usaron el jugo para ayudar en la digestión de la carne y curar dolores de estómago. Las mujeres lo usaron para embellecer su piel y los guerreros la usaron para mejorar la curación de sus heridas. Investigaciones recientes sugieren que la piña (más específicamente la bromelina, que se extrae del tallo) puede ser una de las mejores herramientas que podemos usar para ayudar a prevenir e incluso tratar enfermedades del corazón.
La investigación ha demostrado continuamente que los coágulos formados en las arterias se componen en gran parte de la proteína (fibrina). Estos coágulos también contienen partículas de diversas grasas y colesterol, pero la malla de proteína de fibrina parece ser el culpable de mantener el coágulo. La bromelina ayuda a descomponer los coágulos de fibrina.
Además, todo parece indicar que la bromelina puede ser capaz de «limpiar» las arterias de las placas ateroscleróticas antes de que estas nos lleguen a dar problemas.

Por otro lado, ha demostrado ser muy eficaz en el tratamiento de los procesos inflamatorios pero sin los efectos secundarios de la aspirina o de los antiinflamatorios no esteroideos.
De hecho, incluso para el tratamiento de la artritis reumatoide ha sido eficaz utilizando 2.250 mg de bromelina dos veces al día entre las comidas. En un estudio, más del 70% de los que participaron en el programa experimentaron resultados positivos, logrando una menor hinchazón de las articulaciones, menos dolor y más movilidad.
Cuando se toma para aliviar problemas digestivos comunes, debe tomarse después de las comidas. Mientras que, si se quiere utilizar esta enzima digestiva para la inflamación y como un sustituto de la aspirina, es mejor tomarla entre comidas.
Analía Iglesias
analia@sibuscas.com
Enzimas digestivas y probióticos: ¿Qué diferencia hay entre ambos?

Con el fin de descomponer los alimentos de manera eficiente y eficaz, nuestro cuerpo necesita un suministro suficiente de enzimas digestivas.
Algunas de estas enzimas digestivas provienen del páncreas, otras se producen en el estómago y otras son secretadas por las glándulas salivales y las glándulas del intestino delgado. Los alimentos crudos contienen enzimas naturales que hacen su propia digestión más fácil, pero los demás alimentos requieren de enzimas digestivas que nuestro cuerpo debe producir por sí mismo, para absorber los nutrientes adecuadamente.
Desafortunadamente, a medida que envejecemos, el intestino se vuelve menos eficiente y comenzamos a producir menos enzimas digestivas. Como resultado, nuestro tracto digestivo gradualmente se vuelve más alcalino y se hace más difícil romper completamente las cadenas de proteínas, grasas e hidratos de carbono de los alimentos que comemos. Este proceso puede conducir a una serie de problemas de salud digestiva que van desde el exceso de gases y hinchazón a las alergias o intolerancias alimentarias.
Debido a que ambos son esenciales para una digestión saludable, y porque ambos están involucrados en la descomposición de los alimentos, hay un montón de malentendidos sobre las funciones separadas de probióticos y enzimas digestivas.
Las enzimas digestivas funcionan como disolventes que rompen los alimentos en los componentes que les permiten ser absorbidos y utilizados por el cuerpo. Trabajan en todo el tracto gastrointestinal inferior, pero son especialmente abundantes en el estómago y las secciones superiores.
Las bacterias probióticas que se encuentran predominantemente en el tracto gastrointestinal inferior, son organismos vivos que viven simbióticamente con nosotros. Sus beneficios provienen principalmente de los subproductos que producen. Estas sustancias (por ejemplo, ácido láctico) equilibran favorablemente el ambiente digestivo, inhiben el crecimiento de bacterias dañinas y promueven la salud en general. Nosotros heredamos bacterias intestinales probióticas de nuestras madres, y estos microorganismos pueden perderse permanentemente como resultado del uso de antibióticos, de una dieta pobre, del estrés o por un exceso de tóxicos en el organismo.
A pesar de la diferencia entre ambos conceptos, en nuestro interior se encuentran trabajando alrededor de 5000 clases diferentes de enzimas. De estas 5000 clases, unas 3000 son fabricadas por bacterias intestinales, esto quiere decir, que en el test kinesiológico, conviene comprobar tanto el estado de la capacidad enzimática como el de la flora intestinal.
Analía Iglesias
analia@sibuscas.com
Qué es la glicina y qué usos terapéuticos ha demostrado tener

La glicina es uno de los aminoácidos más comunes y el más simple en su estructura. Sin embargo, es un componente requerido en tantas funciones del cuerpo que su deficiencia puede conllevar numerosos problemas.
La glicina se clasifica como un aminoácido no esencial (lo que significa que se produce abundantemente en nuestros suministros de alimentos normales y nuestros cuerpos pueden sintetizarla cuando sea necesario), debido a esto, se ha prestado muy poca atención a su potencial total en el uso terapéutico.
La mayor parte de la investigación básica sobre la glicina se realizó a principios de 1900, y fue entonces cuando muchos médicos estaban empezando a informar de la amplia variedad de problemas de salud que podrían ser mejorados o eliminados por el aumento de los niveles de glicina. Desafortunadamente, el hecho de que el cuerpo tenga la capacidad de sintetizar glicina no significa necesariamente que siempre se mantengan los niveles adecuados en los tejidos.
Con el constante ataque de productos químicos en el agua, alimentos y medio ambiente así como el estrés, nuestra capacidad para sintetizar la glicina en cantidades adecuadas puede ser insuficiente, sobre todo, si falta materia prima para sintetizarla.
El cuerpo necesita un suministro de proteína de alta calidad para sintetizar glicina adicional. La proteína inadecuada de la dieta es común en los ancianos, no sólo por el tipo de dieta que puedan llevar, sino también por la disminución de la capacidad para producir las enzimas digestivas y el ácido clorhídrico necesario para la digestión apropiada de dicha proteína.
El embarazo también puede ser un factor. Durante el embarazo, el feto requiere de dos a diez veces la cantidad normal de glicina. Las deficiencias de glicina pueden afectar tanto a la madre como al crecimiento del niño.

También se ha podido demostrar que la glicina calma el sistema nervioso central y se ha utilizado para ayudar a controlar la epilepsia y disminuir los síntomas de esquizofrenia.
Cuando sufrimos una lesión, aumentar los niveles de glicina puede avanzar la curación. La glicina es necesaria para la síntesis de los bloques de construcción de nucleótidos del cuerpo – ADN y ARN.
La glicina también tiene un papel importante en la síntesis del compuesto desintoxicante glutatión, un tripéptido compuesto de tres aminoácidos (glicina, ácido glutámico y cisteína).
También, es necesaria para la síntesis de hemoglobina portadora de oxígeno, sales biliares digestivas y glucosa.
Además, se encarga directamente, de la desintoxicación de ciertos compuestos como el ácido benzoico. Este ácido es ampliamente utilizado en toda la industria alimentaria como antimicrobiano y como conservante. El ácido benzoico se puede encontrar en elementos tan comunes como pasta de dientes, enjuagues bucales, cosméticos, desodorantes y numerosos alimentos.
Para conocer tus niveles de glicina o el uso terapéutico de la misma, puedes utilizar el kit del test de aminoácidos.
Analía Iglesias
analia@sibuscas.com
La calabaza, ¿qué ganas añadiéndola a tu dieta?

La calabaza es una fuente muy rica en carotenoides, potentes antioxidantes que le otorgan a la calabaza su condición de superalimento.
Los carotenoides tienen la capacidad de evitar el riesgo de varios tipos de cáncer y enfermedades del corazón, junto con, las cataratas y la degeneración macular del ojo.
Estos antioxidantes neutralizan los radicales libres, manteniendo a raya a las células cancerígenas y la piel libre de arrugas.
Pero existen razones de peso para añadir la calabaza a la cesta de tu compra, por ejemplo:
- Su alto contenido en fibra contribuye a la pérdida de peso y al buen tránsito intestinal.
- Las semillas de la calabaza son ricas en fitoesteroles, que contribuyen a reducir el colesterol LDL o colesterol “malo”.
- Contiene beta-carotenos, antioxidante, también con un papel relevante en la prevención del cáncer.
- Las semillas de calabaza son ricas en el aminoácido triptófano, importante en la producción de serotonina y GABA, para regular nuestro estado de ánimo.

Las semillas de calabaza podrían ser especialmente saludables para los hombres. Investigaciones realizadas demuestran que el aceite de semilla de calabaza bloquea el crecimiento de la próstata. Un cuarto de taza de las semillas también contiene alrededor de 2,75 mg de zinc (alrededor de 17 por ciento de la ingesta diaria recomendada para adultos), que contribuye a la salud sexual masculina. En un estudio de la Universidad Estatal de Wayne, los hombres que reducían su ingesta de zinc en la dieta, tenían niveles significativamente más bajos de testosterona después de 20 semanas.
Una taza de calabaza cocida recarga de combustible nuestro organismo, con unos 564 miligramos de potasio. El potasio extra ayuda a restaurar el equilibrio de electrolitos del cuerpo después de un entrenamiento pesado y mantiene los músculos en estado óptimo.
Con 7.384 mg por 100 g, es una de las hortalizas de la familia Cucurbitácea con niveles más altos de vitamina-A, proporcionando aproximadamente 246% de RDA. La vitamina A es un poderoso antioxidante natural y es requerido por el cuerpo para mantener la integridad de la piel y de la mucosa. También es una vitamina esencial para la vista.
Además, es una fuente sólida de vitamina C. Una taza de calabaza cocida contiene más de 11 miligramos, o casi el 20 por ciento de los 60 miligramos/día que la IOM recomienda a las mujeres. En los hombres alrededor de 75 miligramos.
La Calabaza es una buena fuente de vitaminas del complejo B, como los folatos, niacina, vitamina B-6 (piridoxina), tiamina y el ácido pantoténico.
Por tanto, tanto la calabaza como sus semillas, son fuentes concentradas de proteínas (aminoácidos), minerales y vitaminas beneficiosas para la salud. ¿Aún no la has incluido en tu menú? ¡A qué estás esperando!
Analía Iglesias
analia@sibuscas.com
Las bacterias intestinales influyen en nuestras preferencias alimentarias

En los últimos años, se están haciendo nuevos descubrimientos acerca de la importancia de establecer y mantener la flora intestinal adecuada. Se va descubriendo cómo un desequilibrio puede ser una causa subyacente de todo, desde el cáncer y las enfermedades del corazón al estado de ánimo y ansiedad.
Nuestros cuerpos están cubiertos de estos microorganismos. El número de bacterias que viven justo dentro del cuerpo humano supera las células humanas de 10 a 1 . Y ahora parece que estas bacterias pueden en realidad manipular nuestras decisiones acerca de lo que comemos y bebemos.
Tenemos una comunidad muy diversa de microorganismos en el intestino. Todos ellos tienen un objetivo principal: la supervivencia (de ellos, no necesariamente la nuestra). Las diferentes especies prefieren diferentes nutrientes. A algunas les gusta el azúcar, otras prefieren la grasa y otras los vegetales.
Ahora, los investigadores han demostrado que las bacterias del intestino manipulan nuestro comportamiento y nuestro estado de ánimo, alterando químicamente las señales nerviosas que el cerebro utiliza para monitorear la actividad en el intestino.
Al liberar ciertas sustancias químicas, pueden cambiar los receptores gustativos, inducir a la ansiedad y hacernos preferir un alimento sobre otro.
Los investigadores están comenzando a ver cómo estas bacterias pueden liberar toxinas para hacernos sentir mal cuando consumimos algo no a su gusto, y luego “recompensarnos” mediante la producción de sustancias químicas que nos hacen sentir bien cuando tomamos las decisiones “correctas”.

Si son las bacterias beneficiosas, no hay problema. Sin embargo, si son las bacterias malas las que tienen el control del intestino, la batalla entre las especies por la comida puede generar algunos cambios indeseables en nuestro organismo.
Sus intereses en su alimentación no siempre están alineados con nuestro plan de dieta, y a menudo lo notamos en la forma de sentir y actuar. Podemos experimentar trastornos del estado de ánimo y ansiedad o perder nuestra capacidad para controlar las fluctuaciones de azúcar en sangre.
Al influir en nuestros deseos y estados de ánimo por tal de satisfacer sus propias necesidades, las bacterias intestinales son una causa subyacente de la obesidad y de las enfermedades del corazón, dos de las enfermedades más comunes que afectan a nuestra sociedad.
Las bacterias intestinales viven en su propio micro-ambiente dentro de nuestro tracto digestivo y tienen comunicación directa con nuestros sistemas inmunológico, nervioso y endocrino. Con el tiempo, rápidamente averiguan exactamente qué señales químicas les proporcionará la mayor cantidad de alimentos que necesitan para sobrevivir y prosperar.
Con la ayuda del Kit de testaje básico podemos comprobar si nos falta o nos sobra algún tipo de bacterias intestinales.
Analía Iglesias
analia@sibuscas.com
9 nutrientes para tratar la depresión

Durante el tratamiento de la depresión es muy importante proporcionarle a nuestro organismo ciertos nutrientes que desempeñan funciones relevantes que repercuten directa o indirectamente en nuestro estado de ánimo.
El Omega-3 ayuda a reducir los niveles de colesterol malo y la acumulación de placa en la sangre. Al reducir el colesterol malo, también estas ayudando a tu cuerpo a luchar contra el estrés y aliviar la ansiedad, la tensión y por supuesto, a prevenir enfermedades del corazón.
Ácido Fólico: (requerido para la producción de energía) se considera uno de los principales alimentos del cerebro. Si el cerebro funciona correctamente, ayudamos a prevenir la ansiedad y la fatiga. El ácido fólico funciona mejor cuando se combina con vitamina C, vitamina B6 y vitamina B12. Muchas investigaciones han indicado que una deficiencia de ácido fólico puede conducir a la depresión, insomnio, olvido, hiper-irritabilidad, apatía, fatiga y ansiedad.
El GABA (ácido gamma-aminobutírico); es un aminoácido que ayuda a reducir la ansiedad, permite que la persona se sienta más relajada, permite la toma de decisiones de manera racional, promueve un sueño reparador y mejora la recuperación tras el entrenamiento. Algunos estudios han demostrado que tiene efectos similares a los de las benzodiacepinas.
SAM-e, abreviatura de S-adenosil-metionina, se ha utilizado durante mucho tiempo para tratar este síndrome. Parece funcionar más rápido que la hierba de San Juan en terapia nutricional para la depresión. Los resultados se pueden empezar a ver en tan sólo dos semanas, pero para la mejoría notable se debe tomar durante al menos un mes.
Selenio; es un importante antioxidante que protege los neurotransmisores. La deficiencia en selenio ha demostrado tener un impacto negativo en el estado de ánimo. Lo contienen la alfalfa, semillas de hinojo, ginseng, mantequilla, ajo, hígado, nueces de Brasil, mariscos y otros peces, semillas de girasol, milenrama, germen de trigo y levadura de cerveza.

La vitamina B1(tiamina) ha demostrado tener efectos positivos sobre el sistema nervioso y el bienestar mental. Se encuentra en guisantes, soja, pan fortificado, cereales, pasta, pescado, cerdo, granos enteros y frijoles secos. La ingesta prolongada de grandes cantidades de alcohol agota el suministro de vitamina B1 de su cuerpo.
Se sabe que la falta de vitamina B6 causa ansiedad y depresión. La formación de ciertas sustancias químicas del cerebro requiere esta vitamina. Son ricos en vitamina B6, las carnes (particularmente las carnes de órganos como el hígado), los granos enteros y el germen de trigo.
La vitamina B12 es necesaria para la energía, la función cerebral y un sistema nervioso saludable. Por esa razón, es una parte importante de la terapia nutricional para la depresión.
Zinc: este mineral esencial, se ha encontrado que tiene efectos positivos sobre el sistema nervioso y ayuda a producir un efecto calmante. Lo contienen las ostras, carne, aves de corral, nueces, frijoles y productos lácteos.
La importancia de la lecitina en la salud

La lecitina es una sustancia orgánica que abunda en las membranas de las células vegetales y animales especialmente en las del tejido nervioso. Se obtiene de muchas fuentes tanto animal como vegetal, pero la que consume principalmente el ser humano es la que proviene de la soja. En el cuerpo humano es producida por el hígado y en nuestros alimentos se puede encontrar en el huevo o en muchos otros alimentos como carnes, mariscos, lácteos o vegetales.
Su labor es fundamental en las membranas celulares que regulan el paso de los nutrientes a nivel intra y extra celular. También en el recubrimiento que protege el cerebro, ya que se compone en un alto grado de lecitina, también se encuentra en los músculos y en las células nerviosas.
Se compone básicamente de colina o vitamina B7, también de ácido linoleico e inositol. Aunque es un lípido, es parcialmente soluble en agua, de ahí provienen sus principales propiedades ya que como emulsionante descompone las grasas, fragmentándolas en partículas para que puedan ser metabolizadas de forma más fácil y por tanto impide que se formen depósitos. Por ello controla los lípidos en sangre y el colesterol alto impidiendo que además la grasa se acumule.
Presenta además otra serie de ventajas derivada de su composición:
- Como hemos visto ya, al impedir la formación de depósitos de grasa, protege contra las enfermedades cardiovasculares.
- Mejora el funcionamiento del cerebro facilita al hígado la absorción de tiamina y en el intestino la absorción de vitamina.
- Aumenta la energía vital debido al fósforo que el contiene que aumenta la síntesis de fosfolípidos y la formación de ATP,
- Repara el daño hepático causado por alcoholismo.
- Ayuda a adelgazar ya que en la bilis actúa como un «disolvente» que limpia la grasa en los procesos de digestión y absorción, además en la sangre ayuda en el control del colesterol.
Es por tanto muy recomendable incluir la lecitina en la dieta especialmente en las personas mayores y obesas, ya que en los primeros las pruebas realizadas con este producto en personas con Alzheimer mejoraban la memoria y el aprendizaje. Además si incluimos vitamina B3 (niacina) para controlar los niveles sanguíneos de colesterol y triglicéridos combinado con lecitina va a tener un efecto potenciador.
Ángel Salazar
Kinepharma
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