Los efectos de la polaridad

La mano derecha es positiva y la izquierda negativa, los dedos también tienen su polaridad: los pulgares de ambas manos son neutros; el índice de la mano derecha es positivo y el de la mano izquierda negativo; el centro de la mano derecha es negativo y el de la mano izquierda positivo; el anular de la mano derecha es positivo y el de la izquierda negativo; el meñique derecho es negativo y el izquierdo positivo.

Por eso cuando ponemos los dedos de ambas manos frente a frente tocándose por las yemas de los dedos, al ser polaridades contrarias se atraen, ya que ambas manos coinciden como si fueran dos imanes de diferente polaridad y la posición resultante es agradable. Pero si los intercalamos en tan sólo un dedo, habrá una repulsión entre ellos y a la vez la posición resultante será poco agradable.

La parte anterior del cuerpo es positiva y la posterior negativa; el hemicuerpo anterior derecho es más positivo que el hemicuerpo anterior izquierdo. Por ello si queremos dar un masaje en el cuello que es negativo, al ser la mano derecha positiva, el masaje con ella será más efectivo y agradable. Por contra si tocamos la frente que es positiva será mejor utilizar la mano izquierda que es negativa. Si tocamos la nuca con la mano derecha y la frente con la izquierda será más agradable que si lo hacemos a la inversa.

La fuerza magnética de los dedos es débil y no impide que se junten polaridades contrarias, pero este pequeño cambio tiene un efecto en la terapia de localización (TL), por lo que usaremos dos dedos para evitar errores al tocar únicamente con positivo o con negativo.

Cualquier punto de acupuntura se puede testar, pero si lo hacemos con el dedo y índice de la mano derecha, lo que preguntamos es: ¿qué pasa si tonificamos este punto?; Si tocamos con el dedo medio de la mano derecha, lo que preguntamos es: ¿qué pasa si sedamos este punto? Esto se evita tocando con los dos dedos a la vez.

También se podría utilizar el dedo pulgar que es neutro pero es mejor usar los dos dedos. Estas reglas de polaridad son comunes para todas las personas excepto cuando hay switching que cambiar la polaridad.

Una polaridad positiva atrae a los huesos, lo que nos indica que los huesos tienen polaridad negativa. Si tenemos que tratar algún hueso, por ejemplo una rodilla debemos saber primero en qué dirección hay que hacerlo; cuando toquemos el hueso con el dedo índice de la mano izquierda aparecerá un AR (Arm Reflex) porque el hueso y el dedo se repelen y no quieren ir en esa dirección, por el contrario cuando toquemos con el dedo índice de la mano derecha no aparecerá  AR ya que las polaridades son diferentes y el hueso querrá ir hacia el dedo y en esta dirección hay que tratarlo.

Esto tiene aplicaciones, puesto que si tenemos un problema en la rodilla, en la columna vertebral o en cualquier otro sitio, con el dedo podemos saber en qué dirección hay que tratarlo.

Es muy interesante ver que hay algunos puntos del cuerpo que desean ser tratados hacia la provocación de la lesión y otros en el otro sentido. El dedo actúa sobre los huesos para saber la dirección del tratamiento, algo que no ocurrirá en los tejidos blandos.

Ángel Salazar Magaña (angelsalamag@gmail.com)

Kinepharma.

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