Cicatrices patógenas

Cualquier cicatriz en el cuerpo humano produce interferencias de la corriente energética las cicatrices pueden cortar un meridiano y bloquear la circulación de la energía por él llegando a producir incluso grandes dolores. Los médicos cirujanos hacen esto continuamente sin tenerlo en cuenta. Los meridianos encuentran a una profundidad de 1 mm debajo de la piel, y su anchura es del grosor de una célula. Cuando una persona por accidente se fractura el brazo y se le escayola, al quitarle ese elemento parece que todo está curado, porque las radiografías lo señalan así, pero muchas veces el brazo en la zona de la cicatriz sigue doliendo, cosa que antes no sucedía. Si se trata adecuadamente la cicatriz, conectando de nuevo el meridiano y haciendo que vuelva a circular energía por él el dolor remitirá.

TESTAJE

El paciente se toca la cicatriz y si se produce un A.R. o se debilita el MFI, significa que es una cicatriz patógena. En ella suele haber un punto que es el que realmente causa el problema. Éste punto se puede localizar con T.L., tocando los puntos de la cicatriz y testando. Es el «Punto llave” de la cicatriz y deberemos de mirar siempre si es prioritario. También podemos hacer test mediante un testigo “Spartium Scoparium” a la 30 DH. Esto se encontraría en un Kit de testaje básico.

TRATAMIENTO

Hay distintas formas de llevar acabo tratamiento:

1. El tratamiento consiste en unir el meridiano cortado por la cicatriz, y ello equivale a una inyección de novocaína, que fue descubierta por unos médicos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Se aplica sobre la cicatriz cloruro de etilo (en spray que enfría donde se aplica) con lo que se anestesia la zona y seguidamente se estira la cicatriz hacia fuera como quisiéramos abrirla. Siempre se aplica la presión en forma perpendicular a la cicatriz. Si la esta fuera un solo punto, el tratamiento sería estirando la piel en todas direcciones hacia fuera del mismo. El tratamiento hay que hacerlo mientras está la zona anestesiada. La zona de estar bien fría y al hacer al paciente TL en la cicatriz no dar A.R. Después se espera que se caliente la zona, para comprobar si el tratamiento ha sido efectivo. El paciente hace de nuevo TL de la cicatriz y si se produce un AR, indica que el tratamiento no ha funcionado y deberemos repetirlo hasta que sea efectivo.
2. También podemos tratar alguna cicatriz patógena aplicando sobre la misma aceite esencial de lavanda, láser, un cristal de cuarzo o una aguja de acupuntura en el punto de la cicatriz.
3. Otra posibilidad de tratamiento es con imanes: buscamos el polo que corrige el AR y el tratamiento consiste en colocar el imán en la palma de la mano del terapeuta, con el polo que corrigen dirección a la cicatriz y tocarla con los dedos, siguiéndola varias veces
4. O bien tratamos con un imán de (800, 3000 o 9000 Gauss) con polo norte y polo sur y lo ponemos encima de la cicatriz por el polo norte y polo sur, y lo ponemos encima de la que cicatriz por el polo Norte y testamos, es decir vemos si quita el AR. Después, lo volvemos a poner encima de la cicatriz por el polo Sur y testamos… Con el polo que le haya quitado el AR pasamos el imán por encima de la cicatriz sin tocarla, y después el paciente se pone esencia o aceite esencial de lavanda (si no es alérgico a ella) encima de la cicatriz.

Angel Salazar

Kinepharma.

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