La glándula pineal y el tercer ojo

La glándula pineal se encuentra ubicada en el centro del cerebro junto a la pituitaria. Regula la temperatura, la coloración de la piel y los ritmos circadianos. Su tamaño no supera al de un grano de arroz y es la responsable de procesar la información creativa, de vida y de nuestra espiritualidad. Esta glándula constituye uno de los principales centros que tiene el organismo en la misión de abrir la mente a la conexión  con el todo y entender la verdadera naturaleza de nuestro ser y del universo.

Desde tiempos inmemoriales siempre se ha considerado esta glándula como el centro del poder superior del hombre, tanto para católicos (ojo de la providencia), para los masones (el ojo que todo lo ve), egipcios que lo llamaban el ojo de Horus  o hindúes que lo llamaban el tercer ojo. Hoy en día, los billetes de dólar y logotipos de empresas como Procter and Gamble presentan esta referencia.

A nivel energético, en el hombre la glándula pineal está directamente relacionada con la parte energética o astral, el llamado tercer ojo, que es el sexto chakra. Cuando comienza a activarse y abrirse durante la meditación o en sueños, se abrillantan los colores y se obtiene un alto grado de intuición y percepción.

Pero como describe Samuel Sagan en su libro «Cómo despertar el tercer ojo»:

el tercer ojo no es físico. La parte más material del tercer ojo es una estructura de energía que se integra en el cuerpo etérico, o plano de la fuerza vital. El cuerpo etérico tiene múltiples conexiones con el cuerpo físico y por lo tanto el tercer ojo, al ser el «conmutador principal» del cuerpo etérico, está asimismo estrechamente conectado a ciertas estructuras del cuerpo físico, como por ejemplo las glándulas pituitaria y pineal. Sin embargo, sería simplista decir que el tercer ojo es la glándula pituitaria o la glándula pineal, como se afirma en ciertos libros”.

Su relación energética

La activación de la función energética de esta glándula hará que la persona se sitúe en una frecuencia más alta, lo que le permitirá expandir su conciencia y ver la realidad de niveles y dimensiones superiores. Este será un salto cuántico en percepción, un cambio de vida para vivir en una frecuencia más elevada.

Por tanto la apertura del ojo es un símbolo del despertar espiritual y se intensificará más y más con la evolución de la conciencia. Este tercer ojo tiene una lente que es la glándula pineal, que segrega melatonina; esta se produce en la oscuridad y es sintetizada a partir del neurotransmisor serotonina y del aminoácido triptófano, la producción de melatonina es inhibida por la luz y estimulada por la oscuridad. Su secreción alcanza un pico en la mitad de la noche y a partir de ahí va descendiendo hasta la mañana.

El hombre produce una síntesis constante de melatonina, que disminuye de forma drástica a partir de los 30 años de edad. Después de la pubertad se produce una calcificación que recubre la glándula pineal, aunque ésta sigue aportando al organismo melatonina.

La glándula pineal también produce dimetiltriptamina (DMT) que actúa como neurotransmisor, es el psicodélico de acción más intensa que se conoce y de mayor impacto visual. La DMT también se produce a partir de la serotonina y es el responsable de producir los efectos visuales del sueño, incluso René Descartes pensaba que la glándula pineal era aquello que conectaba el cuerpo con el alma.

Por ello la experiencia de acceso a los campos creativos superiores hace que se experimenten vivencias sensoriales, estímulos coloridos visuales que despiertan memorias ancestrales. Necesitamos aprender a crear conscientemente, mediante la visualización y la activación del tercer ojo, a partir de la activación de esta glándula.

Cuando hay un mal funcionamiento de la producción de melatonina debido a la falta de serotonina, puede ser debida a un problema existente en dicha glándula, que puede deberse a un problema orgánico, o también simplemente a una falta de estímulo continuo de la misma en campos de activación superior, lo que haría más difícil la función de dicha glándula para estos cometidos de percepción e inducción superiores.

Para comprobar el funcionamiento adecuado a nivel orgánico de dichas glándula podemos utilizar un kit de testaje endocrino y aminoácidos, y comprobar el funcionamiento de dicha glándula, así como la carencia o no de serotonina, de melatonina y de triptófano.

Parte de este artículo está basado en libro «Rediseña tu vida de Guillermo Ferrara».

Angel Salazar (angelsalamag@gmail,com)

Kinepharma

 

 

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