Desequilibrios en la Inmunidad

Existen cinco tipos distintos de desequilibrios en el sistema inmunitario:

Inmunidad deficiente: es el caso, en especial, de esos niños o adultos constantemente enfermos, que nada más curarse de una enfermedad contraen otra. Es urgente que  reconstruyan sus defensas inmunitarias, sin lo cual el proceso de cualquier enfermedad, sólo empeorará.

Inmunidad exuberante: ocurre cuando la reacción de defensa inmunitaria se acelera. Frente a un agente agresor, la respuesta inmunitaria es desproporcionada en relación con el ataque. Claros ejemplos de esto lo tenemos en las alergias, la artritis y el reumatismo, esta situación se origina por un exceso de PGE2 (Prostaglandinas E2) y un déficit PGE1 (Prostaglandinas E1). El cuerpo pone en acción medios de defensa inmunitarios que luego no puede controlar.

Cuando hay una carencia de ácidos grasos esenciales, desaparece la acción frenadora de la PGE1 dejando el campo libre a la PGE2 que ya no puede ser regulada.

Inmunidad aberrante: cuando un tejido retiene agentes agresores (toxinas) en unas células, puede suceder a veces que el organismo ya no reconozca ese tejido como parte integrante de sí mismo, sino como agente agresor. Al ser un extraño, el cuerpo tiene que destruirlo y fabrica anticuerpos contra sus propias células o tejidos. Es lo que ocurre en las enfermedades autoinmunes: miopía, esclerodermia, lupus eritematoso, esclerosis múltiple, esclerosis en placas, diabetes, Parkinson, y otras.

Inmunidad desviada o perversa: La encontramos en los tumores benignos primero, y luego en los malignos (cáncer).

Inmunidad perdida: el sida: se llegas así a la ausencia de defensas o anergia. Para la doctora Kousmine, la enfermedad del sida se inscribe en la consecuencia lógica de las perturbaciones debidas a nuestros errores alimentarios.

El desequilibrio del sistema inmunitario se inicia en el tubo digestivo. En efecto, la mucosa intestinal está formada por una sola capa de células que representa aproximadamente una superficie de 250 a 400 m² y de un grosor de 25 milésimas de milímetro.

Las más de 100 billones de bacterias que contiene el intestino en circunstancias normales no son perjudiciales, todo lo contrario, no obstante  si esta flora pierde su equilibrio puede provocar enfermedades de tipo inmunitario. Para que este equilibrio se mantenga nuestro propio organismo se ocupa de renovar cada 4-5 días nuestra mucosa, pero para esto el cuerpo requiere de los materiales necesarios. De aquí la importancia de una alimentación sana y completa, porque la impermeabilidad de la pared intestinal dependerá del aporte suficiente de ácidos grasos esenciales.

En situaciones normales siempre hay un débil paso de agentes infecciosos desde el intestino a la sangre y a la linfa,  luego el hígado se encargará de la desintoxicación de estas sustancias. No obstante para cumplir esta función de eliminación de los agentes infecciosos o tóxicos, el cuerpo tiene emuntorios, cuya finalidad es la de expulsar los desechos del cuerpo al exterior:

  • La piel mediante la transpiración
  • Los pulmones mediante la respiración
  • El sistema urogenital mediante la orina y las menstruaciones
  • La sangre mediante la circulación linfática y sanguínea
  • Los intestinos mediante las materias fecales.

Estos órganos emuntorios son verdaderas válvulas de escape. Si el hígado se encuentra desbordado cuando los emuntorios funcionan mal, o no funcionan, el cuerpo necesariamente tendrá que utilizar otros mecanismos de escape para sobrevivir. Con ese acto se inicia el proceso solapado de la enfermedad, que a menos que lo cortemos en su origen, desembocará en una enfermedad crónica degenerativa, esta enfermedad será del tipo alérgico, artrítico reumático, autoinmune, un tumor benigno ó maligno y el sida.

Test

Existe un testigo que es el de autoinmunidad allergie inyectopase de Pascoe. Pero deberemos comprobar otras ampollas como la sistema inmunitario intestinal, mucosa intestinal, retículo endotelial (hoy llamado sistema fagocítico mononuclear) y linfa entre otras, todas ellas pertenecientes a un test básico.

Tratamiento los productos entre otros necesarios para equilibrar el sistema inmunitario son: vitamina C la vitamina A la vitamina E vitamina P (bioflavonoides), la vitamina B6, la vitamina B12, el ácido fólico, la vitamina F, aceite de onagra, aceite de borraja, aceite de pescado, aceite de lino, equinacia, propóleo, jalea real, germanio, selenio, hierro, magnesio, cobre-oro-plata entre otros.

Otros test que te pueden indicar que sistema inmunológico está mal, son el switching, el timo, las suprarrenales, la médula espinal o el bazo.

Angel Salazar Magaña (angelsalamag@gmail.com)

Kinepharma

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