Bloqueos emocionales

Según Ken Wilber padre de la psicología transpersonal, en su libro “La conciencia sin fronteras”, cada bloqueo, cada tensión o presión en el cuerpo es básicamente la contención muscular de algún impulso o sentimiento tabú. Estos bloqueos, estas “franjas de tensión”, resultan del combate entre dos conjuntos de músculos, uno de los cuales intenta descargar el impulso mientras el otro intenta inhibirlo.

Una tensión alrededor de los ojos, es probable que esté conteniendo un deseo de llorar. Una tensión dolorosa en las sienes puede deberse muy probablemente a la represión del deseo inconsciente de gritar o vociferar, o incluso reír. Una tensión en los hombros y cuello (algo muy normal en estos tiempos) indica enojo, furia u hostilidad contenida. Si esto ocurre en el diafragma es señal de que uno contiene y restringe crónicamente el aliento, procurando controlar emociones rebeldes.  La tensión en la base pélvica o en el bajo vientre significa que uno ha interrumpido todo contacto consciente con su sexualidad, que pone rígida y tensa esa zona, para impedir que la fuerza vital del aliento y la energía fluya a través de ella. La persona desconectará también toda sensación en las piernas.

Para entender el significado del bloqueo hay que observar en que parte del cuerpo se produce, esta parte del cuerpo es donde suponemos la emoción correspondiente está siendo suprimida y contenida (Alexander Lowen y Stanley  Keleman).

Es muy posible que se haya consolidado un bloqueo durante más de 15 años por lo que no debemos esperar que se disuelva en quince minutos. Por tanto localizamos para luego disolverlos.

Cuando se estudia estos bloqueos emocionales, nos damos cuenta, de que son todos musculares, es decir músculos esqueléticos y todos están bajo control voluntario. En realidad esto significa que los responsables de los mismos somos nosotros, aunque nos cueste mucho aceptarlo, ya aunque en realidad no somos conscientes de que los creamos nosotros mismos. Por ello no puedo deshacerlos simplemente relajándolos, tengo que trabajar un poco más profundo.

Test y terapia

A nivel de test podemos emplear la ampolla de bloqueo emocional, de un kit de emociones, aunque como kinesiólogos intuiremos sin la necesidad de nada más que hay zonas del cuerpo con estos problemas.

Lo primero por tanto será localizarlos, tomar conciencia de ellos,  luego ver y comprobar cómo soy yo quien realmente los produzco. Al llegar a este punto cuando uno realmente comprueba que quien lo produce es uno mismo, entonces, y sólo entonces es cuando se detiene.

En el momento que somos conscientes del bloqueo y de los músculos implicados intentaremos que nuestro paciente los contraiga y tense pero de forma consciente: en otras palabras empezará a recordar cómo ha estado tensionando esa zona. La sensación completa de ese conocimiento liberará energía de la lucha muscular que se daba, esa energía se ganará en favor de la persona.

Pero tenemos que recordar que esos bloqueos cumplían una función importante: sofocaban  sentimientos y emociones que eran tabú, en realidad peligrosos o inaceptables para la persona, es decir que para poder disolver esos bloqueos definitivamente, uno tendrá que abrirse permanentemente a  esas emociones  que reprimíamos y esto es otra cuestión que deberemos trabajar con otros métodos.

Tendremos pistas muy importantes ya, de que tipo de emociones producían estos bloqueos, al ver que zonas  del cuerpo afectaban y qué tipo de acciones restringían. Generalmente su liberación suele expresarse con una descarga de energía emocional, con un acceso de llanto, gritos, rabieta, etc, y en general con la satisfacción de haber superado un miedo.

Angel Salazar Magaña (angelsalamag@gmail.com)

Kinepharma S.L.

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