Como marcar objetivos en Kinesiología

Cuando nos disponemos a marcar un objetivo en nuestras sesiones de Kinesiología desde  la Programación Neurolingüística (PNL) se recomiendan las siguientes pautas:

  • Obtener la máxima información sobre el objetivo, tanto positiva como negativa.
  • El objetivo debe ser específico, concreto y detallado.
  • Debe poderse dividir en objetivos intermedios.
  • Es imperativo que este expresado en positivo.
  • Debe ser un objetivo individual, es decir, realizable por el paciente sin el consentimiento o intervención de otras personas.
  • Debe tener una fecha límite de consecución, por lo que tiene que estar planificado de modo realista e imaginable.
  • Preferiblemente por escrito.
  • El objetivo será ecológico; es decir, será bueno para la persona y bueno para el mundo, no conllevara el sufrimiento de otros ni perjudicara el medio ambiente.
  • Sera motivador.
  • Estará en la línea de valores del individuo.

Kishori Aird en su libro « El ADN sin Misterio », nos proporciona unas pautas que nos hacen ir un poco más allá para establecer correctamente nuestros objetivos. El ser se encuentra en un estado constante de lucha entre la luz y la oscuridad, lo bueno y lo malo, lo positivo y lo negativo, constantemente de una polaridad a otra.

El único modo de detener esta incesante oscilación es hallarse en la Frecuencia de Amor en el Punto Cero. El estado de amor constituye un espacio situado más allá de las polaridades positiva y negativa. En este espacio el bien y el mal coexisten en un punto de equilibrio denominado el Punto Cero. Éste punto no es estático, es multidimensional, se halla en continuo movimiento y en medio de un perpetuo cambio. Está en constante movimiento porque la fuerza positiva de la luz y la fuerza negativo de la oscuridad, cohabitan sin anularse la una a la otra aun cuando muestran polaridades opuestas.

Cuando unimos luz y oscuridad podemos gozar de extraordinarias y poderosas experiencias que resultan cómodas y tolerables porque dicha unión es pertinente y genera amor.

Pongamos un ejemplo, « Disfruto trabajando en lo que me apasiona aun cuando tener miedo al fracaso me hace sentir inseguridad ».Así estoy marcando un objetivo integrando la carga positiva y la negativa del hecho en el Punto Cero en la Frecuencia de Amor. Con ello, me quiero, me acepto, me perdono (Ho’ponopono). Me quiero por tener intenciones en la frecuencia de amor, y me acepto y me perdono por sentir miedo en la frecuencia de amor. Estableciendo así un objetivo, nos damos la oportunidad de sentir la inseguridad y el gozo como experiencias separadas pero simultaneas.

Nuestra salvación, o nuestro verdadero poder viene de aceptar la naturaleza humana en lugar de rechazarla. Incluir la carga magnética negativa de una emoción, por ejemplo, que en el pasado nos perturbaba y paralizaba se convierte ahora en una fuerza a partir de la cual crearemos lo que deseamos en el Punto Cero. Ya no veremos la carga negativa como algo que necesitamos combatir, sino más bien como una fuerza que utilizaremos para crear lo que queramos en nuestra vida, « Elijo disfrutar trabajando en lo que me apasiona CON mi inseguridad »

El hecho de incluir ambos polos magnetizara la intención consciente, haciéndola así efectiva y eficaz mientras encontramos una solución creativa al problema mediante nuestras sesiones en kinesiología. A propósito de cómo establecer un objetivo, me parece pertinente a Eric Fournier, kinesiólogo especializado, miembro de la Federación francesa de Kinesiólogos Especializados, que sostiene:

«Una muestra inequívoca, aunque no imprescindible, de que nos hallamos en el camino correcto a la hora de establecer un objetivo es que el paciente es incapaz de recordar, o le cuesta repetir el objetivo»

Pongamos un ejemplo: Una persona ha trabajado mil veces con una afirmación (estoy tranquila), no lo consigue porque estar tranquila conlleva para ella que todo marche bien en su vida.

Si la nueva intención (estoy serena aun cuando tengo tal problema) le cuesta repetirla, o olvida la palabra serena y dice tranquila por ejemplo, nos encontramos frente una intención potenciadora en el punto cero y nueva para ella porque matiza la diferencia entre tranquila y serena. La palabra serena apela al equilibrio, aun cuando el entorno no sea el deseado, aun cuando este al borde de la muerte por ejemplo.

Maria Josefa Obiol Saiz

Kinesióloga y colaboradora de Kinepharma.

Leave a comment

You must be logged in to post a comment.

  • Español
  • Francés
  • Italiano

Archives